Las jóvenes promesas del Foro de Davos confeccionan un recetario para salir de la crisis
España necesita un 'business plan'

España necesita un 'business plan'

Una de las propuestas es que no se traduzcan al español las películas y series

Las universidades europeas deberían abrir sus clases en la red, como ya hacen Stanford o el MIT

Es importante saber a qué jugamos, qué vamos a hacer en España, si queremos ser un país de servicios, de cultura, de innovación. Es importante definir los objetivos". Quien así habla se llama Felipe Navío, mallorquín de 30 años y cofundador del portal de selección de profesionales Jobandtalent, que insiste en la necesidad de que España, como si se tratara de una empresa, prepare un plan de negocio que marque el camino a seguir. "Hoy día es necesario tener un plan, una estrategia de futuro", señala.

Más de un centenar de jóvenes emprendedores y científicos europeos se han unido en un movimiento denominado Global Shapers, impulsada por el Foro Económico Mundial, que durante dos días se han reunido en Madrid para preparar una serie de iniciativas contra el paro juvenil, que ronda el 57%.

El objetivo es constituir un do tank que estimule la creación de proyectos que puedan mitigar la situación de desempleo en Europa, afirma María Fanjul, consejera delegada de Entradas.com. "Queremos proponer ideas que impacten en la legislación laboral, con el fin de intentar solucionar uno de los problemas que más nos preocupan, como es la falta de futuro profesional entre los jóvenes", señala.

La primera medida que les gustaría aplicar es la cadena de favores. "Algunos somos unos privilegiados y nos gustaría ayudar a otras personas, por ejemplo, a mejorar su curriculum, a ponerles en contacto con el entorno laboral", afirma María Fanjul, que considera que estamos ante un momento en el que la ayuda de unos a otros es fundamental. Otra medida, afirma esta joven empresaria, es conseguir que las universidades hagan públicas sus clases. Eso ya ocurre, añade, con instituciones como la Universidad de Stanford o el Massachusetts Institute of Technology (MIT), que desde sus páginas web comparten las clases que ofrecen a sus alumnos. "Es importante que faciliten esta formación de manera abierta y gratuita, porque hay una gran distancia entre lo que uno aprende y lo que demanda la empresa, además de que todos necesitamos formación continua y reciclaje".

Un cambio en el modelo de selección del personal

Los procesos de selección tal y como están planteados hoy en día preocupan a los jóvenes. "El rechazo sistemático hace que la gente se desespere y pierda la confianza, y eso lleva a no estudiar ni formarse", explica Valentín Rivas, que propone un sistema de selección formativo en el que se plantee un problema y que los posibles candidatos ofrezcan una solución.

Los jóvenes, así lo reconoce Natalia Pedrajas, valenciana de 29 años, que ha montado su propia empresa Apoyo de Psicología en Casa (APEC), no confían en que haya una píldora mágica que acabe con el desempleo, sino que creen en "el esfuerzo, la motivación y la capacidad de creer en uno mismo". De la misma opinión es Javier Agüera, madrileño de 21 años, que hace cuatro montó la empresa Geeksphone. Para él no hay que despreciar ningún trabajo. "Yo estudié en Estados Unidos y allí desde primero de carrera todo el mundo trabaja en algo, repartiendo periódicos o de camarero. Lo importante es adquirir experiencia".

Sebastián Feimblat, madrileño de 26 años, economista de la Comisión Nacional de la Energía, asegura que hay que entender el trabajo como parte de la vida, "de manera que se integre en ella, y que lo que hagas te enriquezca". También afirma que emprender tiene que ser una actitud ante la vida, no solo para montar una empresa sino para lograr tus propias metas. "La solución al paro juvenil no pasa por montar empresas, sino por un cambio de mentalidad", añade Pedrajas.

La globalización o la revolución digital son retos a los que las empresas se enfrentan, y se necesitan profesionales con capacidad de aprendizaje, motivación y creatividad, afirma Ignacio Faus, socio de tecnología de KPMG y participante en Global Shapers.

El tercer eje a desarrollar es que las empresas sean cada vez más innovadoras con un mecanismo sencillo. Por ejemplo, a través de un maratón de 48 horas (poner ese plazo para resolver un problema dado), con el fin de conseguir abrir sus puertas para incorporar a gente a un determinado proyecto. En Estados Unidos es una practica habitual. "Se trata de que entre todos, entre posibles candidatos y también con profesionales de la propia empresa se desarrolle un proyecto, con el fin de que se identifique a profesionales que se puedan incorporar a esa empresa", añade Fanjul.

Otro objetivo es conseguir desarrollar el espíritu emprendedor desde la infancia, en los colegios, de manera que los niños entiendan que el emprendimiento es una opción valida. "No creo que estemos ante un generación perdida, ser joven hoy en día es muy duro porque estamos en un momento muy complicado, pero tenemos formación, viajamos, sabemos idiomas, manejamos la tecnología y lo tenemos todo en nuestras manos para cambiar", afirma la responsable de Entradas.com.

Lo importante, agrega Felipe Navío, de Jobandtalent, es enseñar a los jóvenes a que se puede ser emprendedor. "No es que todos vayamos a ser empresarios, es una actitud ante el trabajo. Se trata de buscar soluciones". Otro ingrediente importante para esta macro receta es la capacidad de liderar proyectos. "Emprender es de las cosas más difíciles que existen porque estás solo contra el mundo", afirma Valentín Rivas, madrileño de 24 años, consultor de Bain&Co.

Otro objetivo a desarrollar por este grupo de trabajo es dar visibilidad a investigadores en el mundo del emprendimiento, con el fin de facilitar la innovación. "La investigación está alejada del mercado, y es necesario que las empresas sepan lo que se está investigando en las universidades para poder aplicarlo", señala Rivas. Es necesario aplicar la investigación que depende de la financiación publica e introducirla en la economía de mercado, apunta Navío. Otra propuesta de los jóvenes es que los programas, las películas y las series de televisión no se traduzcan del inglés al español, como sucede en países como Portugal. Hablar idiomas es fundamental para desarrollarse en el mundo laboral. La educación, por su parte, debería ser una cuestión de Estado. "No puede ser un juego que cambie cada cuatro años, dependiendo de quien gobierne, porque determina el futuro de una generación", señala este joven empresario.

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