Un estudio de la Fundación Mutua Madrileña analiza el impacto de la crisis en las ONG

La recesión alienta el compromiso del voluntariado

Un grupo de voluntarias de una ONG realiza tareas de limpieza en un centro.
Un grupo de voluntarias de una ONG realiza tareas de limpieza en un centro.

Las ONG están viendo mermados durante esta crisis sus presupuestos en paralelo a los recortes que sufren las políticas públicas, la caída de la actividad de las empresas y el aumento del paro, ya que fondos públicos y donaciones de empresas y particulares son las tradicionales fuentes de financiación de estas organizaciones sin ánimo de lucro.

Así se infiere del estudio El impacto de la crisis en las ONG elaborado porla Fundación Mutua Madrileña y que ha contado con la participación de cerca de 200 entidades no lucrativas. En concreto, el 84% de las ONG consultadas declaran haberse visto obligadas a reducir sus presupuestos. Casi la mitad (un 48%) ha tenido que reducirlo entre un 10% y un 20%, pero un grupo considerable (el 24%) lo ha hecho todavía más, entre un 30% y un 40%.

En este sentido, para el 61% de las entidades sociales participantes en el estudio ha disminuido el apoyo económico que les brindan las empresas. Esta disminución de recursos se deja notar también en las donaciones particulares, que se han reducido para el 33% de las ONG y se han mantenido igual para un 47%. La principal fuente de financiación pa_ra el 70% de las entidades estudiadas son los fondos públicos; para el 18% son los fondos privados provenientes de donaciones particulares, y para el 12% restante, los fondos procedentes de empresas.

En el 73% de las organizaciones sin ánimo de lucro hay más mujeres que hombres

Una consecuencia de la disminución de recursos es que más de la mitad de las organizaciones no lucrativas (el 55%) han tenido que renunciar al desarrollo de nuevos proyectos aunque afirman que, al menos, han podido continuar con los principales que llevaban a cabo.

La variación del número de beneficiarios es otra consecuencia de la crisis. Por un lado, para el 66% de las entidades encuestadas se ha incrementado el número de beneficiarios porque cada vez más personas necesitan acudir a estas organizaciones. De hecho, el 56% de las encuestadas que trabajan en el ámbito de la discapacidad ha visto aumentar en más de un 15% el número de sus beneficiarios y un porcentaje casi similar, el 51%, de las que se dedican a colectivos en riesgo de exclusión. Y por otro lado, un significativo 34% de las entidades ha disminuido el número de beneficiarios que atiende a causa de la reducción presupuestaria.

Solidaridad

El contrapunto a la falta de financiación lo pone la solidaridad, que ha crecido exponencialmente a la falta de recursos dinerarios. En el informe se destaca que los españoles son más solidarios ante la actual coyuntura socioeconómica, como señalan el 59% de las ONG, que aseguran haber aumentado su número de voluntarios. Para el 56% de las entidades, el número de voluntarios habituales supone un 20% respecto al personal fijo. Además, el 87% de estas organizaciones cuentan con voluntarios que se encuentran en situación de desempleo y que han decidido dedicar su tiempo a colaborar mientras encuentran trabajo.

Los voluntarios son mayoritariamente mujeres: en el 73% de las organizaciones hay más mujeres que hombres. Un personal que además es, en general, joven, pues la franja hasta 45 años suma un 69%. Y en lo que se refiere al nivel de estudios de los voluntarios habituales, este es alto, ya que el 67% de los mismos tiene titulación.

Desde el punto de vista organizacional, sobresale que el 87% de las ONG reconoce que desarrolla proyectos en común con otras entidades, aunque solo el 42% lo hace de forma habitual. Por otro lado, el 87% forma parte de alguna asociación o federación para tener una mayor visibilidad y representatividad.

Ámbito de actuación

El ámbito principal de la actuación de las entidades sin ánimo de lucro participantes en el estudio al que se dedica el mayor grupo es la discapacidad, con un 35%, seguido de los colectivos en riesgo de exclusión, con un 29%. Ambas actividades ocupan al 64% del total de organizaciones participantes en el informe de la Fundación Mutua Madrileña. A mayor distancia aparecen la cooperación al desarrollo (13%) y salud e infancia (ambas con un 8%). La labor en el ámbito de la mujer es minoritaria, con un 2% del total.