SFR, Ziggo y Ono, las mayores operaciones en el Viejo Continente

Las telecos europeas viven un primer trimestre histórico en adquisiciones

Las operaciones en el sector en Europa han movido 48.640 millones desde principios de año

Logotipos de Ono y Vodafone.
Logotipos de Ono y Vodafone. Reuters

El proceso de consolidación en el sector europeo de las telecomunicaciones está en marcha. Las cifras sobre movimientos de integración anunciados en la industria así parecen confirmarlo. Según las estimaciones realizadas por Dealogic, las fusiones y adquisiciones en las telecos del Viejo Continente han movido desde principios de año más de 67.100 millones de dólares (unos 48.640 millones de euros), la mayor cifra de la historia en este mismo periodo de tiempo.

Además, los movimientos corporativos en las telecos suponen en torno al 39% del total del volumen movido por las fusiones y adquisiciones en el Viejo Continente. En este caso, sólo el 42% del total registrado en 2003 está por encima del porcentaje de 2014.

La mayor operación anunciada es el proceso de venta de SFR, la filial de telefonía móvil en el propio mercado francés de Vivendi, por la que están compitiendo Bouygues y Numericable en una dura carrera de ofertas. Esta pugna ha situado el valor de esta compañía por encima de 21.300 millones de dólares (unos 15.440 millones de euros). A falta de posibles cambios posteriores, Vivendi optó por abrir un periodo de tres semanas de negociaciones en exclusiva con Numericable, que todavía no ha concluido.

A continuación, dentro del ranking, se sitúa la compañía de cable holandesa Ziggo que va a ser adquirida por la estadounidense Liberty Global por cerca de 10.800 millones de dólares (en torno a 7.825 millones de euros). El grupo norteamericano, controlado por el magnate John Malone, ha dado así un nuevo paso en su avance europeo tras cerrar en 2013 la compra de la británica Virgin Media, valorada en 24.000 millones de dólares. Liberty Global controla otros grupos de cable en Europa como Kabel BW, Telenet y VTR.

El ranking de adquisiciones también tiene sabor español. De hecho, la tercera operación en Europa es la protagonizada la pasada semana por Vodafone y Ono. Tras varias semanas de negociaciones, el grupo británico alcanzó un acuerdo con los accionistas de la operadora española para adquirir la compañía, con una valoración de 10.000 millones de dólares (algo más de 7.200 millones de euros), incluyendo la deuda.

La compra Ono es la tercera mayor adquisición de la historia en el sector español de las telecos, tras las compras de Airtel, también por Vodafone (realizada en varios tramos), y de Amena por Orange, que superó los 10.815 millones de dólares. Además, es la mayor inversión de un grupo extranjero en España desde 2009 (desde la toma de control de Endesa por parte de la italiana Enel al comprar la participación de Acciona) y la tercera mayor compra de una empresa española por parte de un grupo británico, solo por detrás de la citada adquisición de Airtel y de la toma de control de Altadis por parte de Imperial Tobacco.

La venta de Ono no es la única llevada a cabo en España. De hecho, la pasada semana Ibercom anunció un acuerdo para la adquisición del operador móvil virtual MásMóvil. Las quinielas sobre posibles movimientos siguen abiertas implicando a grupos como Yoigo o Jazztel, que sigue disparada en Bolsa entre rumores de una posible opa por parte de Orange.

De todas maneras, la euforia compradora en el sector de las telecomunicaciones no es exclusiva de Europa. Así, según los datos de Dealogic, las fusiones y adquisiciones anunciadas en la industria en todo el mundo en los dos primeros meses del año movieron un total de 182.000 millones de dólares (unos 131.880 millones de euros), una cifra más de dos veces superior a la registrada en el mismo periodo del pasado año, cuando rondaron los 67.200 millones. Sólo en el año 2000, en el momento culminando de la burbuja del puntocom, hubo más volumen en las fusiones que en 2014, al superarse entonces los 189.700 millones.

La mayor operación del año es la compra de Time Warner Cable por un total de 45.200 millones de dólares por Comcast, tras una dura pugna con Charter Communications. Un movimiento que venía a sacudir la industria del cable y las telecos en EE UU.

A la espera de las decisiones de Bruselas

El sector de las telecomunicaciones en el Viejo Continente está muy pendiente de las decisiones que pueda tomar finalmente la Comisión Europea con respecto a la compra de E-Plus, filial germana de KPN, por parte de Telefónica (valorada en cerca de 8.500 millones de euros), así como de la venta de O2 Ireland, filial de la propia operadora española en Irlanda, a Hutchison Whampoa, por más de 800 millones.

Ambas operaciones tienen una gran trascendencia porque, de aprobarse, implicará la reducción tanto en Irlanda como Alemania del número de operadores de móviles con red propia, que pasarían de cuatro a tres. Según señalan fuentes del sector, es probable que ambas transacciones se aprueben finalmente, si bien creen que se obligará a los compradores a cumplir una serie de condiciones, entre las que figurarían la venta de activos (principalmente espectro) así como la obligación de mantener abiertas sus redes a otros competidores.

En cualquier caso, en Telefónica hay convencimiento de que se aprobarán ambas operaciones. César Alierta, presidente de la operadora española, señaló durante la presentación de los resultados de 2013 que estaba seguro de que Bruselas daría el visto bueno. El directivo indicó que la fusión “es lo mejor para los consumidores y la economía alemana, al facilitar la digitalización del país”.

La cuestión, según coinciden distintos expertos, se centra en que si la Comisión Europea aprueba estas operaciones, podría producirse un acelerón del proceso de consolidación en otros países del Viejo Continente, que hasta ahora estaba frenado por los posibles problemas regulatorios y de competencia. Muchas telecos están a la espera.