Confía en el plan de carreteras para reanimar Budimex
Iñigo Meirás y Rafael del Pino, consejero delegado y presidente de Ferrovial, respectivamente,
Iñigo Meirás y Rafael del Pino, consejero delegado y presidente de Ferrovial, respectivamente,

Ferrovial se prepara para un nuevo 'boom' de obras en Polonia

El Gobierno polaco prevé más de 9.000 millones en obras hasta 2017

Budimex, una de las mayores constructoras de Europa del Este, no ha dejado de ganar dinero durante la crisis. Pero la evolución de esta filial cotizada de Ferrovial habla de un momento complicado. Su mercado principal, Polonia, ha tenido prácticamente paralizadas las inversiones en obra pública en 2013, después de que el propio Gobierno detectara problemas e ineficiencias en el uso de los fondos europeos. Una situación que ha afectado seriamente a un mercado prometedor en el que han sucumbido algunas de las mayores referencias de la construcción. Han ido a concurso gigantes como las locales PBG y Polimex, y ha quebrado la austriaca Alpine (FCC), entre otras. Ahora se avecina un nuevo plan de carreteras, en el que Ferrovial ve una oportunidad para estabilizar la cartera e ingresos de su constructora polaca.

Al cierre del tercer trimestre, Budimex factura 800 millones de euros, un 27% menos que hace un año; su ebitda es de 32 millones, con un 29% de caída, y la cartera de contratos baja a los 1.144 millones, cifra un 4% inferior a la de septiembre de 2012 y casi la mitad de lo que Budimex declaraba a finales de 2011.

Ferrovial explicó días atrás que los nueve primeros meses de 2013 han estado marcados por “la finalización de grandes proyectos, la contracción de la licitación pública en el ejercicio anterior y la mala climatología”. También apuntaba un cambio de tendencia en la contratación, tras la firma de proyectos como la circunvalación de Lubin, las autopistas A4 y S8 o el tranvía interurbano de Gdansk. Incluso una ralentización en la caída de la facturación (19% a la baja en el tercer trimestre frente al 27% del global del año).

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El avance de Amey

Ferrovial, a través de la filial británica Amey, ha sido seleccionada por el Condado de Gloucestershire para mantener su red de carreteras durante cinco años, ampliables a once. El contrato está valorado en 130 millones de libras (más de 150 millones de euros), y podría llegar hasta los 450 millones de libras (más de 530 millones de euros) en caso de prorrogarse por seis años suplementarios. A partir de abril Amey mantendrá 10.000 kilómetros de carreteras.

Budimex trabaja ahora en la presentación de ofertas al plan de carreteras anunciado en Polonia y valorado en más de 37.000 millones de zlotys (8.840 millones de euros). Las inversiones van principalmente de 2014 a 2017 y la filial de Ferrovial parte entre las favoritas. A corto plazo está prevista la licitación de 12 circunvalaciones en otras tantas ciudades polacas, para lo que el Gobierno dispone de 5.200 millones de zlotys.

Estas expectativas de negocio, la mejora en los márgenes para el sector constructor en Polonia, cierta recuperación del mercado inmobiliario y alguna desinversión en negocios no estratégicos, como la venta de Budimex Danwood (especializada en viviendas prefabricadas y eficiencia energética), dan alas a Budimex en Bolsa. En las últimas semanas transita en máximos de 138 zlotys, frente al suelo de 43 zlotys por acción que tocó en agosto de 2012.

Tras la experiencia de FCC y Alpine, con la española asumiendo fuertes pérdidas tanto en 2012 como en 2013 por la liquidación de la austriaca, fuentes de Ferrovial aseguran que sus riesgos en Polonia están acotados. Un 28% de la facturación de Ferrovial en construcción depende de Budimex, filial que “no ha dejado de ganar dinero”. La constructora alcanza un beneficio neto de 112 millones de zlotys en septiembre, mejorando los 77 millones de los nueve primeros meses de 2012. Además, Ferrovial tomó la rápida decisión de declarar en concurso la polaca de obra ferroviaria PNI, en la que realizó distintos ajustes de valor un año después de comprársela al Gobierno. Desde ese momento, agosto de 2012, se ha producido una notable remontada en el parqué pese a lo complicado del contexto de negocio.

Un ramillete de fuertes competidores

“Polonia está lanzada de nuevio hacia la inversión en infraestructuras y también destaca la apuesta por el saneamiento de aguas”, explica Daniel Millán, consejero delegado de la consultora Ternum, especializada en la internacionalización de empresas y con especial foco en el mercado polaco. Bajo su punto de vista, la Administración ha cambiado sus criterios de contratación, prima la colaboración público-privada y está abierta a firmas internacionales.

Las empresas a seguir ante el nuevo impulso a la obra pública que llega desde Bruselas son Strabag, ACS, OHL, Budimex, Skanska, Eurovia, Mota-Engil, Bilfinger, Astaldi, Warbud o Bilfinger Berger, además de Budimex. También hay unas 130 firmas polacas especializadas en carreteras.

Al margen del programa de autopistas, el Gobierno proyecta 30.000 kilómetros de redes de alcantarillado y la construcción de un total de 177 estaciones depuradoras, según recuerda el responsable de Ternum.

“El mercado polaco de las infraestructuras se ha saneado, vuelven a licitarse obras y es importante recordar que deben calcularse bien las ofertas y no volver a incurrir en bajas temerarias que pongan en riesgo el rendimiento”, afirma Millán.

Polonia quiere tener en 2020 una red de carreteras de alta capacidad de 5.300 kilómetros: 2.000 kilómetros de autopistas y 3.300 de autovías. El país tiene a día de hoy 1.165 kilómetros de peajes y algo más de 1.400 kilómetros de carreteras desdobladas de libre paso.

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