Perdió el 3,9% en 2013

El consumo familiar toca fondo tras perder un 26% en seis años

La caída de las ventas se acerca a la estabilización en diciembre tras arrancar 2013 con descensos del 10%

Por cada cuatro euros que se gastaban en 2007, hoy se consumen solo tres

El consumo familiar toca fondo tras perder un 26% en seis años Ampliar foto

Como ya ocurrió con la Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre de 2013, los datos publicados ayer por el INE relativos a las ventas minoristas de diciembre no reflejaron todo el optimismo que parecían desprender empresas y consumidores tras el cierre de una buena campaña de Navidad.

Y, sin embargo, a pesar de esa nueva bajada de la cifra de negocio en el conjunto del año, el comercio minorista logró en 2013 moderar el descenso de sus ventas respecto a 2012, cuando la facturación del sector registró su mayor caída durante la crisis, con un desplome del 7%. Así, el de 2013 ha sido el segundo menor retroceso de las ventas del comercio minorista de toda la crisis tras el de 2010 (-1,8%).

Y todo ello en un año en el que continuó la destrucción de empleo de la economía y la moderación de los salarios. En 2011, 2009 y 2008, los retrocesos superaron el 5%. En cualquier caso, en términos acumulados, desde 2007 hasta el pasado año, el comercio ha perdido un 26% de sus ventas, lo que quiere decir que hoy los ciudadanos gastan tres euros cuando hace seis años consumían cuatro.

¿Era fundado el optimismo que apuntaba a un cierre del año con mejores cifras de ventas? Lo cierto es que las ventas del comercio minorista se habían movido prácticamente todo el año en tasas negativas y éstas además siempre en unas cuantías más suaves que los desplomes registrados un año antes. De hecho, el pasado año comenzó con retrocesos del consumo por encima del 10% en términos desestacionalizados y, sin embargo, en septiembre y noviembre las ventas habían conseguido retornar a signo positivo, tanto en la serie original, como en la corregida de efectos estacionales y de calendario.

Fue esa circunstancia, unida a la mejora de la confianza y los anuncios de nuevas contrataciones por parte de algunas empresas de distribución lo que espoleó el optimismo hacia un cierre de ejercicio más favorable. Las cifras constatan que al final no pudo ser, pero también confirman una tendencia inequívoca hacia la estabilización.

Por modos de distribución, todos redujeron sus ventas en 2013, especialmente las empresas unilocalizadas, donde disminuyeron un 5,5%. En las pequeñas cadenas la facturación bajó un 4,8% el año pasado, mientras que en las grandes superficies el descenso anual de las ventas fue del 4,4% y en las grandes cadenas, del 0,4%.

Según los datos del INE, las ventas de los productos alimenticios se redujeron un 3% en 2013, mientras que las del resto bajaron un 4,9%. Entre estos últimos, la mayor contracción de las ventas se dio en el segmento de equipo del hogar, con una tasa del -6,5%.

Así, las ventas del comercio minorista, sin incluir las estaciones de servicio, bajaron el año pasado el mencionado 3,9% en comparación con 2012, mientras que las ventas en estaciones de servicio disminuyeron un 4,5%.

Leve mejora en la ocupación

Por comunidades autónomas, en todas ellas se registraron descensos en la facturación del comercio, salvo en Baleares, donde aumentó un significativo 2,8%. Los mayores descensos se produjeron en el País Vasco (-6,1%) y Murcia (-6%), mientras que los menores correspondieron a los territorios de Canarias (-0,3%) y Navarra (-2,4%).

No obstante, teniendo en cuenta la tasa anual (diciembre de 2013 sobre el mismo mes de 2012), ya hay otras cinco regiones más las ciudades de Ceuta y Melilla donde las ventas del comercio registraron tasas positivas a finales del año pasado.

En cuanto al empleo, la ocupación en el sector del comercio minorista disminuyó un 1,9% en 2013, acumulando también su sexto descenso anual consecutivo. En 2012, se contrajo una media del 2,2%, aunque el peor año, con diferencia, fue 2009, cuando el empleo en el comercio minorista se hundió un 4%.

Este resultado agridulce fue consecuencia de que todos los modos de distribución recortaron personal respecto a 2012. Los mayores descensos se los anotaron las pequeñas cadenas y las grandes superficies, donde el empleo se contrajo un 4,7% y un 3,2%, respectivamente. En las empresas unilocalizadas, por su lado, la ocupación disminuyó un 1% en 2013 y en las grandes cadenas, un 0,6%.

Por comunidades autónomas, el empleo en el comercio minorista disminuyó en casi todas ellas durante 2013. Solo se salvaron Baleares y Comunidad Valenciana, con avances del 0,4% y del 0,2%, respectivamente. Por su parte, Madrid (-3,3%) y Andalucía y Castilla y León (con un -3%) registraron las mayores bajadas, mientras que Canarias (-0,4%) y Aragón (-0,6%) experimentaron los menores descensos.

Poco después de que el INE publicara estas cifras, los autónomos advirtieron de las “especiales dificultades” por las que atraviesan debido a la debilidad del consumo. En concreto, la secretaria general de Uatae, María José Landaburu, lamentó este retroceso de las ventas, al tiempo que consideró “muy preocupante” que el sector continúe situado en pérdidas de empleo del entorno del 2%.

A su juicio, estos datos siembran “mucha incertidumbre” sobre el mantenimiento de los autónomos en el sector a corto y medio plazo, ya que existen más emprendedores, pero con menos ventas; por lo que si no se recupera el consumo y el acceso al crédito, el futuro es de “gran dificultad” para poder mantener las actividades.

Por su parte, el secretario ejecutivo de Política Sectorial de UPTA, César García, resaltó que los datos revelan que la crisis del consumo está poniendo en “especiales dificultades” a los comercios minoristas regentados por trabajadores autónomos y familias, también denominados unilocalizados. Por último, la Federación de Autónomos ATA afirmó que 2013 se cerró como el primer año desde el inicio de la crisis en el que aumentó el número de autónomos en el comercio, con 12.573 profesionales más.

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