Su aspiración es dar dividendo en 2015

Liberbank prevé devolver este año los 124 millones de ayudas del FROB

Oficina de Liberbank
Oficina de Liberbank

La privatización paulatina de Bankia prevista para este año, con colocaciones en el mercado de parte del capital, no va a ser la única fórmula con la que el FROB comenzará a recuperar, aunque tímidamente, las ayudas del fondo de rescate europeo inyectadas a la banca, por un total de 41.300 millones de euros.

Liberbank, la entidad surgida de la fusión entre Caja de Extremadura, Caja Cantabria y Cajastur –que previamente había absorbido CCM– tiene intención de devolver este año los 124 millones de euros que recibió del FROB a través de una emisión de cocos o bonos contingentes convertibles, una modalidad que evitó la presencia directa de capital público en el accionariado de la entidad, que salió a cotizar en mayo de 2013.

Según los términos del rescate pactados con la Comisión Europea, Liberbank tiene de plazo hasta abril de 2015 para devolver esas ayudas, las más reducidas de entre las entidades del denominado grupo 2, aquellas que recibieron capital público pero evitaron la nacionalización y entre las que se incluyen BMN, Caja3 y Ceiss. Frente a estas últimas, Liberbank es la única cotizada y busca ofrecer al mercado un mensaje diferenciado con el que atraer a los inversores.

Así, según señalan fuentes financieras, con el hecho de adelantar a este año la devolución de las ayudas, el banco intenta desprenderse de la directriz de Bruselas que impide el pago de dividendo mientras no se haya reembolsado el capital público recibido.

Liberbank se ha contagiado del impulso alcista del que disfruta el sector financiero español desde el pasado verano. Sus acciones han duplicado su valor desde el estreno bursátil de mayo de 2013, un début para el que en principio el horizonte era incierto, en un momento en que aún persistían dudas sobre la salud de la banca española y cuando aún quedaban importantes capítulos por cerrar de la reestructuración del sector financiero, como la macroampliación de capital con la que responder al canje de preferentes de Bankia.

En lo que va de año, los títulos de Liberbank avanzan el 11%, una revalorización inferior a la del resto de la banca mediana –que supera los dos dígitos– y han corregido el 7% desde los máximos marcados en enero en 0,86 euros. Al igual que sucede con el resto de entidades españolas, afronta el desafío de cómo prolongar el rally cuando el gran argumento de la recuperación del sector –y de inicio de nueva etapa tras el profundo saneamiento del sector– ya se ha consumido en buena parte, con el agravante de que Liberbank no pertenece al Ibex y tiene un reducido free float –porcentaje del capital que cotiza en Bolsa–, del 33%.

La baza de la entidad de cara al mercado es intentar desprenderse cuanto antes de los imperativos que marca Bruselas. De ahí que el propósito sea devolver las ayudas públicas antes de que acabe 2014, con anterioridad al plazo límite. Incluso en un año en que el conjunto del sector afronta el ejercicio de test de estrés que impondrá el Banco Central Europeo y del que, en principio, no se esperan sorpresas negativas para la banca española. En todo caso, las entidades afrontan igualmente las exigencias regulatorias de la adaptación de Basilea III, por lo que los elevados ratios de capital son máxima prioridad. Una exigencia que jugaría en contra de una devolución anticipada de las ayudas.

Liquidez del valor

Liberbank, que presentará resultados anuales a finales de este mes de febrero, tendría la aspiración de repartir dividendo en 2015, un objetivo que comparte con la nacionalizada Bankia. Sería el reclamo definitivo de cara al mercado, que ya ha empezado a emitir sus primeras recomendaciones para el valor. BBVA aconseja sobreponderar y Société Générale mantener, con respectivas valoraciones de 0,98 y 0,91 euros por acción, lo que deja potencial respecto a los 0,80 euros de cierre de ayer.

A lo largo del año también deberá resolver el problema del reducido free float, sin que esté prevista la colocación de paquetes del capital en manos de las cajas fundadoras, según fuentes financieras. La vía sería aprovechar los procesos de canje de bonos convertibles en acciones, que rondan un importe de 400 millones de euros, vencen en octubre de 2018, y para los que se abren ventanas de canje cada seis meses. El próximo será el 17 de abril.

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