Nuevos actores reavivan el negocio

De izquierda a derecha: Luis Miguel Navalón, Pablo Trueba, Antonio García, Unai Parra, Ramón Llorente, Silvia Ramírez, José Antonio de Tomás, Alfonso Colomina, Aitor Elustondo, Itziar Letamendi y Asier González.
De izquierda a derecha: Luis Miguel Navalón, Pablo Trueba, Antonio García, Unai Parra, Ramón Llorente, Silvia Ramírez, José Antonio de Tomás, Alfonso Colomina, Aitor Elustondo, Itziar Letamendi y Asier González.

Santander escaló del tercer al primer puesto en el ranking de Thomson Reuters a pesar de que el importe prestado por la entidad bajó hasta los 4.760 millones de euros desde los 8.634 millones de 2012, si bien el número de operaciones en las que participó pasó de 92 a 117. Esta aparente paradoja es un reflejo de la reducción del mercado. Así, recuperar el liderazgo no impidió que la cuota del banco se encogiese del 13% al 11%. La de BBVA, segundo en la clasificación, bajó del 15% al 10% y la de CaixaBank, tercero, del 14% al 9%.

Con todo, José Antonio de Tomás, responsable de crédito España de Santander, asegura que los volúmenes se han estabilizado gracias a la aparición de nuevos participantes en el mercado, como, por ejemplo, El Corte Inglés, Atresmedia y Enagás.

Precisamente, entre los préstamos más importantes con los que colaboró la entidad el año pasado destaca la refinanciación de El Corte Inglés, operación que ascendió a casi 5.000 millones de euros y constituyó el primer sindicado de la cadena de almacenes, “una empresa emblemática en cuyo aseguramiento tenemos una posición de liderazgo”, comenta el directivo.

Otra transacción relevante para el líder fue el regreso de Enagás al mercado después de muchos años de ausencia, con un sindicado “agresivo” pero con “muy buena acogida” por parte de la banca nacional e internacional. “También repitieron Iberdrola y Telefónica, que son siempre activos en sindicados”, apunta, mientras que en el campo de la financiación de proyectos, De Tomás se queda con la refinanciación de la concesionaria de autopistas Itínere, “no solo por su tamaño, sino por la importancia de los activos renegociados”.

En cuanto a estructuras, plazos y precios, Santander sigue viendo en España una clara diferencia entre las empresas con grado de inversión y el resto del universo corporativo. “En el primer tipo de compañías, el retorno de la banca internacional y su propio proceso de desapalancamiento ha hecho que los precios hayan caído considerablemente y los plazos se hayan alargado hasta los cinco años”, señala De Tomás.

Precisa que después del verano, esta tendencia iniciada por las empresas investment grade empezó a calar en compañías de middle market (aquellas que facturan entre 5 y 50 millones), con una clara mejora de las condiciones: precios, plazos que se empiezan a alargar y estructuras (garantías, compromisos) algo menos rígidas.

En lo que concierne a 2014, Santander espera que los volúmenes se recuperen fruto de operaciones de adquisición o financiación de inversiones, en línea con las mejores perspectivas de muchas compañías del país y la mayor fluidez del crédito. “Esto es una buena noticia para España y facilitará que el abaratamiento en los costes de financiación que están viviendo las grandes corporaciones llegue también a las empresas medianas y pequeñas”, concluye.

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