La diversificación de mercados y la integración vertical, sus fortalezas
Sede del Grupo Grifols en San Cugat del Vallés, Barcelona
Sede del Grupo Grifols en San Cugat del Vallés, Barcelona

Las claves estratégicas que apuntalan el éxito de Grifols

La empresa repartirá dividendo en efectivo pese al aumento de la deuda

Gana más peso en EE UU y en Asia Pacífico

Grifols saca de nuevo la cartera para un desembolso inusitado en tiempos de crisis, nada menos que 1.224 millones de euros para hacerse con una parte de la división de diagnóstico transfusional de Novartis. Increíble pero cierto y nada descabellado entre la industria farmacéutica, que crece a golpe de talonario en un mercado global cada vez más complejo en cuanto a productos y disputado en cuanto a empresas.
La compañía cerró en junio de 2011 la compra de Talecris y su integración es ya total. Una vez digerida, la farmacéutica catalana no se arredra y continúa creciendo con adquisiciones. Estas son las claves para confiar en que la empresa saldrá muy reforzada de esta última operación.

  1. La apuesta por la integración vertical: la compra de la unidad de diagnóstico transfusional de Novartis supone diversificar su negocio “impulsando un área complementaria para su división Bioscience”, su principal área de negocio, pero distinta a ésta.
    La venta de proteínas plasmáticas (Bioscience) aporta el 89% del negocio de la compañía, unos 1.821 millones de euros en ventas hasta septiembre de este año. La parte de Diagnóstico, que tiene elevados márgenes de negocio, sólo representa actualmente el 4%. Con esta adquisición, quintuplica su peso.
    Las estimaciones de la empresa apuntan a que representará el 20% del negocio, con una facturación estimada de alrededor de 1.000 millones de dólares (746 millones de euros). Y sólo es el principio, por lo que dicen porque esta apuesta “acelerará la implementación de una nueva estrategia de crecimiento basada en el impulso de nuevas áreas complementarias”, afirmaron en el hecho relevante a la CNMV.
    Grifols se convierte con esta adquisición casi en autosuficiente para su negocio al ser “una compañía verticalmente integrada, capaz de ofrecer soluciones a los centros de donación de sangre y plasma con el portfolio de productos más completo”. 
  2. Su fuerte presencia en EEUU: el laboratorio catalán se marchó en 2010 con la compra de Talecris a competir allí donde está el negocio más grande y fuerte y los competidores de mayor tamaño, a Norteamérica. Y en la actualidad, ha duplicado la contribución a sus ingresos de la parte de EEUU y Canadá. Hasta septiembre de 2013, los ingresos conjuntos de la compañía en ambos países norteamericanos crecieron un 2,3% hasta los 1.267,4 millones de euros. Supone un 62% de la cifra de negocio frente al 32% de la facturación que era EEUU en 2010 para Grifols. Con la compra, gana una nueva planta de producción en el país más una nueva red comercial “sólida y especializada”. Los cálculos de la compañía apuntan a que, de los 746 millones extra que ingresará la empresa con la nueva filial, el 60% se logren en EEUU.
    De hecho, el propio presidente, Victor Grifols afirmó, en la nota de prensa de comunicación de la operación que “la adquisición es un paso más de nuestra visión como competidor a nivel mundial también en el campo de diagnóstico. Para ello, es fundamental contar con una presencia muy significativa en Estados Unidos”.
    La que pierde todo el peso es, por supuesto, España. De representar el 25% del negocio de la farmacéutica, se queda ahora en un testimonial 7,6%. Estos ingresos están además muy penalizados por las “medidas de racionalización del gasto sanitario puestas en marcha por el Gobierno”, afirmaron desde la compañía con los resultados del tercer trimestre. Y no parece previsto registrar crecimientos en este mercado.
  3. Los mercados emergentes: Esta compra también apoya la estrategia de expansión internacional de la farmacéutica. La empresa gana oficinas comerciales también en Suiza y Hong Kong, que funcionará de enlace para el área Asia-Pacífico para el área de diagnóstico. La empresa acaba de abrir una nueva oficina de representación en Dubai para potenciar la actividad en Oriente Medio.
  4. Una fuerte política de inversiones y compras: aunque sus portavoces no se cansan de asegurar que la empresa “no evalúa más operaciones de compra”, lo cierto es que el historial de la empresa, desde la integración de Talecris, revela un incesante goteo de adquisiciones de pequeñas compañías en áreas estratégicas. En España, se ha hecho con importantes porcentajes de las biotecnológicas Progénika (un 60%) y Araclon Biotech (un 51%). La última inversión ha ascendido a 90 millones en la estadounidense Aradigm.
    El plan de inversiones de Grifols supone dedicar 700 millones de euros hasta 2015 a compras y mejoras. Gastó 100 millones hasta septiembre en mejora de sus instalaciones de España y EE UU.
  5. Una gestión conservadora de la deuda: la empresa ha ido disminuyendo su ratio de deuda sobre Ebitda anualmente desde las cinco veces que representaba a la compra de Talecris hasta las 2,6 veces que era a cierre de septiembre. La nueva compra coloca la deuda en “algo más de tres veces”, afirmó a CincoDías la directora financiera, Nuria Pascual, que aseguró que volverá al ratio de hace dos meses “en dos o tres años”. Todo ello sin renunciar al dividendo en efectivo que repartirán.
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