Considera injusto el sistema de financiación

De la Fuente tilda de "marciana" la fórmula de cálculo del cupo vasco

El investigador del CSIC asegura que el modelo de financiación general desigualdad

Valencia es la comunidad más perjudicada por el sistema y, La Rioja, la más beneficiada

El investigador del CSIC Ángel de la Fuente.
El investigador del CSIC Ángel de la Fuente. EFE

La batalla de la reforma de la financiación autonómica ya ha empezado y todas las comunidades están elaborando informes en los que se reflejan supuestos agravios. El investigador del CSIC Ángel de la Fuente, que ha sido elegido por Hacienda para calcular las balanzas fiscales, criticó hoy el modelo vigente por generar desigualdad. En su opinión, las diferencias actuales en recursos por habitante ajustado, es decir, teniendo en cuenta variables como el envejecimiento, la población infantil, la dispersión o la superficie, resultan excesivas. Según los datos de De la Fuente que corresponde al último ejercicio liquidado (2011), la Comunidad Valenciana es la región peor tratada. Su financiación por capita se sitúa casi treinta puntos por debajo de La Rioja, la comunidad más beneficiada por el sistema. En su opinión, los recursos por habitante ajustado deberían ser similares en todas las comunidades, algo que actualmente no sucede. Cataluña y Madrid se encuentran en la media de las comunidades de régimen común. Junto a La Rioja, Cantabria, Extremadura y Castilla y León resultan beneficiadas por el sistema. En el lado opuesto se encuentran Valencia, Murcia, Canarias y Andalucía.

Si en el análisis se incluye al País Vasco y Navarra, las diferencias se disparan ya que ambos territorios cuentan con una financiación per cápita más de 100 puntos por encima del resto. A diferencia de las autonomías de régimen común, la financiación del País Vasco y Navarra se establece con un sistema de cupos. Ambas comunidades recaudan los impuestos y a través de una negociación bilateral con el Gobierno ceden parte de estos ingresos a la Administración central. De la Fuente aseguró que la fórmula de cálculo del cupo resulta “marciano” y que ambas comunidades “no pagan ni la mitad de lo que deberían”.

De la Fuente insistió en desligar el sistema de financiación de las balanzas fiscales, que reflejan los flujos entre las comunidades autónomas y la Administración central. De la Fuente, junto con al profesor de la Universidad de Valencia Ezequiel Uriel y a Ramón Barberán, de la Universidad de Zaragoza, ha elaborado una nueva metodología para calcular las balanzas fiscales que ha denominado sistema de cuentas públicas territorializadas. El objetivo es reflejar el saldo de las comunidades autónomas por políticas de gasto. Es decir, va un paso más allá de las tradicionales balanzas fiscales que solo ofrecían el saldo final entre lo aportado y lo recibido.

Cuentas públicas territorializadas

En este sentido, De la Fuente sostiene que su mecanismo permite apreciar posibles desajustes en políticas de gasto que siguen una lógica territorial. La última vez que Hacienda publicó las balanzas fiscales fue en 2008 y con cifras de 2005. El nuevo sistema de cuentas públicas territorializadas se publicará en los próximos meses y los expertos reclaman que se ofrezcan los datos de forma periódica y anual. En cualquier caso, las comunidades con mayor renta presentarán un déficit fiscal porque aportan más de lo que reciben y los territorios más pobres contarán con superávit. Ello es así porque el sistema fiscal es progresivo.

Rechazo a aplicar la metodogía de la Generalitat

El sistema de cuentas públicas territorializadas, la metodología elaborada por De la Fuente para calcular las balanzas fiscales parte del llamado enfoque carga-beneficio. El pasado viernes, un grupo de expertos sobre el tema se reunió en el Instituto de Estudios Fiscales (IEF) y la mayoría rechazó presentar los resultados con el método flujo monetario, que gusta en la Generalitat de Cataluña. La diferencia entre ambas metodologías reside en que el modelo carga-beneficio tiene en cuenta el beneficiado último de las políticas de gasto y el sistema flujo monetario imputa las inversiones en el lugar donde se realizan con independencia de la procedencia de los usuarios de las mismas. Por ejemplo, la construcción de la T4 de Barajas se imputaría en su totalidad a Madrid por el sistema flujo monetario, en cambio, el método carga-beneficio tiene en cuenta que esta instalación también es utilizada por andaluces, catalanes y extremeño y, por lo tanto, asigna una parte de la inversión al resto de territorios. El Ejecutivo de Artur Mas defiende como sistema de cálculo el flujo monetario, que refleja un déficit fiscal mayor para Cataluña. Según los cálculos departamento de Andreu Mas-Colell, Cataluña presenta un desfase negativo de unos 16.000 millones, una cifra que se reduce sensiblemente si se opta por el método carga-beneficio. En cualquier caso, en la medida en que Cataluña es una comunidad con una renta per cápita superior a la media registrará siempre un déficit fiscal con la Administración central con independencia de la metodología utilizada. Si bien De la Fuente no presentara los resultados con el método flujo monetario, defendió que se publiquen los datos para que las comunidades hagan sus propios cálculos.