Lisboa salió de la recesión en el segundo trimestre
GRA048 MADRID, 15112013.- El vice primer ministro de Portugal, Paulo Portas, pronunció la conferencia inaugural del IE Alumni Forum 2013, hoy en Madrid. EFEZipi
GRA048 MADRID, 15/11/2013.- El vice primer ministro de Portugal, Paulo Portas, pronunció la conferencia inaugural del IE Alumni Forum 2013, hoy en Madrid. EFE/Zipi EFE

Portugal bajará el tipo de sociedades para atraer inversión

La economía portuguesa ha vuelto a despertar tímidamente tras dos años y medio sumida en la recesión. El Gobierno luso encomienda a la inversión privada el fortalecimiento de la recuperación. Portugal aspira a reducir la presión fiscal para las empresas desde el 30% actual hasta el entorno del 19% en 2014. “Con esta rebaja esperamos convertirlo en uno de los más competitivos de la zona euro”, ha señalado el viceprimer ministro, Paulo Portas, en un acto organizado por el IE Business School.

Pese a las tasas positivas de los últimos dos trimestres, el PIB portugués seguirá en números rojos al cierre de 2013. Las previsiones para el año que viene sitúan el crecimiento en el 0,8%, una décima más que los pronósticos para España. “El ciclo económico está cambiando”, ha subrayado Porta. Portugal confía en cumplir con las exigencias de la Troika y dar por finiquitada la interveción financiera cuyo plazo vence en junio de 2014, tres años después que Lisboa fuera rescatada.

Portas enumeró las señales para el optimismo durante este año:“Las exportaciones han pasado del 29% al 41%. El turismo ha dado uno de los mejores datos de la historia, en definitiva, la economía empieza a dar señales de vida”.

En relación al problema del desempleo, que alcanzó en el primer trimestre su cota máxima (17,7%), el viceprimer ministro ha indicado que “desde hace seis meses el paro se ha ralentizado y se encuentra ya en una trayectoria de reducción. Actualmente se sitúa en torno al 15,6%”.

A la vez que trata de impulsar la inversión privada, el Gobierno portugués ha iniciado un profundo plan de ajuste en el sector público auspiciado por la Troika. Pretende recortar 4.700 millones de euros a través de la reducción del empleo público y una reforma de las pensiones, unas medidas que aún penden de la decisión final del Tribunal Constitucional portugués.

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