Alberto Mata, letrado de Gómez-Acebo & Pombo
Alberto Mata.
Alberto Mata.

“El abogado del futuro tiene que tener sensibilidad social”

"El mundo de la abogacía está cambiando mucho"

"Para llegar a socio hacen falta 12 o 15 años de trabajo"

Tiene 30 años y 2013 será un año que no olvidará fácilmente. Alberto Mata, abogado del despacho Gómez-Acebo & Pombo, fue elegido mejor letrado joven de 2013 según la IBA, la International Bar Association (organización internacional que aglutina a más de 200 colegios profesionales de abogados y asociaciones de Derecho de todo el mundo). Es la primera vez que tal reconocimiento recae en un abogado europeo. La carrera de este licenciado en Derecho y Administración de Empresas por la Universidad Carlos III de Madrid ha transcurrido entre Deloitte, donde trabajó en el área de consultoría financiera, y en el citado despacho de abogados, adonde se incorporó en 2007.

Desde entonces, ha trabajado en el departamento de banca y mercado de capitales y ha cursado un máster en Derecho (Securities & Financial Regulation) en la Universidad de Georgetown, en Washington. Su estancia en Estados Unidos también la aprovechó, ya que formó parte del Comité de Inversiones y Responsabilidad Social de dicha universidad y colaboró con el área financiera y fiscal del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Pregunta. ¿Por qué es merecedor de este premio?

Respuesta. En primer lugar, porque soy un currante. Cuando comencé en el despacho haciendo prácticas solo tenía que ir dos días y pedí que me dejaran ir cinco, ya que no me daba tiempo a aprender lo que yo quería. Después de la universidad tienes conocimientos pero te falta práctica, y no me importa hacer sacrificios con tal de aprender. También vieron que sabía hablar inglés [estudió COU en Estados Unidos] y que no tengo vergüenza para hacerlo. Y también hay otro componente de responsabilidad social. Coopero con la Fundación Fernando Pombo, colaborando con colectivos desfavorecidos, así como con la fundación internacional Junior Achievement, ayudando a los más jóvenes a emprender, y con la asociación Rotary International.

P. ¿Cómo ha sido recibido en el despacho que usted sea el mejor abogado joven del mundo?

R. Con mucha naturalidad; me han felicitado, pero yo he seguido haciendo mi trabajo con normalidad, aunque empiezo a notar una mayor responsabilidad. Sigo estando al mismo nivel de carrera y todavía me queda mucho tiempo para llegar a ser socio.

P. ¿Cuántos años?

R. Se llega a socio después de 12 o 15 años de trabajo en el despacho.

P. ¿Espera llegar a serlo?

R. Me gustaría, pero yo no espero nada. Además, el mundo de la abogacía está cambiando mucho y yo lo único que quiero es seguir trabajando, aprendiendo e ir adquiriendo poco a poco mayor responsabilidad. Eso es algo que estoy notando, antes me veía más protegido, ya que con seis años de experiencia no estás expuesto a nada, y ahora con el premio la gente ya sabe quién es Alberto Mata.

P. ¿Cómo se ve como profesional?

R. Soy valiente, con iniciativa y no me asustan los retos. Con este premio, la IBA intenta lanzar un mensaje de cómo debería ser el abogado del futuro. Los primeros años siempre ganaban abogados procedentes de Asia o de América, ahora por primera vez ha sido premiado un europeo, y miran a alguien joven, completo, integral, que tenga una parte técnica importante, que sea un excelente profesional con un componente social.

P. ¿Usted es miembro del Club Rotario?

R. No soy miembro, pero tengo vinculación. Me fui a estudiar a Estados Unidos con ellos y colaboro en acciones sociales con esta organización.

P. ¿Cómo debe ser el abogado del siglo XXI?

R. Es aquel que además de hacer negocio está bien formado, y a la vez tiene sensibilidad social. Hay que colaborar con la sociedad. Me gusta hacer actividades solidarias, ayudar a la gente que no tiene oportunidades. He tenido la suerte de haberme podido formar y de trabajar. Creo que cuando eres tan afortunado hay que ser generoso y devolverle a la sociedad lo que nos ha dado. Es el momento de ser valiente, a pesar de que la economía está mal, pero no se pierde nada por atreverse a emprender cualquier negocio o poner en marcha una idea. Hoy día hay que saber negociar, hablar en público y ser multidisciplinar.

"No somos una generación perdida"

P¿Tiene intención de hacer carrera internacional como abogado?

R. Pienso cada día en ello. En España no está tan desarrollada la cultura del esfuerzo, de la meritocracia, de tener unos objetivos y cumplirlos. Estoy en una etapa de crecimiento, aunque con seis años solo de experiencia no puedo generar negocio. Cada vez pienso más en el mercado internacional porque hay muchos mercados, la economía es más global y para un abogado el mercado está lleno de oportunidades y retos. Con las nuevas tecnologías puedes aprender idiomas.

P.¿Qué se aprende trabajando en un despacho?

R. En un lugar como Gómez-Acebo & Pombo las oportunidades son enormes, pero sobre todo conoces el mundo de los negocios por dentro.

P. Muchos jóvenes se marchan fuera de España ante la falta de futuro profesional. Se habla de generación perdida.

R. No somos una generación perdida. Hay miedo al fracaso, a decepcionar, a probar cosas nuevas, pero los universitarios españoles estamos bien preparados, lo que ocurre es que para muchos el espacio profesional ahora mismo está fuera de España. Hay que ser valientes.

P. ¿Le gustaría tener su propio bufete?

R. No. Me gusta lo que hago y ver que estamos en asuntos relevantes; siendo Alberto Mata eso no pasaría, pero estando donde estoy sí.

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