Rafael Catalá: “La privatización no solucionaría ningún problema económico”

Fomento enfría la salida a bolsa de Aena y el rescate de las autopistas

Julián Núñez, presiente de Seopán, ayer con el secretario de Estado de Infraestructuras, Rafael Catalá, durante un acto de la APIE.
Julián Núñez, presiente de Seopán, ayer con el secretario de Estado de Infraestructuras, Rafael Catalá, durante un acto de la APIE.

Dos de los principales frentes abiertos en Fomento tienen final imprevisible, según dejó entrever ayer el número dos del Ministerio, Rafael Catalá. Máxime cuando se entra en la segunda parte de la legislatura y empiezan a presionar las citas electorales. La apertura de Aena al capital privado es el primer balón en el aire que el Gobierno ni ataja ni despeja. “La privatización no solucionaría ningún problema económico y es insignificante a niveles de contabilidad nacional”, dijo ayer el secretario de Estado de Infraestructuras, Rafael Catalá, “no buscamos hacer caja con Aena”. La empresa está preparada para dar el salto, a la espera de una regulación que establezca, entre otras cosas, el control del Gobierno sobre la política de tasas e inversiones, pero “la privatización no tiene que ser sí o sí”.

Catalá participaba ayer en un foro sobre infraestructuras organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), donde advirtió que la motivación de esta operación, planteada inicialmente para esta primavera, es apuntalar una gestión con criterios empresariales, pero también el fortalecimiento del concepto de red de sus aeropuertos, donde entran criterios más políticos que económicos. “No es una decisión sencilla y la estamos analizando sin prisa”, sentenció el representante ministerial.

Aena ha cerrado 2013 con un ebitda de 1.500 millones y un beneficio ligeramente superior a los 300 millones derivado del ajuste de costes y mejora de ingresos comerciales. Todo ello en un año de caída en tráfico y pasajeros (187 millones). Sobre la mesa está la venta del 60%, lo que reportaría unos 2.400 millones.

Las de Catalá fueron ayer declaraciones que parecen poner freno a una venta que podría aportar poco a las arcas y terminar pesando sobre el actual Gobierno. Desde la dirección de Aena se ha venido explicando durante meses que la entrada de capital privado es necesaria si la compañía quiere competir por la gestión de aeropuertos en el escenario internacional. “A ningún Gobierno le atrae dejar sus aeropuertos estratégicos en manos de otro Gobierno”, suelen decir. El presidente de la compañía pública, José Manuel Vargas, reconoció días atrás a The Wall Street Journal que la decisión depende del Gobierno, pero añadió que podría lanzar la salida a Bolsa para finales de año.

Un segundo punto al que Rafael Catalá aplicó ayer terapia de frío es el del rescate de las nueve autopistas en concurso: “No debemos asignar recursos procedentes de los impuestos de los ciudadanos a salvar industrias con problemas de sostenibilidad. Si tiene que haber quiebras, las habrá”. Quien es mano derecha de la ministra Ana Pastor hablaba ante el presidente de Seopan, Julián Núñez, que es quien representa a las concesionarias y constructoras atrapadas en el capital de las autopistas más tocadas por la crisis. “Si no es posible el rescate, buscaremos una tercera vía o iremos a un proceso ordenado de liquidación y reconocimiento de derechos”, afirmó Catalá.

Tras recordar que Fomento estará con la solución que no aporte déficit al Estado, se mostró a favor de ayudar a conservar la reputación del sector concesional español y evitar lo litigioso de las liquidaciones. Pero si se da la quiebra de las autopistas porque los convenios son insatisfactorios para los acreedores, también dejó claro que Fomento será “respetuoso” con la Responsabilidad Patrimonial de la Administración (RPA) y con el pago a los expropiados.

Este último era un mensaje para la banca. Recientemente se ha decidido recortar ese derecho de cobro de las concesionarias en la cuantía en que Fomento se vea obligado por los tribunales a pagar expropiaciones de las autopistas quebradas. La RPA fue pignorada para levantar la financiación necesaria para construir esas infraestructuras y ahora es la banca quien la tiene como garantía de sus créditos. El tijeretazo sufrido por Real Decreto ha creado alta tensión.

 

Reformas con ayuda de la banca

- El presidente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), Juan Lazcano, pidió ayer la colaboración de la banca para aportar financiación a un plan de rehabilitación de viviendas que podría movilizar unos 5.000 millones y abrirse al capital privado. Constructoras y empresas de energía podrían sufragar las reformas en edificios a cambio de contratos de suministro o de espacios aprovechables. Todo ello irá recogido en el próximo Plan Estratégico de Rehabilitación.

- Lazcano recordó en el foro de la APIE que las carreteras españolas acumulan un déficit de mantenimiento de 5.000 millones y demandó 1.600 millones de inversión anual por parte de Fomento más otro tanto procedente de las Comunidades Autónomas. En 2007 Fomento destinó 572 millones a refuerzo de firmes; en 2008 fueron 560 millones; se bajó a 22 millones en 2009; la partida alcanzó 37 millones en 2010; no hubo dinero para refuerzo de firmes ni en 2011 ni en 2012, y la partida fue de 13 millones el año pasado, según la CNC.

- La implantación del pago por uso en autovías fue defendida tanto por Juan Lazcano como por el presidente de Seopan, Julián Núñez. El Estado recaudaría hasta 4.000 millones al año y se cubriría tanto la conservación de las carreteras como la reconversión del sector del transporte.

- Los representantes de la construcción piden apoyo financiero del BEI a las empresas cuando salen de sus países y que la UE permita invertir a España en obra civil sin que ello tenga impacto en el déficit.