Los gestores afirman que hay demanda incluso sin incentivo fiscal

Economía estudia un nuevo fondo que impulse la inversión en el MAB

Luis de Guindos, ministro de Economía.
Luis de Guindos, ministro de Economía.

Las gestoras de fondos y compañías de seguros ya tienen la opción de invertir sus activos en el MAB, pero las estructuras de inversión actuales no son las más eficientes para canalizar el apetito que se detecta en el mercado, según explican en el sector. Así, los fondos con interés por valores del MAB se encuentran con un mercado muy poco líquido y con la exigencia de tener que dar liquidez diaria.

“El MAB no tiene la profundidad suficiente para dar la liquidez que yo puedo necesitar”, explica Ricardo Cañete, responsable de renta variable de Mutuactivos, una de las gestoras que afirma encontrar oportunidades de valor en el MAB. “Hubo algunos errores y compañías que salieron a Bolsa con planes de negocio muy inflados. Pero hay valores en el MAB que nos permiten diferenciarnos para conseguir rentabilidades por encima de la media. A las compañías del Ibex las sigue todo el mundo y ahí es difícil diferenciarse”, argumenta.

Para Alejandro Martín, analista y gestor de fondos de Metavalor, “no hay motivos aparentes que digan que el Mercado Alternativo Bursátil es mejor o peor que la Bolsa. También hay malas empresas en la Bolsa”. La diferencia principal estriba en que las empresas que cotizan en Bolsa están sujetas a una vigilancia más estrecha en materia de transparencia y gobierno corporativo por parte de la CNMV, que además tiene poder sancionador.

El diseño de un nuevo tipo de fondo de inversión destinado en exclusiva al MAB permitiría por tanto salvar el obstáculo de la escasa liquidez, que ahora condiciona la inversión de las gestoras y limita la entrada de nuevo capital. “Los inversores buscan ahora rentabilidad y el MAB les encaja. Desde el punto de vista del inversor es el momento para lanzar un nuevo vehículo, incluso sin incentivo fiscal”, apuntan desde el sector. 

Valor liquidativo diario

El proyecto que Economía tiene sobre la mesa contempla la creación de un nuevo tipo de fondo, con una nueva figura jurídica que elimine la obligación del valor liquidativo diario. Así, se daría la opción a la propia gestora para que estableciera la periodicidad de la liquidez del producto, con un plazo máximo de tres meses.

En cuanto a la bonificación fiscal para el inversor, estaría en la línea de la búsqueda de incentivos con los que potenciar una financiación a las pymes alternativa a la de los bancos, aunque su concesión es mucho más dudosa. Más aún cuando hay demanda inversora con interés en el nuevo vehículo, aunque no hubiera ventajas fiscales en ello. “Hay apetito suficiente como para lanzar un fondo de un tamaño entre 20 y 25 millones de euros”, apuntan desde el mercado.

Trasvase de la Bolsa al MAB

Se ha abierto también la posibilidad de que compañías que ahora cotizan en la Bolsa (actualmente 127 compañía) y cuentan con baja capitalización y liquidez puedan emigrar al MAB, una opción que sería una alternativa plausible para más de una decena de compañías y que les permitiría poder seguir cotizando, sin necesidad de lanzar una opa de exclusión con la que zanjar su presencia en el parqué.

En el mercado continuo, las obligaciones de información pública periódica son mucho más exigentes (se tienen que presentar cuatro informes al año frente a los dos del MAB) y las tasas anuales también son más elevadas (del 0,05 por mil sobre la capitalización, con un máximo de 325.000 euros frente a la tarifa plana de 1.500 euros del MAB).
A la inversa, Carbures prepara ya su salto a la Bolsa.

Ampliar el abanico de compañías o mercados

Aunque los valores del MAB, con sus luces y sombras, han atraído a gestoras especializadas en crear valor más allá de las grandes compañías, fuentes del sector también apuntan la importancia de que se amplíe el abanico de compañías que cotizan en el mercado alternativo.
Así, un fondo que invirtiera en exclusiva en el MAB tendría dificultades para hacerlo por el cien por cien de la cartera, para lo que se estudian fórmulas como establecer una parte mayoritaria de la inversión con destino al MAB o la posibilidad de combinar los valores de este mercado con los de otros mercados alternativos europeos, como el francés o el británico, con un amplio desarrollo y numerosas compañías cotizadas.
El buen momento del que disfruta la renta variable española está animando los preparativos de nuevas incorporaciones al MAB.
La próxima prevista es la de la compañía tecnológica NPG Technology, y en el mercado se estima que este año podrían estrenarse en el mercado alternativo entre seis y siete nuevas empresas.
El MAB se creó a imagen y semejanza del AIM británico y del Alternext francés. Es un sistema multilateral de negociación, promovido por BME y supervisado por la CNMV.