Tras el varapalo por la suspensión del proceso de privatización en Madrid

Los grupos hospitalarios privados insisten en la necesidad de reformas

Concentración del personal y usuarios del Hospital Infanta Leonor de Madrid en las puertas del centro sanitario para celebrar la suspensión el plan de privatización de seis hospitales públicos.
Concentración del personal y usuarios del Hospital Infanta Leonor de Madrid en las puertas del centro sanitario para celebrar la suspensión el plan de privatización de seis hospitales públicos.

Las compañías directamente afectadas por la decisión de la Comunidad de Madrid, anunciada el lunes, de suspender el proceso de privatización de la gestión de seis hospitales públicos madrileños, no han querido el martes valorar en profundidad la medida, aunque indicaron que son sus servicios jurídicos los que estudiarán el caso.

Sanitas, Ribera Salud y Grupo Hima, de Puerto Rico, que fueron adjudicadas con la gestión de los hospitales, y que no fueron avisadas con antelación de la decisión del Gobierno de Madrid, tuvieron que presentar avales representativos del 10% de su facturación para adjudicarse los contratos.

Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (Idis), la asociación que representa los intereses de la mayoría de las compañías privadas sanitarias que operan en España (23 empresas), sí ha lanzado un comunicado valorando la paralización del proceso. En el mismo Idis muestra su respeto por las decisiones judiciales y de la Comunidad de Madrid, pero manifiesta también su lamento porque el proceso “haya sido judicializado y haya sido objeto de disputa entre los partidos políticos, dado que todo ello no ha aportado sino desconcierto en el paciente, que es quien debe ser el centro y objetivo fundamental de la asistencia sanitaria”. La asociación insiste en su comunicado en que es “clave emprender reformas en el sistema actual para garantizar la sostenibilidad del mismo, y por ello lamenta que el proceso se haya paralizado sin haber podido dar ninguna solución”.

Ribera Salud, en qué momento

Ribera Salud, el grupo participado por Bankia y Sabadell, ha señalado, después de indicar que respeta las decisiones políticas y judiciales al respecto, que la empresa está “a la espera de concretar con la Consejería de Sanidad los trámites administrativos pertinentes para la ejecución” de la decisión de suspender la externalización de la gestión de los hospitales. 

La Comunidad de Madrid adjudicó en agosto a Ribera Salud la gestión de los hospitales Infanta Leonor y Hospital del Sureste. Ribera Salud acudió al concurso hospitalario aliado con El Corte Inglés y OHL (las otras empresas adjudicatarias fueron el grupo de Puerto Rico Hima, con los hospitales Infanta Sofía, Infanta Cristina y Hospital del Tajo y Sanitas, con el Hospital del Henares). De acuerdo a fuentes cercanas a la empresa, Ribera Salud tuvo que depositar un aval de 12 millones para poder participar en el proceso.

La decisión de la Comunidad de Madrid de paralizar el proceso ha sucedido en un momento en el que Ribera Salud está pendiente de un importante cambio accionarial. La compañía está participada por Sabadell y Bankia y esta última entidad lleva meses valorando la venta de su participación en Ribera, del 50%. En los últimos meses el grupo ha mantenido conversaciones con la compañía estadounidense Centene, según han publicado diversos medios valencianos, para la venta del 50% de Bankia, pero el revés madrileño no es desde luego el mayor aliciente ahora para apoyar la operación. Portavoces de Bankia y Ribera Salud declinaron comentar esta información en particular con este diario.

El grupo Ribera Salud y su director general, Alberto de la Rosa, son en buena parte padres del modelo de gestión hospitalaria público privada, conocido como modelo Alzira. Dicho modelo toma su nombre de la localidad valenciana en la que se edificó en 1999 el primer hospital público español gestionado bajo la modalidad de concesión administrativa, el Hospital de la Ribera. Básicamente el modelo es financiación pública, gestión privada.

 

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