El monedero virtual entra en nuestras vidas

El monedero virtual entra en nuestras vidas

No son pocos los que vislumbran un mundo en el que saldremos de casa sin monedas ni billetes en el bolsillo, ni siquiera para pagar el autobús o tomarnos una caña. Todo indica que en el futuro el smartphone será nuestro monedero virtual. ¿Está próximo el fin del dinero contante y sonante? La tecnología está lista; se han puesto en marcha, con éxito, proyectos piloto; los actores implicados tratan de afianzar sus posiciones y los consumidores parecen estar preparados.

Entonces, ¿cuánto falta para que el pago por móvil se implante y se convierta en un gesto tan cotidiano como el uso de las tarjetas de crédito? “El problema no es de tecnología, sino de uso. Es necesario adoptar un estándar tecnológico. Y hay muchos intereses y muchos actores que intentan que su solución sea la que se establezca: bancos, entidades de tarjetas de crédito, operadores de móviles, grandes tecnológicas y también pequeñas que han desarrollado aplicaciones móviles aisladas”, apunta Miguel Reiser, director de marketing de GFT, firma de soluciones TIC.


La tecnología NFC, que permite pagar acercando el móvil al terminal del punto de venta de los comercios, es, para muchos, el futuro. “La cuestión es acertar con la tecla; quien consiga unir bancos, tarjetas de crédito y tiendas, se llevará el gato al agua. Es importante construir una experiencia de pago continuista con lo que estamos acostumbrados”, asegura José Cantera, socio de KPMG Digital.

La gran implantación en España de teléfonos inteligentes facilitala expansión del monedero virtual

En un par de años, más de la mitad de los smartphones en España tendrán la tecnología NFC incorporada, según las estimaciones de Iñaki Cabrera, director de mobile commerce de Vodafone España. Y añade: “Pese a que cada vez son más los dispositivos móviles con la tecnología NFC, es necesario contar con todo el impulso de la industria para democratizarla”. 

35%
es el crecimiento anual previsto de las transacciones realizadas con el móvil hasta 2017


De momento, unos 250.000 comercios tienen su TPV habilitado para los pagos NFC, alrededor del 25% del total. “La velocidad con la que se está desplegando indica que para 2015 casi la totalidad de los comercios estarán preparados”, asegura con optimismo Cabrera.

25%
de pequeños comercios tiene habilitado su TPV para pagos con la tecnología de proximidad


Vodafone acaba de anunciar que todos sus clientes podrán utilizar la aplicación SmartPass, habilitada por Visa, para pagar con el móvil antes de finalizar el año. Aquellos que no tengan un teléfono con NFC podrán solicitar una tarjeta de esta tecnología que se adhiere al móvil y lo habilita para realizar pagos.


Desde Movistar también resaltan que la implantación de los pagos por proximidad ha comenzado: “Las entidades financieras están distribuyendo entre sus clientes tarjetas de plástico que permiten realizar pagos sin contacto. Lógicamente, deberá transcurrir un tiempo hasta que todos se acostumbren a esta nueva forma de realizar transacciones, no solo el comercio minorista, también el consumidor”.

La solución de Telefónica, basada en tecnología contactless, comenzó en 2010 con el plan piloto que desplegó en Sitges y que posteriormente amplió con dos iniciativas similares, una en el Distrito Telefónica, en la que participaron más de 1.000 empleados, y otra en el Mobile World Congress 2013. “El siguiente paso será extenderlo a todos los clientes de Movistar a través de su lanzamiento comercial”, señalan desde la operadora. Unos 300.000 usuarios de Movistar disfrutan ya de smartphones con interfaz NFC.

Por su parte, Orange se ha aliado con MasterCard para desarrollar el pago por NFC y calcula que en 2016 el 85% de los terminales aceptarán esta tecnología.


Según un informe de Gartner, los países de Europa Occidental, entre ellos España, están a la cabeza en la implementación de NFC. Esta firma estima que el valor de las transacciones con esta tecnología a nivel mundial llegará a 235.400 millones de dólares en 2013, un 44% más que la cifra alcanzada en 2012, que fue de 163.100 millones, muy inferior a las previsiones del momento, debido a la entrada en liza de otros actores y soluciones en el mercado, como Google Wallet o Isis.

De aquí a 2017, la consultora prevé crecimientos anuales de un 35%.
Sin embargo, Thibaut Loilier, responsable de análisis y estudios de GFT, matiza: “Si la NFC se adopta como la tecnología estándar, vemos posibilidades de que el pago por móvil se implante masivamente en el mercado. Pero todavía no estamos ahí”. Y es que no todos los implicados apuestan por ella. De hecho, el valor de las transacciones por este medio supone solo un 2% del volumen total de los pagos móviles efectuados este año. En 2017 representará el 5%.


El usuario está listo y el español es quizá de los que mejor preparados están, afirma Gustavo Núñez, director general de Nielsen España y Portugal. “Nosotros nos dedicamos a medir la opinión del consumidor en más de 100 países y observamos el pago por móvil con atención; se habla mucho de él, pero realmente no acaba de arrancar. No obstante, es ya una realidad. Los usuarios de teléfonos inteligentes están acostumbrados a utilizar métodos de pago móvil”. Y en España confluyen dos factores que empujan la expansión del monedero digital: la alta penetración de smartphones y que superamos la media europea en número de tarjetas de crédito por habitante, apunta Núñez.

José Luis Zimmermann, director general de la Asociación Española de la Economía Digital, no tiene la menor duda: “El medio de pago por excelencia en el entorno digital será el móvil. Su implantación va con más retraso de lo que habíamos estimado, pero el dispositivo móvil será predominante”. Para ello es necesario que los operadores dispongan de sus aplicaciones wallet –que replican virtualmente las tarjetas de crédito–, que los clientes tengan un móvil con NFC, que los comercios dispongan de datáfonos capaces de actuar con esta tecnología... Queda mucho por hacer.



Un solo mercado, múltiples soluciones

El monedero virtual entra en nuestras vidas

Las barreras a las que se enfrenta la expansión del monedero digital guardan relación con la complejidad del ecosistema. Hay multitud de agentes involucrados: fabricantes de SIM, de móviles, de lectores, proveedores de servicios, operadoras, etcétera. Todos intentan liderar esta etapa de transición, lo que provoca un mercado muy fragmentado.
Los tipos de pago están muy diversificados: chips NFC, lectores de códigos de barras o códigos QR, pagos basados enteramente en red con tarjetas de fidelización o de saldo, Google Wallet, que apuesta por NFC mientras que Apple se ha decantado por otra tecnología que utiliza la huella dactilar... Esto puede ocasionar confusión entre los usuarios. Para José Cantera, socio responsable de KPMG Digital, lo más complicado de predecir es precisamente si va a haber un sistema universal de pago. “Es un error desarrollar soluciones muy locales”, comenta.
Hay iniciativas que se abren camino como Kuapay, una aplicación de pagos creada por Joaquín Ayuso, cofundador de Tuenti, para Android, iPhone y BlackBerry, que permite almacenar una colección de códigos de barras para usarlos en comercios como una tarjeta de crédito o débito, ya que aprovecha los terminales de cobro existentes en el mercado, sin necesidad de la tecnología NFC; o la sueca iZettle, que ha lanzado en España su dispositivo Chin & Pin para transacciones en el pequeño comercio y ofrece la posibilidad de pagar a través de un smartphone o tableta de forma sencilla. Tecnoactivity también quiere posicionarse como una de las principales empresas de pago por móvil del mercado con el servicio Mymoid.

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