El bono español cae a niveles de octubre de 2005

La deuda periférica bate nuevos récords en espera de más liquidez del BCE

Vista del panel de la Bolsa de Madrid. Ampliar foto
Vista del panel de la Bolsa de Madrid. EFE

La veta de rentabilidad que han encontrado los inversores en la deuda soberana de la periferia europea sigue sin agotarse. La abundancia de liquidez que permanece en el mercado después de años de inyecciones por parte de los principales bancos centrales del mundo como fórmula con la que combatir la crisis fluye ahora sin el temor de tiempo atrás a una ruptura de la zona euro.

Esas inyecciones se irán reduciendo a medida que la economía global da muestras de recuperación y la Fed ya ha comenzado el repliegue. Incluso ha acelerado el calendario por el que prevé comenzar a subir los tipos de interés, que habrán alcanzado el 1% en Estados Unidos a finales de 2015, desde la banda de mínimos históricos actual de entre el 0% y el 0,25%, nivel en el que permanecen inmutables desde diciembre de 2008.Pero el punto de inflexión que ha dibujado la Fed para el rumbo de los tipos de interés no logra interrumpir el alza de los precios de la deuda soberana de la periferia europea. 

El efecto previsible de la senda alcista que tomará el precio del dinero en EE UU es el aumento de la rentabilidad de su deuda pública a largo plazo, en paralelo a la caída de los precios, como anticipo a unos tipos de interés que serán superiores. Y esto producirá, según los expertos, un efecto arrastre sobre el conjunto de la deuda a largo plazo, no solo estadounidense, que sin embargo no se ha apreciado apenas desde que el pasado 19 de marzo la Fed hiciera públicas sus intenciones. Aun al contrario, el rendimiento del bono de EE UU a diez años ha encajado el golpe y, tras subir al 2,77%, se modera ya al entorno del 2,67% previo al anuncio de Janet Yellen.Otro tanto sucede con el bund alemán. Su rendimiento subió al 1,64% pero ha caído al nivel del 1,53%. 

La presión sobre la deuda a más largo plazo, si bien fue leve, parece haber desaparecido y es la deuda de la periferia europea la que se beneficia de ello en mayor medida. El gran apoyo para que las rentabilidades sigan cayendo ha llegado, inesperadamente, del Bundesbank, que ha neutralizado por completo la tensión en rentabilidades que en principio imprimió la Fed. Así, el ortodoxo banco central ha puesto en el mercado la idea de que el BCE podría dejar en negativo los tipos de la facilidad de depósito o incluso abordar la compra de activos, con lo que se inyectaría más liquidez al sistema.

“Estos días la Bolsa está plana y la liquidez se va a la renta fija. La posibilidad de que España crezca más de lo previsto y el exceso de liquidez en el mundo alimentan la mejora de la deuda española.Seguimos sorprendidos de su fortaleza”, explica Javier Casal, subdirector del área de deuda pública de Ahorro Corporación. Según explica, las operaciones en el mercado secundario de deuda son de poco volumen, a causa fundamentalmente de la desconfianza con que los vendedores acceden a deshacerse de sus posiciones. “Hay cierto miedo a vender ahora. No se puede descartar que la rentabilidad del bono español caiga al 3% y la prima se coloque en los 150 puntos básicos”, añade Casal.

El rally de la deuda portuguesa

El rendimiento del bono español a diez años marcó nuevos mínimos previos a la crisis y retrocedió a niveles de octubre de 2005, al caer al 3,25%. Por su parte, la prima de riesgo quedó en los 171 puntos básicos.

El diferencial de la deuda española se coloca por debajo de la prima de riesgo italiana, que quedó en los 175,6 puntos, con el bono en el 3,29%. El irlandés a diez años estableció un nuevo récord al perforar el 3% y el bono portugués a diez años quedó en el 4,06%, el nivel más bajo desde enero de 2010. El rally de la deuda portuguesa es especialmente notable en los últimos días. En el último mes, el rendimiento del bono luso a diez años ha pasado del 4,8% al filo del 4%.

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