Bankia es la tercera entidad de la UE que más dinero público ha recibido
Imagen de la sede de Bankia, en Madrid.
Imagen de la sede de Bankia, en Madrid.

España es el cuarto país europeo que más ayudas da a la banca

A punto de concluir definitivamente el plan de rescate a la banca española, lo que ocurrirá a finales de enero, las entidades del país han recibido un total de 60.000 millones de euros en ayudas procedentes del bolsillo del contribuyente. Así lo recoge la estadística que actualizó el viernes la Comisión Europea, en la que figura que el conjunto de los estados miembros han dedicado 591.900 millones de euros, el equivalente al 4,6% del PIB europeo, a asistir a las entidades financieras entre octubre de 2008 y el cierre de 2012.

Aunque la cifra española resulta considerable, pues supone aproximadamente un 10%_del total, Madrid está lejos de ser la capital de las ayudas a la banca. España, en concreto, es el cuarto país por volumen de inyecciones públicas al sector financiero, por detrás de Reino Unido, que ha destinado 82.000 millones de euros a reforzar a sus entidades; Alemania, que lleva inyectados 64.000 millones, e Irlanda, que recibió un rescate al país motivado por el agujero de su banca, a la que asistió con 63.000 millones.

Estos cuatro países acaparan el 50% del total de las ayudas públicas que Europa ha destinado a la banca. De las 400 autorizaciones de ayuda estatal al sector financiero que Bruselas ha autorizado hasta octubre de este año, las tres más voluminosas han sido destinadas a entidades de estos países. España ocupa el tercer puesto en este caso gracias a Bankia, que ha sido recapitalizada con 22.000 millones de euros. Una cifra superada por los 32.000 millones que necesitó el Anglo Irish Bank y los 46.000 millones que se dedicaron al Royal Bank of Scotland (RBS).

La Comisión Europea expone, no obstante, que en los últimos años algunas entidades han comenzado a devolver parte de las ayudas recibidas y que incluso algunas de las nacionalizaciones han terminado resultando rentables y arrojando beneficios. Así, a cierre de 2012 los estados miembros habían obtenido un retorno de unos 125.000 millones de euros a cambio de su dinero.

Aunque es pronto para saber qué ocurrirá con la factura española, entre otras cosas porque el país ha sido de los últimos en poner en marcha un plan de recapitalización pública de la banca y porque nacionalizaciones tan fundamentales como la de Bankia tardarán años en resolverse, el FROB daba ya por perdidos el pasado verano unos 37.000 millones de euros en ayudas. Esta misma semana, el organismo ha adjudicado Novagalicia, asistida con 9.000 millones procedentes de las arcas públicas, por 1.003 millones.

En paralelo a las inyecciones directas, los estados miembros han puesto al servicio de la banca un sistema de avales y liquidez durante estos años que ha llegado a suponer 906.000 millones de euros. En concreto, los avales públicos prestados alcanzaron su máximo en 2009, cuando llegaron a situarse en 835.800 millones de euros. Desde entonces, la cifra ha ido descendiendo hasta situarse en los 492.300 millones a cierre de 2012 lo que supone pasar de destinar del 7,1% al 3,8% del PIB europeo.

Del lado de las inyecciones directas de liquidez realizadas por distintos países de la Unión Europea, el pico se produjo también en 2009 con un saldo vivo de 70.100 millones. La Comisión Europea recoge que España y_Holanda fueron responsables de más de la mitad de dicho volumen. Un montante, en todo caso, que los estados han ido reduciendo paulatinamente también hasta alcanzar los 42.200 millones al cierre del pasado ejercicio.

“Como la crisis ha perdido intensidad gradualmente”, recoge la Comisión Europea en su análisis, el montante global de este tipo de apoyos financieros públicos se ha visto reducido casi a la mitad desde el momento de máxima alerta que fue 2009. Al cierre de 2012, el conjunto de avales y líneas de liquidez que mantenían vivos los estados se situaba ya en los 534.500 millones de euros. En el caso de España, el montante total que suman ambas partidas ha pasado de situarse en 98.000 millones de euros a 75.440 millones a finales del pasado año.

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