Seis grandes marcas logran ahora una sentencia favorable por piratería

El laberinto judicial de la piratería: cinco años de jucio por 3.000 euros

Imagen de una incautación policial de artículos falsificados, a finales de 2013.
Imagen de una incautación policial de artículos falsificados, a finales de 2013.

La Justicia es igual (de lenta) para todos. Cinco años han esperado seis grandes marcas para lograr una sentencia favorable por un caso de piratería valorado en 3.000 euros.

En abril de 2008 la policía intervino en una tienda regentada por un ciudadano paquistaní situada en Madrid réplicas fraudulentas de artículos de conocidas marcas. Se encontraron 160 gorros Adidas, 387 camisetas Hard Rock Café, 81 camisetas de Spiderman, 15 camisetas Carolina Herrera, 28 camisetas Lacoste, 136 camisetas Armani, y otros artículos con las marcas Real Madrid, Osborne, Armani, Adidas... todos falsos.

El juicio oral se celebró tres años después, en 2011. El Ministerio Fiscal, en su escrito de acusación, calificó los hechos como constitutivos de un delito contra la propiedad industrial solicitando la pena de seis meses de prisión, un año de inhabilitación para el ejercicio de la profesión de serigrafía y la suspensión de la actividad de la empresa durante un año. También requería una indemnización para las compañías afectadas incluidas en el proceso. Carolina Herrera, Lacoste, Nike, Osborne, Real Madrid y DC Comics fueron las que pudieron demostrar un mayor daño, valorado en 3.000 euros.

La sentencia del juzgado penal sobre este caso se conoció el pasado mes de diciembre. El juez falló condenar al ciudadano paquistaní a indemnizar con 3.000 euros a cada una de las seis compañías indicadas, y con menos cantidades a otras (Adidas con 640 euros, Armani con 680 euros...). El magistrado acordó la suspensión de la pena de prisión condicionada al abono de la responsabilidad civil en los términos fijados por el juez competente.

La falta de medios técnicos, personales y económicos en los juzgados explican la excesiva duración del proceso. Pero no que se haya dado por perdida, ni mucho menos, la lucha contra la falsificación de prendas y otros artículos. “La policía y las marcas están en continuo contacto para abordar los problemas de piratería”, comenta Juan Alegría, director de nuevos negocios del grupo Osborne .

5.000 requerimientos

La lucha contra la piratería en el comercio no online se realiza tienda a tienda prácticamente. Las marcas actúan principalmente contra este delito en aduanas (contra importadores), almacenes y locales comerciales. Cuando las compañías detectan uno de sus artículos falsificados en venta “lo primero que se hace es enviar un burofax al vendedor advirtiéndole de que está vendiendo mercancía fraudulenta”, explica Alegría. La mayoría de las veces, indica el directivo de Osborne, “nos encontramos con que el comerciante es un trabajador que ni siquiera sabe que está vendiendo artículos falsificados”. El grupo Osborne ha enviado en los últimos 10 años más de 5.000 requerimientos de este tipo, a importadores, almacenes y tiendas logrando incautaciones por más de cinco millones de euros.

Durante 2013 los agentes especializados en delitos contra la propiedad industrial e intelectual de la Brigada Central de Delincuencia Especializada de la UDEV Central realizaron 307 investigaciones vinculadas a delitos de falsificaciones y piratería, según datos del Ministerio del Interior. Fueron detenidas 924 personas, 726 por delitos contra la propiedad industrial y 206 por hechos contra la propiedad intelectual.

Los agentes intervinieron más de cuatro millones de efectos falsificados –textiles (504.303);infantiles (301.433); joyería/bisutería (131.906); calzado (39.831); perfumes (3.408) o artículos de fútbol (20.586), entre otros–.

El comercio online ilegal, campo de batalla

A finales de 2013 cayó en España la mayor red, de origen marroquí, de falsificación de prendas textiles en España. Más de un centenar de agentes de la policía participaron en el dispositivo siendo detenidas 99 personas, entre ellos los imanes de las mezquitas de Xinzo (Orense) y de Orense, incautando más de un millón de artículos falsificados en Madrid, Barcelona, Sevilla, Málaga, Alicante, Valencia y Portugal, desmantelándose diez fábricas. “Poco a poco el fraude en tiendas físicas se va controlando”, comenta Juan Alegría, responsable de nuevos productos de Grupo Osborne.

El gran campo de batalla contra el fraude de las falsificaciones se libra en internet. “Las ventas que se realizan a través de internet se hacen en un servidor domicilado fuera de España, eso complica la actuación policial”, indica Alegría. “Ahora el 75% de los requermientos que realizamos por ventas ilegales responden a comercio online”, añade.

Según datos del Ministerio del Interior, en 2012 se incrementó en un 21,7% de las infracciones penales contra la propiedad industrial “por el aumento de actividades ilícitas contra la propiedad industrial distribuida por Internet”. El ministerio explica que esto se debe “a la proliferación de tiendas virtuales, alojadas en webs extranjeras, y cuya titularidad resulta dudosa ya que simulan ser portales online de las marcas originales. Lo más relevante de estas prácticas delictivas es que el suministro se efectúa bajo pedido previo. De esta forma, se evita el almacenamiento de un stock de productos y objetos falsificados, lo que dificulta la actuación policial”.

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