Entrevista con Aloizio Mercadante, ministro de Educación de Brasil
“El consumo interno brasileño está ayudando a España”

“El consumo interno brasileño está ayudando a España”

Aloizio Mercadante, doctor en Economía y ministro de Educación de Brasil, formó parte desde su inicio del llamado Nuevo Desarrollismo. Un modelo encabezado por el presidente Lula que sacó al país del atolladero fiscal y económico en que andaba atrapado desde hacía décadas y lo convirtió en la sexta potencia económica del planeta. La palanca del crédito público para estimular la demanda interna, moldeada a su vez con una decidida política de redistribución de la renta y un vigoroso sector exterior son algunos de sus ingredientes, tal y como explica Mercadante en su nuevo libro, presentado en la Casa de América de Madrid.

Pregunta. ¿Qué puede aprender el sur de Europa de la experiencia brasileña?

Respuesta. Nosotros no tenemos la pretensión de enseñar nada, simplemente queremos contribuir a una reflexión con nuestro ejemplo. Los ajustes fiscales son como ir al dentista, nadie quiere ir pero tienes que ir. Ahora, los ajustes ortodoxos prolongados son ineficaces e incapaces de crear condiciones macrosostenibles. Hay que preservar educación, ciencia y tecnología para poder salir de las crisis con más competitividad. Es necesario complementar los ajustes con crecimiento económico para así poder conjugar austeridad fiscal y reducción de la deuda. Nosotros redujimos la relación entre la deuda y el PIB del 60% al 35% en una década.

Estamos reduciendo cuidadosamente la financiaciónpública para que no afecte al empleo y a la producción”

P. ¿Cómo lo hicieron?

R. El Estado pasó a tener un papel fundamental en la financiación de la economía. El Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) es ahora más grande que el Banco Mundial y el crédito público es la mitad del crédito del país. Su papel anticíclico fue crucial durante la crisis. Así pudimos mantener las inversiones sociales y el empleo, que tiene que ser un objetivo prioritario de la política macro. También nos ayudó mucho la optimización del resto de empresas públicas, como la petrolera Petrobras. Consolidamos además el Mercosur y nuestra relación con África, lo que nos dio unos fantásticos resultados comerciales. Todo esto, enmarcado en un respeto innegociable por los principios democráticos, nos aúpo a un fuerte crecimiento del PIB que utilizamos a su vez para redistribuir la renta y erradicar la pobreza.

P. El FMI pide un enfriamiento del crédito en Brasil. ¿Lo cree necesario?

R. El crédito público creció mucho en los últimos años porque durante el credit crunch de 2009 ocupó el lugar de las entidades privadas. Con este modelo la economía creció por encima del 7%. Pero el rol anticíclico de los bancos públicos tiene sus límites. Ahora estamos reduciendo cuidadosamente la financiación pública para que no afecte al empleo y la producción. Pero hay mucho espacio para el crecimiento del crédito privado, sobre todo el de largo plazo. Está avanzando sobre todo el sector inmobiliario, donde casi todo era público hasta ahora.

“Hemos conseguido rebajar la relación entre la deuda pública y el PIBdel 60% al 35% en tan solo una década”

P. ¿Qué papel juega en todo esto el Banco Santander?

R. Es una institución muy importante. Está entre los tres bancos privados más fuertes del país. Creo que han hecho un análisis correcto al invertir en infraestructura porque hay una fuerte demanda. Acabamos de cerrar la licitación de campos de petróleo en Libra por 4.726 millones de reales [unos 1.500 millones de euros] y dos aeropuertos por otros 6.617 millones de reales. Ambas con un ratio de demanda de más del 200%. También sacaremos la concesión de cuatro carreteras importantes y creo que habrá una disputa muy fuerte.

P. ¿Qué esperan de las empresas españolas?

R. La inversión española es muy importante. Somos el principal destino de las empresas españolas en América Latina. España es el segundo inversor en Brasil con el 13% del total, solo superado por EEUU,con el 19%. El comercio bilateral este año creció el 20% y España tiene un superávit comercial con Brasil de 1.000 millones de dólares. Por tanto, el consumo interno de Brasil está contribuyendo a mejorar las condiciones macroeconómicas de España en la actual coyuntura comercial. El superávit es comprensible y necesario ahora, pero a medio plazo esperamos que se vaya equilibrando.

 

En busca de ingenieros y médicos españoles

Mercadante apunta a las deficiencias en la sanidad y el servicio de transporte como las causas de las manifestaciones que convulsionaron Brasil en junio. “Hay una demanda de transporte público a la que estamos respondiendo con una inversión de 50.000 millones de reales [15.600 millones de euros] en metro y autobús. En cuanto a la salud pública, a final de año habrá 13.000 médicos más en Brasil para dar servicio sobre todo en las periferias de las grandes ciudades. Más de 100 de estos nuevos médicos son españoles, por cierto”.

Brasil tiene como objetivo aproximarse lo más posible al pleno empleo. Su tasa actual es del 5,2% y, pese a la desaceleración pronosticada para el PIB este año (2,5%), la economía carioca aspira a cerrar 2013 con 1,3 millones de empleos más. Las infraestructuras son otra de las grandes cuentas pendientes del país. Unas obras que van levantándose a marchas forzadas y al calor del Mundial de fútbol que organizará en 2014. “Tenemos gran interés en profesionales cualificados españoles, como médicos e ingenieros”, reconoce Mercadante. Los presupuestos en educación aumentaron un 10% este año y seguirán engordando gracias a la decisión de dedicar los dividendos que reporten los yacimientos petrolíferos del país. “La idea es que con una riqueza no renovable se financie una riqueza infinita como es el conocimiento.

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