La operación ronda los 2.470 millones de euros

Bruselas autoriza la venta de la filial checa de Telefónica a PPF

La Comisión Europea considera que no afecta a la competencia

El vicepresidente de la Comisión Europea (CE) y responsable de Competencia, Joaquín Almunia.
El vicepresidente de la Comisión Europea (CE) y responsable de Competencia, Joaquín Almunia. EFE

Nuevo paso delante de Telefónica en su plan global de desinversión de activos. La Comisión Europea ha autorizado a la operadora española a vender su filial checa (incluye el negocio en Eslovaquia) al grupo PPF, al considerar que no afecta a la competencia.

En un comunicado, Bruselas explica que la transacción no tiene ningún impacto puesto que PPF es un grupo activo en sectores como la banca, la inversión, la energía, la consultoría, el comercio minorista y la actividad inmobiliaria en Europa Central y del Este, mientras que Telefónica Czech Republic está enfocada en el sector de las telecomunicaciones en República Checa y Eslovaquia.

En noviembre pasado, Telefónica anunció la venta del 65,9% del capital de su división checa a PPF por cerca de 2.470 millones de euros, en efectivo. La compañía española permanecerá en el capital con cerca del 4,9% de las acciones.

Tras esta aprobación, Telefónica espera cerrar pronto la venta de esta división, una de las mayores desinversiones realizada por la operadora en toda su historia.

Ahora, la compañía está a la espera de la decisión de Bruselas sobre otras dos operaciones, también de gran calado. Así, la Comisión Europea tiene hasta marzo para decidir sobre la venta de O2 Ireland a Hutchison Whampoa, y hasta mayo para analizar la compra de E-Plus, filial de KPN en Alemania, por parte de Telefónica.

En este caso, según distintas fuentes del sector, la problemática es mayor puesto que ambas transacciones supondrán la reducción del número de operadores de red tanto en Irlanda como en Alemania. En ambos casos, la Comisión Europea examinará su verdadera intención a la hora de impulsar el proceso de consolidación en el sector de las telecomunicaciones en Europa, tal y como han pedido las operadoras. Bruselas estaría dispuesta a autorizar las operaciones con condiciones, situando el límite de al menos tres operadores en cada mercado.

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