Sin acuerdo entre empresas y sindicatos
Contenedor de reciclaje quemado en la calle Monteleón, en Madrid
Contenedor de reciclaje quemado en la calle Monteleón, en Madrid

El ultimátum de Botella encona la batalla de la limpieza en Madrid

Ferrovial sufre las consecuencias de la huelga sin presentar despidos

Tragsa empezará a trabajar el sábado si no se firma un pacto

Las calles de Madrid están siendo tomada por los residuos, especialmente en su zona centro. Y podrían ser testigo en los próximos días de una fuerte batalla sindical si se confirma la intención del Ayuntamiento de dar la limpieza a la empresa pública Tragsa, en sustitución de las cuatro empresas concesionarias, para garantizar los servicios mínimos en el marco de la huelga indefinida impulsada por UGT y CC OO contra 1.134 despidos, que ya han sido rebajados a 625 empleados de un total de 6.000.

Los paros comenzaron el 5 de noviembre y las posturas están lejos de encontrarse. La alcaldesa, la popular Ana Botella, aseguró el miércoles que los servicios mínimos se están incumpliendo por el “vandalismo” de los piquetes. Y el consistorio que preside ofreció datos concretos ayer: ese día sólo pudieron trabajar el 63% de los servicios mínimos a pesar de que prácticamente se presentó todo el personal convocado. Ante esta situación, y la repercusión internacional que está teniendo el conflicto, Botella dio un plazo máximo de 48 horas para que empresas y trabajadores llegaran a un acuerdo. Ese ultimátum se cumple a las 17,00 horas de esta tarde y, al cierre de esta edición, no había avance alguno. De persistir el enfrentamiento, la alcaldesa pondrá los cepillos de barrer en manos de los trabajadores de Tragsa, que ya ha actuado en similares condiciones en el último año en Jerez (Cádiz) y Granada. Antes deberá decretar la alerta sanitaria, pero el plan de actuación de Tragsa está ya diseñado tras una reunión con responsables municipales ayer por la tarde.

Representantes de las adjudicatarias, FCC, OHL Sacyr y Ferrovial, tuvieron ayer reuniones con los sindicatos y seguirán manteniéndolas en el día de hoy. Las tres primeras presentaron un despido colectivo de 1.134 trabajadores. Se da la circunstancia de que ofertaron a la baja cuando por sus lotes para empezar a trabajar el 1 de agosto: Sacyr ganó los lotes 2 (Arganzuela, Retiro, Salamanca y Chamartín) y 3 (Latina, Fuencarral-El Pardo y Moncloa-Aravaca sin incluir el barrio de Argüelles); FCC se llevó el 5 (Puente de Vallecas, Moratalaz, Villa de Vallecas y Vicálvaro) y el 6 (Usera, Villaverde y Carabanchel), y OHL se impuso en la puja por el 4 (Hortaleza, Barajas, Ciudad Lineal y San Blas-Canillejas).

Ferrovial, por su parte, se llevó el lote 1 (Chamberí, Tetuán y Argüelles) con una oferta ajustada al presupuesto de licitación, tras lo que anunció que no haría despidos entre su plantilla.

Sin embargo, la compañía que preside Rafael del Pino se ha visto atrapada por la huelga. Fuentes cercanas al conflicto comentan que, pese a no presentar un expediente de regulación de empleo, Ferrovial también negocia un convenio restrictivo y, sobre todo, opera en el centro de la ciudad, donde son más llamativas las movilizaciones, desperfectos en el mobiliario urbano y la suciedad en las calles. Otras afectadas por la huelga, sin estar involucradas en los ERE, son ACS, Eulen o Inditec.

El Ayuntamiento unificó en seis lotes un total de 39 contratos en que estaba dividida la limpieza de la ciudad. La licitación a ocho años vista salió con un presupuesto base de 2.317 millones, que ya implicaba un ahorro de 256 millones, y los contratos acabaron adjudicándose en 1.943 millones.

Las concesionarias aclararon ayer que en sus ofertas al Ayuntamiento de Madrid por los servicios de la limpieza no debían aclarar sus planes respecto a la plantilla. En estos momentos, las cuatro empresas negocian con los sindicatos convenios en los que fuentes sindicales aseguran que se incluyen rebajas salariales de hasta el 40%.

 

El Ayuntamiento y Tragsa se preparan

- Responsables del Ayuntamiento de Madrid y el presidente de Tragsa, Miguel Giménez, preparararon ayer el operativo que se desplegará para garantizar el cumplimiento “efectivo” de los servicios mínimos, a partir del sábado, si no hay pacto.

- Las empresas de la limpieza hicieron ayer balance de daños por los incidentes producidos en la huelga de la limpieza viaria y jardinería. En total contabilizan 5.200 incidencias y las valoran en casi medio millón de euros. Destacan el millar de candados y cerraduras rotas; 1.100 ruedas de carros de barrendero pinchadas o las 364 actuaciones de piquetes que las compañías consideran agresivas.

- El portavoz municipal socialista en el ayuntamiento de Madrid, Jaime Lissavetzky, acusó ayer a la alcaldesa de haber sumido a la capital en la “vergüenza nacional e internacional”. Desde el PSOE se ha reclamado la dimisión si Ana Botella no enseña los contratos de la limpieza. La opocisición quiere que se aclare si las empresas habían avisado o no de los recortes de personal.

- El presidente de la CEOE, Juan Rosell, pidió ayer que se regulen por ley los servicios mínimos para que no se repitan situaciones como las que vive Madrid. El presidente de los empresarios madrileños, Arturo Fernández, también reclama una reforma y expresó preocupación por el mal estado en que está la ciudad.

Normas