Tribuna

Unas aduanas que faciliten el comercio

El Día Internacional de las Aduanas se celebra el 26 de enero y este año 2014 la comunidad internacional de aduanas va a intentar aplicar un ambicioso programa para el futuro. El Acuerdo sobre Facilitación del Comercio (AFC) es la pieza fundamental del paquete de Bali de acuerdos comerciales de la Organización Mundial del Comercio (OMC), finalizado en la novena reunión de la Conferencia Ministerial de la OMC celebrada en diciembre. El acuerdo incluye compromisos específicos de reformar, simplificar y modernizar los procedimientos y aumentar la transparencia y la previsibilidad para los operadores comerciales. Un elemento esencial de la facilitación del comercio es la labor de las administraciones aduaneras. El papel decisivo de las autoridades aduaneras para hacer realidad la facilitación del comercio implica ante todo un cambio de perspectiva y de percepción. Las aduanas no desempeñan únicamente una función de vigilancia y de control y de recaudación de ingresos públicos. También prestan importantes servicios a la sociedad y contribuyen al desarrollo económico y a la prosperidad a nivel mundial. Para que puedan desempeñar mejor esta función es indispensable su apoyo y fortalecimiento. Uno de los factores cruciales para que el Acuerdo de Facilitación del Comercio sea fructífero y dé sus frutos a nivel mundial será dotar de más competencias a las autoridades aduaneras nacionales.

El potencial del Acuerdo sobre Facilitación del Comercio incluido en el «paquete de Bali» es significativo. Sus medidas fomentarán la prosperidad al reducir las cargas administrativas y los costes de transacción. Además de aumentar la eficiencia económica, tendrá efectos positivos sobre la sociedad, ya que sus medidas contribuirán a reducir la corrupción, la criminalidad y los riesgos asociados a la seguridad de la cadena de suministro a nivel mundial. Se espera que el acuerdo permitirá a los países en desarrollo ahorrar alrededor de 325 000 millones EUR al año y acelerar su integración en la economía mundial. Al ayudar a los países en desarrollo y a los países menos desarrollados a aumentar su eficiencia comercial, el Acuerdo hace posible un futuro más próspero. Los países desarrollados también se verán favorecidos, con una reducción del 10 % en sus costes comerciales y la facilitación de los flujos comerciales para sus operadores. Las nuevas ventajas potenciales de la facilitación del comercio son considerables, especialmente para aquellos agentes que aún no han aplicado sus principios.

Un gran mérito del Acuerdo sobre Facilitación del Comercio es que reconoce que algunos países necesitarán apoyo financiero, asistencia técnica y periodos transitorios antes de poder cumplir plenamente los compromisos correspondientes. La reforma requiere disponer de recursos y capacidad técnica, pero el Acuerdo garantiza una ayuda a aquellos países que la necesiten y la soliciten. Por otro lado, ya existen instrumentos, medios y estrategias para aplicar las medidas de facilitación del comercio. Con décadas de experiencia en la aplicación de normas aduaneras a nivel mundial, la Organización Mundial de Aduanas (OMA) representa una importante fuente de experiencia y apoyo para sus 179 países miembros, que realizan el 98 % del comercio mundial. Las normas de la OMA y la asistencia técnica facilitarán una aplicación uniforme del AFC a nivel mundial. Desde hace tiempo, la UE reconoce los méritos de la facilitación del comercio, y sus países miembros se encuentran entre los primeros países del mundo en este ámbito. Como fuerte impulsor del AFC, la UE procura ahora garantizar que todos los países se encuentren en las mismas condiciones para aprovechar las ventajas de la facilitación del comercio. La OMA y la UE están dispuestas a intensificar estos trabajos y a movilizar a sus miembros para la aplicación del Acuerdo de la OMC sobre Facilitación del Comercio.

El apoyo financiero y técnico sólo representa una cara de la moneda. El acceso a los beneficios de la facilitación del comercio también requerirá capacidad de liderazgo y ambición, que cada país deberá mostrar por sí mismo. Los responsables políticos, las autoridades comerciales y las administraciones aduaneras deben comprometerse plenamente con la facilitación del comercio al mismo tiempo que siguen aplicando los controles necesarios en las fronteras. La aplicación del AFC solo podrá ser eficaz e influir en el bienestar nacional con una cooperación plena de todas las partes interesadas a nivel nacional. Los próximos meses ofrecen una gran oportunidad para seguir reforzando la facilitación del comercio y sentar las bases de un futuro más próspero.

Algirdas Šemeta es comisario europeo de Fiscalidad y Unión Aduanera. Kunio Mikuriya es secretario general de la Organización Mundial de Aduanas.

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