Acepta los 241 millones extras en ayudas públicas a cambio de un ajuste de su balance

Bruselas da el sí definitivo a la fusión de Unicaja y Ceiss

Vista exterior de la sede de Unicaja en Málaga.
Vista exterior de la sede de Unicaja en Málaga. EFE

“La adquisición de Banco Ceiss por Unicaja Banco garantizará su viabilidad a largo plazo, lo que constituye un objetivo fundametnal de nuestra política de ayudas estatales”. Con estas palabras del vicepresidente y comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia, la Comisión Europea dio este miércoles su aval definitivo a las condiciones impuestas por la entidad malagueña para hacerse con las antiguas cajas castellanas.

Una aprobación que, junto a la que emitió el Banco de España esta misma semana, Unicaja había reclamado obtener antes del 31 de marzo como exigencia final para no terminar abortando la fusión de entidades más postergada del sector financiero español.

Doble victoria por tanto para Braulio Medel, presidente del la entidad andaluza, que ve como Europa da el visto bueno a un nueva inyección de ayudas púlbicas para engrasar la operación y lo hace 20 días antes de lo pedido.

Lo que la Comisión Europea ha hecho, en concreto, es modificar el plan de reestructuración de Ceiss recogiendo su integración en Unicaja y aceptando que el FROB inyecte “una nueva garantía de un máximo de 241 millones” para cubrir el coste de las demandas judiciales que puedan presentar los bonistas de Ceiss, antiguos preferentistas y tenedores de deuda subordinada de Caja España–Duero, que se negaron a firmar la oferta de compra de Medel.

Esta imponía una segunda quita a los bonistas, del 71% inicialmente, y su renuncia expresa a litigar a cambio de nuevas emisiones actualmente ilíquidas de Unicaja y una pequeña parte en efectivo.

Bruselas, además, mantiene las ayudas públicas de 200 millones que comprometió en 2013 y acepta que se dediquen a sufragar un mecanismo de arbitraje para los bonistas de Ceiss que sí aceptaron la propuesta de Unicaja, más un millón más para compensar a Sareb por las variaciones de valor de la cartera que adquirió a la firma castellana.

Bruselas, eso sí, da cuatro años a Ceiss para devolver los 604 millones públicos que se le inyectaron en bonos contingentes convertibles, cocos, si bien no reclamará los 525 millones que inyectó en su día el FROB para apoyar el matrimonio Caja España–Duero.

Como contrapartida, no obstante, la Comisión Europea impone a Ceiss una reducción de balance del 28% entre 2012 y 2016, lo que garantiza nuevos recortes de plantilla, red de oficinas y crédito en los próximos meses tras los ajustes ya realizados.

Unicaja tiene previsto formalizar la absorción en los próximos días, tres años después de que se anunciara por primera vez.