Editorial

La confianza que da el automóvil

La asociación de fabricantes de automóviles, Anfac, tiene sobre la mesa del Gobierno una propuesta de futuro para “reindustrializar España y Europa”. Consiste en una larga serie de iniciativas relativas a fiscalidad, formación, competitividad, logística, medidas medioambientales, continuidad de las ayudas a la adquisición para renovar el parque... Una iniciativa que encaja en el debate europeo sobre la urgencia de incrementar el peso del sector industrial en la economía, capítulo a tratar en el Consejo Europeo de la semana que viene con el sugerente lema de “por un renacimiento industrial europeo”. El sector español del automóvil, primer renglón exportador, está en primera línea de ese desarrollo. Como ejemplo, la confianza que demuestran las importantes inversiones de las multinacionales del motor aquí instaladas. Y, sobre todo, los notables planes de futuro, que la patronal cuantifica en inversiones por 3.500 millones los próximos tres o cuatro años, lo que duplicaría la cantidad destinada desde 2012 a las factorías españolas. Un marco más reseñable aún al carecer España de centros de decisión de la gran industria del motor, y para el que se necesita seguir avanzando en flexibilidad laboral, formación, logística y mejora de los costes de la energía. Todo ello sin olvidar que las ayudas directas a la compra deben ser temporales.