Nuevas directrices de la UE para ayudas de Estado

La UE establece que las ayudas a las renovables se subasten

Las primas se sustituirá por subastas de capacidad

Turbinas eólicas en la ciudad alemana de Feldheim
Turbinas eólicas en la ciudad alemana de Feldheim REUTERS

La Comisión Europea ha aprobado hoy las directrices sobre ayudas de Estado en el sector energético con el objetivo declarado de poner coto a las subvenciones de las fuentes renovables y reducir el impacto del desarrollo de esas tecnologías en la factura de la luz de empresas y hogares.

Para lograrlo, las directrices prohíben a partir de 2017 las primas garantizadas a la producción de electricidad con fuentes renovables. Esa subvención, que no guarda una relación directa con la evolución del mercado, deberá sustituirse por un sistema de licitación, en el que solo se subvencionará a los productores que presenten una oferta dentro de un cierto rango.

Las subastas deberán introducirse progresivamente durante 2015 y 2016.

“Ha llegado la hora de que las energías renovables entren el mercado”, señaló el comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia, tras la aprobación de unas directrices que se aplicarán, sin efectos retroactivos desde el próximo 1 de julio.

 Los grandes beneficiados de las nuevas normas serán los sectores con un uso intensivo de energía, que podrán recibir fondos públicos para compensar parcialmente el coste de su apoyo a las energías renovables.

Entre las industrias beneficiadas figura, según la Comisión, la química, la papelera, la cerámica y la metalúrgica. Pero la norma permitiría conceder ayudas también a cualquier industria cuya factura de la luz suponga al menos el 20% de sus costes de producción o que opere en un sector sometido a una gran competencia internacional.

En los últimos meses, la CE ya ha cerrado varios expedientes contra regímenes de apoyo a las empresas con un uso intensivo de energía, como el que había abierto contra España.

En el caso de los hogares, el beneficio no será tan directo, porque la Comisión aspira a rebajar la factura de la luz reduciendo el apoyo a las renovables, al que achaca buena parte de los incrementos de los últimos años.

Almunia subrayó que se trata de una de las reformas más importantes de la política de ayudas de Estado que ha llevado a cabo durante su mandato. Y también una de las más polémicas, porque llega tras un regateo de más de dos años con las principales capitales europeas, en especial, Berlín. Ayer, además, las directrices tuvieron que someterse a votación en el seno de la Comisión, una práctica bastante excepcional. Tres comisarios votaron en contra de la propuesta de Almunia, que obtuvo el respaldo de 18 de los comisarios.