Importaciones energéticas

México se convierte en el primer vendedor de crudo a España

Un motorista repostando en una gasolinera
Un motorista repostando en una gasolinera

En junio de 2012, Irán era el segundo mayor vendedor de petróleo a España, tan solo por detrás de Rusia. El embargo de la UE al régimen iraní obligó a España a diversificar sus compras a otros países como Arabia Saudí o México. Un proceso que se aceleró a medida que los conflictos en Rusia se intensificaron y que ha conducido a México a situarse como el primer proveedor de crudo a España en enero. Así se puede constatar en las estadísticas mensuales de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores), sociedad de derecho público tutelada por Industria, que reflejan que en enero México vendió 960.000 toneladas de petróleo a España, lo que supuso un 19% del total.

Además de los problemas geopolíticos en Irán y Rusia y por extensión en Arabia Saudí, la principal razón que ha impulsado la compra de crudo a México es su mejor precio frente al resto de proveedores. Los hidrocarburos procedentes de ese país, junto a los de Venezuela o Colombia son más baratos, pero al mismo tiempo mucho más pesados (es decir, tienen una mayor densidad y una peor comercialización), por lo que no todos los países disponen de la tecnología necesaria para procesarlos. Las petroleras españolas, en especial Repsol, han perfeccionado mucho los desarrollos tecnológicos en sus refinerías y eso les está permitiendo empezar a refinar crudos pesados y obtener gasóleo que, ante la caída del consumo en España se está exportando a otros países abriendo nuevos negocios.

Este proceso de diversificación también se ha traducido en mayores importaciones de África, en las que ha jugado un papel preferente Nigeria, que se ha convertido en el segundo mayor proveedor de crudo de España, con 935.000 toneladas en enero (un 19% del total). El tercer lugar lo ocupa Rusia, con 707.000 toneladas, un 14%.