Asamblea Anual del IEF

Rajoy pide al BCE un euro más barato y más inflación

Javier Moll, nuevo presidente del Instituto de la Empresa Familiar; Mariano Rajoy, presidente del Gobierno y Jose Manuel Entrecanales, expresidente del IEF.
Javier Moll, nuevo presidente del Instituto de la Empresa Familiar; Mariano Rajoy, presidente del Gobierno y Jose Manuel Entrecanales, expresidente del IEF.

La puesta en escena del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, fue muy similar a la de los actos oficiales a los que ha acudido en las últimas semanas. La revisión de las previsiones de crecimiento de España, la tímida creación de empleo y el casi cumplimiento del objetivo de déficit en 2013 son los ejes sobre los que discurre el nuevo discurso del Ejecutivo, que da por cerrada la recesión y anuncia la incipiente recuperación. Ante los presidentes de las más de 100 grandes compañías que componen el Instituto de la Empresa Familiar (IEF), el presidente del Ejecutivo ofreció dos novedades: pidió al BCE más determinación para contener la apreciación del euro y evitar la deflación y señaló que cumplirá el déficit para este año sin subir impuestos y sin recortes adicionales.

Confía en que se cuadrarán las cuentas con el alza del PIB y la menor prima de riesgo

Frente a la tradicional cautela a expresar opiniones sobre competencias que no le corresponden, Rajoy apuntó que hay cosas que vendrían mejor a la economía española, “como un tipo de cambio más favorable o una inflación en la UE más alta”. En su relación con el billete verde, el euro ha llegado a rozar los 1,40 dólares, el máximo desde 2011, lo que perjudica los intereses de las economías más exportadoras como España. Un euro apreciado encarece las exportaciones de los países de la zona euro y las hace menos competitivas frente a otras del resto del mundo. Respecto a la inflación, Rajoy consideró que es bueno que la inflación esté baja, pero consideró que unos niveles muy bajos pueden paralizar la demanda interna de algunos países. “El objetivo del BCE es contener la inflación en el 2% (en la actualidad es el 0,5%) por eso no entiendo a algunos cuando atisban este riesgo”, dijo. Una bajada continuada de precios puede frenar las expectativas de gasto de empresas y consumidores a la espera de más rebajas. De este modo, Rajoy se unió a los mensajes lanzados por la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, para que el presidente del BCE, Mario Draghi, tome acciones decididas contra las amenazas de la deflación y de un euro apreciado. Pese a ello, Rajoy destacó que está tranquilo con la situación de la UE. “Europa vive una situación de estabilidad, el euro y los mercados están tranquilos”, apuntó.

Respecto a la consolidación fiscal anunció cambios en la combinación de subidas de impuestos y recorte de gasto. “Pedimos un gran esfuerzo y lo que heredamos nos obligó a subir impuestos. Estabilizada la economía nos permite poner en marcha un nuevo sistema”, apuntó en clara alusión al hecho de que no habrá más subidas de impuestos. El déficit público cerró el pasado ejercicio en un 6,62% y Rajoy se mostró convencido que los cambios metodológicos que aplicará Eurostat rebajarán la cifra hasta el 6,5% del PIB, la meta pactada con Bruselas. Para este año el ajuste es de 7.000 millones y por primera vez dejó claró que tampoco habrá recortes de gasto adicionales. “Vamos a seguir cumpliendo los objetivos de déficit y creo que lo podemos hacer sin tener que subir impuestos y sin tener que hacer mayores recortes que los que ya hemos hecho”, incidió. El presidente confía en que el crecimiento del entorno del 1% elevará la recaudación y que la rebaja de la prima de riesgo servirá para bajar el déficit. “El año pasado ahorramos 8.500 millones. Creo que este ejercicio también puede ayudar”, dijo.

Suspenso empresarial por la política fiscal

Los miembros del IEF suelen realizar una votación al finalizar la Asamblea Anual para valorar la situación económica y política, poner nota a las actuaciones del Gobierno y presentar sus previsiones de ventas o empleo a corto plazo.

Esta última deja a las claras que perciben una clara mejoría de la situación económica (4,09 puntos de 9 posibles frente a los 2,22 de 2013) y una mínima de la política (2,33 frente a los 2,16 de 2013).

Los empresarios hacen distintas lecturas sobre las reformas de la primera mitad de la legislatura. Valoran la tarifa plana en las cotizaciones a la Seguridad Social (6,15 puntos) y la ley concursal (4,75). Una sintonía que se rompe en el caso de las decisiones fiscales. La decisión de que los salarios en especie también coticen a la Seguridad Social recibe una nota de 2,15 puntos y las subidas fiscales son las que peor puntuación se llevan, con 1,35 puntos.

José Manuel Entrecanales abandonó la presidencia del IEFy dio el relevo a Javier Moll. En su primer discurso destacó que la coyuntura económica está cambiando y que hay datos “que invitan a pensar en un futuro mejor para nuestra economía y por tanto para todos los españoles”.

La mejoría económica también se traducirá en indicadores como las ventas o el empleo. Pese a ello, el 68% de los encuestados considera que habrá “una moderada recuperación con una limitada creación de empleo”. El 69% augura un incremento de ventas y un 76% que mantendrá los niveles de empleo.