Un gran tipo

La primera impresión que me dio cuando lo conocí es que estaba enfadado. Trabajaba entonces en el Servicio de Estudios del BBVA, a donde había llegado desde Hacienda. Pero no estaba malhumorado. Su forma de expresarse era así, directa, con esa voz grave, hasta bronca, y esos ojos siempre enrojecidos, como recién salido de una discusión... o del llanto. Así era el economista David Taguas, un hombre delicadamente rudo, dotado de una virtud que en este extraño mundo que estamos construyendo empieza a considerarse defecto: no comulgaba con ruedas de molino.

Hace nueve días que salió a la calle 'Cuatro bodas y un funeral', su último libro, en el que repasa la situación económica española, que tanto le preocupaba, y expone sus propuestas para conseguir una rápida recuperación: menos gasto público, bajar impuestos, reformar la Administración e impulsar políticas de competencia... Y, en plena ronda de promoción como estaba, le gustaba recordar que ahora sí podía hablar sin morderse la lengua. Eso, tuvo que hacerlo muchas veces en su epoca de director de la Oficina Económica del Presidente del Gobierno (2006-2008) con José Luis Rodríguez Zapatero.

De su etapa frente a Seopan,la patronal de las grandes empresas de obras públicas, entre 2008 y 2012, quedará para siempre la enorme capacidad de trabajo cuando el sector vivía la peor crisis de su historia.

Dirigía ahora el Instituto de Macroeconomía y Finanzas (IMF) de la Universidad Camilo José Cela,con esa generosidad que da la inteligencia: lo entregaba todo a sus alumnos. Y lo hacía con la modestia, tan escasa entre economistas, de quien reconoce que no sabe qué va a pasar: "Yo no tengo una bola de cristal".

Estaba enamorado de la economía en general y preocupado por la deriva de la española. Su viuda, María Jesús, recuerda que era un "patriota" y trabajaba "incansablemente" porque lo que más le importaba era "el futuro del país". Y así lo demostraba en su labor docente: "todo lo enseñaba, no se quedaba nada". Como hizo en los numerosos artículos que publicó en 'Cinco Días'.

Ayer nos dejó de forma tan fulminante como injusta, a los 59, cuando se preparaba para darnos lo mejor de su madurez. Nos deja huérfanos de su análisis y perdemos su lucidez, que tanta falta hace. Era un gran tipo. ¡Qué pena!

GOTAS DE TINTA:
Las "cuatro bodas" de las que habla Taguas en su libro son las del gasto público, el consumo, el poder adquisitivo y el crédito. El funeral es de la deuda y el desempleo. Y en su libro explica "cómo salir del la crisis sin salir del euro".


Twitter: @JuanjoMorodo

Comentarios

Me sorprende que el señor Taguas reduzca las causas de las crisis al déficit público, la deuda pública y el gasto público. ¿Y la burbuja inmobiliaria? ¿Y el colapso bancario? El señor Taguas dirigió la oficina económica de Zapatero entre 2006 y 2008. Posteriormente se encargó de la presidencia de la Asociación de Empresas Constructoras de Ámbito Nacional de España (SEOPAN). ¿Puede ser más evidente la falta de neutralidad del señor Taguas?
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