Advierte de que pone en riesgo "miles de puestos de trabajo"

La industria de la alimentación rechaza la reforma energética

La aprobación del real decreto ley por el que se suspenden los procedimientos de preasignación de retribución y la suspensión de incentivos económicos para las nuevas instalaciones de cogerenación "tendrá un impacto muy negativo sobre el sector", advierte la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB).

En un comunicado la organización asegura que la reforma energética, "tal y como está planteada", pone en riesgo "la supervivencia del tejido industrial y de miles de puestos de trabajo cualificados". Fiab, creada en 1977, representa a a 47 asociaciones de empresas de alimentación y bebidas.

La federación afirma que la cogeneración en la industria de alimentación y bebidas cubre un 48% de la electricidad que el sector precisa para realizar sus procesos productivos y que con ella se consigue hacer competitivo al sector. "Cualquier modificación de las ventajas de la cogeneración supone un doble perjuicio para la industria de la alimentación", dice. Además asegura que la reforma penaliza al sector a nivel fiscal con medidas como "la incorporación de un impuesto más elevado del ya existente en la factura de venta de la energía eléctrica, gasóleo y fueloil, junto con la incorporación del “céntimo verde” al gas natural". Y añade que la modificación de la factura eléctrica "perjudica a todo el sector que utiliza energía eléctrica pero, especialmente, a las empresas que trabajan con productos de temporada".

Fiab propone incluir en la reforma la posibilidad de realizar cambios en la potencia contratada a lo largo del año; recuperar el complemento por eficiencia a las cogeneraciones de un elevado rendimiento suprimido en el Real Decreto 9/2013; premiar a las plantas de producción más eficientes que realcen una mayor aportación a la red energética; y cambiar el sistema de penalización por exceso o defecto del caudal máximo contratado.

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