Breakingviews

El renacimiento se retrasa en EE UU

El esperado renacimiento de la manufactura estadounidense está resultando difícil de alcanzar. El empleo en el sector ha crecido solo un 5% desde 2010, a pesar de que la revolución del gas shale ha ayudado a las empresas del país a pagar la mitad por la energía que sus rivales europeos y asiáticos. Pero esa brecha parece que va a perdurar durante años –lo que deja tiempo para que la actividad industrial y el empleo se recuperen–.

En contraste con los 5,8 millones de empleos industriales perdidos entre 2000 y 2010, la creación de 612.000 nuevos desde el punto más bajo es decepcionante. Incluso el sector de los productos químicos, uno de los mayores beneficiarios de los bajos precios del gas y la electricidad, ha sumado solo 7.000 puestos de trabajo –o un 1%– a sus filas en los últimos cuatro años, según la Oficina de Estadísticas Laborales.

Las empresas que invierten miles de millones de dólares en nuevas plantas pueden consolarse un poco en que las condiciones favorables durarán. Una pista se encuentra en las últimas previsiones globales de perforación de gas shale. Según la consultora Wood Mackenzie, se espera que solo alrededor de 400 pozos se perforen fuera de América en 2014.

El costoso cambio de Alemania hacia fuentes de energía renovables y la cara aversión de Japón al combustible nuclear desde el desastre de Fukushima hace tres años son cambios a largo plazo que deberían ayudar a Estados Unidos a mantener su ventaja. El aumento de los salarios y otros costes en economías de bajo coste como China también aliviará la presión de la competencia.

En 2020, Estados Unidos puede esperar la creación de 2,5 a 5 millones de empleos en el sector manufacturero y de los servicios, que se derivarán en gran parte de sus bajos costes energéticos, según estiman los consultores de Boston Consulting Group. Eso no restauraría completamente los puestos de trabajo perdidos desde 2000, pero hasta 70.000 al mes, de media, marcaría una gran diferencia para el empleo en general en Estados Unidos. Puede que el auge de la industria se retrase, pero sigue en camino.