Critica que no vigilará su política comercial

El Tribunal de Cuentas reprocha al FROB la lentitud en Catalunya Caixa

Sucursal de Catalunya Banc en Barcelona.
Sucursal de Catalunya Banc en Barcelona.

Estas son dos de las principales conclusiones de un informe de fiscalización de la legalidad de las actuaciones del FROB, de los fondos de garantía de depósitos y del Banco de España sobre la reestructuración bancaria en el periodo 2009-2012.

En el documento, el Tribunal explica que el FROB, desde que se incorporó al consejo de administración de Catalunya Caixa en octubre de 2011, tendría que haber establecido los “instrumentos necesarios” para resolver su situación, algo que no ocurrió y que “supuso un perjuicio para la gestión ordinaria” de la entidad.

En este sentido, el Tribunal señala que el FROB tardó en nombrar a los consejeros a los que tenía derecho como accionista único de la entidad, a los que no se les atribuyeron sus derechos políticos hasta enero de este año, cuando el fondo notificó al Registro Mercantil los votos que le correspondían.

Y es que, según se recuerda en el informe, tras convertirse en el socio mayoritario de la entidad, el FROB decidió mantener a los consejeros existentes, y ya en diciembre de 2011, cuando pasó a ser el accionista único, acordó destituir como consejeros dominicales a cuatro miembros del máximo órgano de gestión.

Sin embargo, fuentes próximas al FROB recuerdan que no fue hasta mediados de 2012 cuando el organismo público renovó su cúpula y Antonio Carrascosa asumió la dirección general, momento a partir del cual se descartó la posibilidad de subastar la entidad y se optó por destituir a los administradores de Catalunya Caixa.

En mayo de 2013, y tras haber aportado a Catalunya Caixa 12.052 millones, el Tribunal de Cuentas recuerda que el FROB decidió cesar como miembros del consejo al presidente ejecutivo y al consejero delegado, entre otras razones por la suspensión de dos procesos de venta de la entidad.

Tras ello, el consejo de administración de la nacionalizada pasó a estar formado por seis miembros, y el FROB nombró consejeros ejecutivos a dos de los representantes que tenía en este órgano.

Por otro lado, el Tribunal de Cuentas también ha recogido en su informe que Catalunya Caixa llevó a cabo “políticas comerciales agresivas”, una práctica que extiende al resto de entidades nacionalizadas y que el FROB debería haber vigilado.

Las entidades no podían ofrecer rentabilidades superiores a la media de los rendimientos más altos ofrecidos por los bancos no intervenidos, y si se sobrepasaban, se las penalizaba con una aportación adicional al Fondo de Garantía de Depósitos.

El Tribunal considera probado que las nacionalizadas ejercieron estas prácticas agresivas, dado que ingresaron la aportación adicional con la que se las penalizaba por ello.