Sector del lujo
Los regalos más exclusivos son para los turistas

Los regalos más exclusivos son para los turistas

Los españoles se dan ciertos caprichos en viajes, belleza y productos gourmet

Ni Papá Noel ni los Reyes Magos pueden remontar las ventas del lujo en España. Solo los extranjeros traen una lluvia de euros para los negocios destinados a la venta de marcas de alto nivel. “La situación está complicada. El sector se mantiene gracias al turismo internacional”, confirma Susana Campuzano, directora de Luxury Advise y profesora de IE Business School.

El sector de productos y servicios de lujo de empresas españolas cerrará el año con una facturación de unos 5.120 millones de euros, el 7% más que en el ejercicio anterior, con lo que ralentizará su crecimiento respecto a 2011 y 2012, cuando las ventas subieron el 25% y el 15%, respectivamente, según Luxury Spain. Este parón se debe al descenso del consumo en España y a la contención del gasto por parte de los extranjeros, explicaba a la agencia Efe Cristina Martín, presidenta ejecutiva de Luxury Spain, la Asociación Española del Lujo, que agrupa a 47 socios.

El 70% de las ventas de productos y servicios de lujo español corresponderán tanto a exportaciones como a las compras de los turistas que visitan el país, según Martín. Los motivos son la cultura del shopping que se extiende entre los viajeros y el ahorro de impuestos y aranceles de productos más caros en sus países de origen.

Pero no solo las compañías españolas sufren el fenómeno del comprador foráneo. “El lujo de las grandes marcas internacionales está sobreviviendo gracias al turista y a las élites locales que han continuado comprando en Hermès o Loewe. La clase media ha dejado de acceder a estos productos”, señala Campuzano. Esta experta explica que el español que accede al lujo lo hace básicamente a través de outlets y ventas privadas, tanto en la web como físicamente. Está funcionando bien la estética médica, más que la cosmética, y los productos tecnológicos para el hombre. La tendencia consiste en darse pequeños lujos, como un spa, manicura, viajes o gastronomía. El nuevo espacio Gourmet de Callao de El Corte Inglés, por ejemplo, está funcionando muy bien”, asegura.

Una visita por El Corte Inglés de Castellana en Madrid describe muy bien el tipo de cliente. Un día cualquiera, un autobús de turistas orientales llena los espacios dedicados por este centro comercial a las marcas de lujo, e incluso son atendidos por dependientas en su idioma nativo.

El último informe de la consultora Bain, referente en el sector, recoge que la simplificación de los trámites en los visados de los ciudadanos chinos ha favorecido la llegada y las compras en España y Reino Unido. De hecho, España ha conseguido atraer un 33% más de turistas chinos de enero a octubre respecto al pasado año, registrando 203.400 viajeros, con un gasto medio de 2.040 euros por turista, el doble en comparación con el gasto de los alemanes. El documento de Bain también recogía que en Europa el lujo crecerá un 2% gracias a los extranjeros.

Aun así, España solo representa un 4% de las compras internacionales, por lo que los expertos creen que hay espacio para crecer en turistas provenientes de fuera de Europa.

Barcelona, la meca de las compras

Madrid y Barcelona se sitúan entre las siete grandes capitales de compras en Europa para extranjeros, junto a Londres, París, Milán, Viena y Múnich, según un informe de la consultora Global Blue. Un 48% de las ventas corresponde a Barcelona y un 31% a Madrid. Pero sobre todo la capital catalana destaca como meca del turismo que accede al lujo. “En Barcelona, hasta un 80% de las ventas de las firmas internacionales provienen de los turistas, por ejemplo, llegados en crucero”, cuenta Susana Campuzano, de IE Business School.

Solo en ventas de lujo, por ciudades, Barcelona, con el 38% de las mismas y un crecimiento del 6% respecto a 2012, es la “primera potencia”, según Luxury Spain, seguida de Marbella (25%), que este año ha arrebatado el segundo puesto a Madrid, que pasa a la tercera posición (17%).

El paseo de Gracia barcelonés es el lugar donde todas las firmas quieren estar y, según la inmobiliaria Cushman & Wakefield, el más caro para instalarse en España (220 euros por metro cuadrado). Miu Miu, Prada o Ermenegildo Zegna lo han hecho este año. En Madrid, las calles Serrano y Ortega y Gasset suman un total de 152 locales. El 34% de las compras se realizaron precisamente en esa zona, en el barrio de Salamanca.

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