Tribuna

Turismo de nieve: buenas perspectivas

Acabamos de empezar la temporada de turismo de nieve en España y ya tenemos unos datos que nos permiten ser optimistas en el sector. En el pasado Puente de diciembre, todos los destinos nacionales han aumentado en visitantes y facturación. Estos resultados evidencian las buenas perspectivas para esta temporada de todos los destinos de nieve españoles, si el tiempo y clima siguen acompañando, circunstancias claves para que el año sea bueno o no.

Es interesante ver la evolución de esquiadores en los últimos años para comprender los resultados. La temporada récord se alcanzó en 08-09, con 7,4 millones de esquiadores con una facturación de más de 124 millones de euros. Y eso que empezábamos a notar la crisis económica. La peor temporada se registró en la temporada 11-12, en la que la falta de nevadas afectó muy significativamente con un descenso drástico de esquiadores hasta los 4,5 millones. Más de un 30% menos que tres años antes.

La temporada pasada vimos un ligero incremento llegando a los 4,8 millones de esquiadores y una cifra de negocio de 100 millones de euros. Un signo de esperanza. Visto el inicio de la temporada, no es de extrañar por tanto y visto el inicio de esta temporada, que este año alcancemos los 5,5 millones de esquiadores y superemos los 110 millones de euros. Hay buenas señales.

Es verdad que el turismo de nieve no se escapa de la situación coyuntural de nuestro país. Se está produciendo un cambio en el hábito en el visitante que se traduce en reducción de días de estancia, descenso en contratación de servicios complementarios (restauración, escuela de esquí, alquiler de material, otras actividades de ocio...) y mucha sensibilidad a las condiciones meteorológicas. La gente se lo piensa dos veces antes de viajar. Además, se está dando una constante adaptación de los precios a la demanda y esto está suponiendo una moderación en algunas temporadas en los precios medios de venta tanto en forfaits cómo en alojamiento.

Esto tiene que ser una oportunidad para ampliar miras. El crecimiento de este sector pasa por captar clientes de los mercados internacionales y traerlos hacia las estaciones de esquí españolas.

Creemos que podemos lograrlo porque nuestro turismo de nieve tiene muchas ventajas y nada que envidiar a las del resto. Es verdad que Andorra, que acoge a más de 1 millón de esquiadores españoles cada año, cuenta con una fiscalidad y estructura salarial muy ventajosa, para ofrecer unos precios muy competitivos en la zona del Pirineo.

Sin embargo, el turismo de nieve español tiene más opciones. Se basa en la modernidad, capacidad de transporte, innovación, nieve producida, alojamiento de calidad y servicios complementarios. Además nuestra industria se diferencia por la accesibilidad a las estaciones, movilidad en el destino y oferta específica para diferentes targets: estaciones familiares, de proximidad (día), con pernoctación, etc.

Sin olvidar que cuenta con un mayor número de días con sol en temporada, condiciones más favorables en cuanto a temperaturas menos extremas, precios de destinos muy competitivos y alta calidad y variedad de los establecimientos. Un reto que el sector debe afrontar es fomentar el “esquí escolar” paga ganar esquiadores de futuro, es decir potenciales clientes. Desde diferentes comunidades se está impulsando este acercamiento al deporte ‘blanco’. Se debe continuar por este camino y hay muchos destinos que están trabajando en ello. Porque conseguir que los más pequeños se aficionen a los deportes de nieve, es una garantía para el futuro de este sector.

En definitiva, las características que presenta el turismo de nieve español esta temporada nos animan a pedir al esquiador español que no tenga que irse fuera a la hora de realizar su deporte favorito y que así ayude a la recuperación económica del país. Un dato: el sector de la nieve en todas las zonas en las que se ubica supone entre el 70% y el 80% del PIB anual de las mismas. Si se cuida al turismo de nieve, ganará todo el país.

Antonio Domenech es CEO de Sand Resorts

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