Los analistas no descartan otra subasta de liquidez pero con condiciones
El presidente del BCE, Mario Draghi.
El presidente del BCE, Mario Draghi. REUTERS

Gran expectación: ¿sacará la artillería el BCE en su última reunión del año?

La reunión de diciembre del BCE no será una más. Después de la inesperada bajada de los tipos de interés al 0,25%, su mínimo histórico, hay una gran curiosidad en el mercado por ver si Mario Draghi sacará más artillería para impulsar definitivamente la recuperación económica y el crédito en la zona euro, sobre todo tras las declaraciones de algunos miembros destacados de la institución que aseguran que se tomarán las medidas que se consideren necesarias, incluida la tasa de depósitos en negativo.

Aunque la mayoría de analistas piensa que el BCE no volverá a tomar decisiones de calado hasta el año que viene, los operadores especulan desde hace semanas (algo que se nota en la cautela que impera en las Bolsas) con las fichas que podría mover Draghi para cerrar 2013.

1.Tipos de interés. Los expertos no esperan más rebajas del precio oficial del dinero este año. Coinciden en que el repunte de la inflación de la eurozona en noviembre ha relajado las presiones deflacionistas, dado que el principal objetivo del BCE es tener la inflación controlada en torno al 2%. De hecho, existe unanimidad entre los analistas de Bloomberg que estiman que los tipos se mantendrán en el 0,25% en diciembre.

“El último recorte de tipos ya habría equilibrado los riesgos para la estabilidad de precios”, señala Nomura, que prevé que Draghi reitere su discurso de que los tipos se mantendrán bajos durante un periodo prolongado de tiempo”. Asimismo, Natalia Aguirre, directora de análisis de Renta 4, opina que insistirá en el mensaje de que el BCE tiene una serie de instrumentos listos para usar cuando sea necesario, “aunque no creo que de momento haga nada con los indicadores adelantados de ciclo mejorando moderadamente”.

2. Facilidad de depósitos. Las tasas de depósitos negativas son “teóricamente un instumento posible”, dijo hace unas semanas el miembro de la directiva del BCE, Joerg Asmussen, quien a su vez se mostró cauteloso ante la posibilidad de usar esta fórmula, que supondría cobrar a los bancos por guardar su dinero en el BCE y permitiría (en teoría) abrir el grifo del crédito a empresas y familias. Las entidades tienen depositados unos 194.800 millones de euros en el BCE.

Pero los expertos, que hablan de una tasa negativa del -0,1%, consideran que es un as en la manga que se seguirá guardando el BCE. “No creo que haga nada a corto plazo”, sostiene Aguirre.

3. Liquidez. No hay consenso entre los expertos sobre el posible anuncio de una nueva subasta a largo plazo, otra LTRO. Podría ser la medida sorpresa del BCE en su última reunión del año, aunque, eso sí, habría condiciones.

Miguel Ángel Villoslada, gestor de fondos en TREA Capital, asegura que “unas estimaciones a la baja del IPC y PIB respaldarían nuevos estímulos, pero creemos que esta vez la barra libre de liquidez se realizará condicionada a que los bancos que soliciten estos préstamos destinen estos recursos a la concesión de crédito a empresas y familias”.

“Puede que el BCE opte nuevamente por dar liquidez indefinida a medio plazo a los bancos de la región con el objetivo de impulsar el crédito en la eurozona”, aseguran desde Link Securities. “El impulso del crédito sigue siendo una de las preocupaciones del BCE en un entorno de menor oferta monetaria y crédito estancado o a la baja en hogares y empresas”, señala en su informe semanal Inversis Banco.

Sin embargo, Álex Fusté, economista jefe de Andbank, tiene claro que la reciente bajada de tipos “es una señal clara de que un nuevo LTRO será la última alternativa” del BCE. “Las cosas tienen que ir muy mal para que eso pase”, asevera.

4. Compras de activos. El vicepresidente del BCE, Vitor Constancio, ha reconocido que podría lanzarse un programa de compra de activos imitando a la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos. “Todo es posible”, dijo, aunque otro consejero, Benoît Coeuré, asegura que no son necesarias compras de activos a gran escala, “dadas las actuales perspectivas de inflación”. Por su parte, el presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, rechaza de plano esta fórmula para salir de la crisis.

Para José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España, “una política de tipo cuantitativo es algo más complejo de implementar en Europa, no imposible pero sin duda en unas condiciones de deterioro financiero que hoy por hoy no se dan”.

5. Previsiones económicas. Este mes el BCE presenta la actualización de sus previsiones de crecimiento e inflación en la zona euro para 2014 y 2015. El mercado permanecerá atento a la opinión de Draghi acerca de la situación por la que está atravesando actualmente la economía de la zona euro, teniendo en cuenta que los últimos datos macroecnómicos confirman que el crecimiento en Europa avanza a dos velocidades, con Alemania a la cabeza, España mostrando signos de mejora, y Francia dando pasos de cangrejo.

“Cada país está en un momento de ciclo y es difícil para el BCE articular una política que sirva para todos”, esgrime Aguirre.

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