El resultado neto de las cotizadas del Ibex aumenta un 9% hasta octubre
Los beneficios de las empresas toman vuelo

Los beneficios de las empresas toman vuelo

La nota del examen que han pasado las grandes empresas en el tercer trimestre es un aprobado con claroscuros. En palabras de un gestor español: "No son brillantes, pero tampoco son dramáticas". A cierre del tercer trimestre, y a falta de que se publiquen las cuentas de Acciona, ACS, Inditex, OHL y Sacyr , el resto de cotizadas del Ibex han logrado un beneficio 20.577 millones euros, lo que supone un alza interanual del 9%. Los resultados han estado propulsados sobre todo por el sector financiero, que ha aprovechado la relajación del ritmo de provisiones en este año.

Las cotizadas pueden presumir de una estabilización del volumen de ventas, del avance en su cruzada para aliviar la carga de deuda, de la llegada de inversión extrajera y de una mayor competitividad. Las previsiones de los analistas pasan además por duplicar los beneficios a cierre del año en comparación con 2012. El pronóstico es alcanzar los 28.480 millones de euros contando, además del vuelo de la banca, con que pesos pesados como ACS o Sacyr recuperen el brillo una vez amortiguado el golpe del deterioro de sus participadas. En el lado del debe aún planean borrones como la mora bancaria, que sigue batiendo récords y no se espera que baje hasta mediados de 2014, o la anémica demanda interna, que pesa decisivamente en las empresas menos internacionalizadas.

Los seis grandes de la banca española han cosechado 7.778 millones de euros de beneficio en los primeros nueve meses de 2013. Un incremento del 79,4% sobre los resultados a tercer trimestre del año anterior, si no se incluye en la comparativa a Bankia, que perdía por aquel entonces más de 7.0000 millones de euros. Las entidades han aprovechado que la mayoría de provisiones destinadas a dotar el riesgo inmobiliario están ya completadas. Ante un escenario de tipos bajos y pisando el acelerador de las operaciones financieras, la banca ha visto cómo sus resultados han mejorado notablemente. Pero aún tiene deberes pendientes: “controlar el incremento de tasa de morosidad provocado por el desapalancamiento y mejorar la rentabilidad del margen de intereses apoyado por la caída del coste del pasivo", apunta Nuria Álvarez, anlista de Renta 4. "Los resultados por operaciones financieras (ROF)siguen siendo lo suficientemente importantes en los ingresos y esta seguirá siendo la senda durante 2014. Sobre todo donde más pese el ROF, como en Sabadell o Bankinter", añade.

Dejando la banca aparte, el saldo ha sido desigual. "Considerando el conjunto del mercado (no solo el Ibex), en relación a las ventas un 43% han batido las expectativas del mercado y un 56% han quedado por debajo. La diferencia se amplía más si tenemos en cuenta los beneficios, ya que solo un 27% conseguía superar las previsiones", explica Victoria Torre, responsable de Análisis y Producto de Self Bank.Los resultados del segundo trimestre fueron interpretados como los números de la esperanza. El deterioro de los márgenes de las compañías se había ralentizado tras los años más duros desde el pinchazo de la burbuja inmobiliaria y el inicio de la crisis.

En el horizonte se dibujaba además la expectativa de una mejora de la coyuntura económica. Tres meses después, España ha salido técnicamente de la recesión, según confirmó el Banco de España, y el Gobierno ha elevado recientemente su previsión de crecimiento para el próximo año ( del 0,5% al 0,7%) al calor del optimismo de varias casas de análisis nacionales e internacionales. Pero la traslación de los efectos del entorno macro a las empresas es de momento muy débil. "La mejora económica en España es todavía muy incipiente y no está reflejada en los resultados", señala Alejandro Vidal Crespo, responsable de banca patrimonial de Banca March.

Los ingresos de las compañías del Ibex al cierre de este tercer trimestre han marcado 272.646 millones de euros, lo que supone una reducción del 7,7% con respecto al mismo periodo del año pasado. La buena noticia, sin embargo, es que aplacan el ritmo de caída hasta prácticamente estabilizarse. El primer trimestre del año las ventas registraron una caída de más del 15%. El líder del ranking en progresión de beneficos hasta septiembre ha sido IAG, superando incluso los acelerones registrados por Sabadell, Caixabank y Bankinter. El benefcio neto de IAG ha sido de 77 millones de euros. Una cifra que pese a estar muy condicionada por gastos extraordinarios como el ajuste de empleo en Iberia, supera ampliamente los 12 millones del ejercicio anterior. El mercado le premió el viernes con una subida de más del 8% en Bolsa.

Los expertos consultados coinciden en el enfriamiento de la deuda soberana como otro factor positivo para los resultados emrpesariales. Desde las cotas estratosféricas del año pasado, la prima española ha conseguido estabilizarse en los últimos meses por debajo de los 250 puntos básicos y las empresas también lo han notado. “La emisión corporativa empresarial ha sufrido un cambio muy fuerte, la rebaja de la deuda soberana ha repercutido muy positivamente en las financiación de las empresas", señala Daniel Pingarrón, estratega de IGMarkets.A cierre de septiembre, las compañías no financieras habían colocado deuda por un importe que supera los 21.000 millones de euros. Para encontrar tanto papel español colocado en el mismo periodo hay que remontarse hasta 2006.

Tirón del exterior

Los informes financieros de este trimestre no desagregan el volumen de negocio internacional del interior, pero los analistas consultados coinciden en la importancia de la cuota exterior. “El 65% de los beneficios de las empresas del Ibex proviene de fuera de España. Por eso de ninguna manera se puede ligar recuperación con los resultados. Además hay que tener en cuenta el caso por ejemplo de Telefónica y Santander, que tienen mucha influencia en Brasil que han sufrido un frenazo y las empresas lo han notado", apunta Pingarrón. Mapfre ha sido otro de los afectados por su presencia en el país latinoamericano, sobre todo debido a la fuerte apreciación del euro sobre el real brasileño.

Las empresas españolas están aprovechando el proceso de devaluación interna marcado por el Gobierno para ganar cuota de competitividad. Los costes laborales unitarios, el criterio más riguroso para medir la productividad, han caído en España casi un 7% en los últimos tres años. Pero el reverso de estas decisiones en pro de la competitividad exterior es la anemia de la demanda interna.

El responsable de banca patrimonial de Banca March reconoce que “la atonía del consumo doméstico ejerce igualmente una influencia importante en el mal tono de los resultados, aunque habría que separar por sectores". Según datos del Banco de España, la demanda interna habría vuelto a caer en el tercer trimestre del 0,3%. "Es uno de los caballos de batalla para las empresas españolas, y posiblemente lo siga siendo en los próximos meses. No obstante, siempre hay excepciones, como la de Dia, que ha tenido un empujón positivo de sus cuentas tanto en España como en el exterior. En España, las ventas brutas bajo enseña han alcanzado los 3.868 millones de euros hasta septiembre, un +5,9% más", señala la responsable de Análisis y Producto de Self Bank.

El comportamiento del Ibex, sin embargo, sí ha sido exultante en este periodo. El selectivo asaltó los 9.300 puntos en septiembre y acumuló una subida anual del 18,3% al cierre de ese mes. “Las subidas de la renta variable (de modo similar a lo que ocurre con la subida del precio de las casas) generan un efecto riqueza, en condiciones normales, que es positivo para la economía. Este efecto riqueza invita a los consumidores a incrementar su gasto", subraya Victoria Torre. Durante los últimos meses las casas de análisis han ido elevando el precio objetivo de los valores del Ibex, recuperando parte de la valoración perdido durante los últimos dos años. “Las cotizaciones adelantan los resultados. Se supone que el precio de la acción mejora porque se espera que los resultados sean buenos”, explica Ignacio Cantos, director de inversiones de ATL Capital. “Pero la Bolsa española está ya cara con respecto a las europea. Los resultados además no han sido tan buenos y una vez que se conozcan todos yo no tengo tan claro que vayan a subir los precios objetivos”, concluye.

Menos deuda

El despalancamiento será uno de los factores más relevantes de cara a final de año. “Son muchas son las empresas que han luchado por reducir su desapalancamiento y este proceso continuará en los próximos meses”, incide Victoria Torre, responsable de Análisis y Producto de Self Bank. “Telefónica, por ejemplo ha hecho del desapalancamiento su prioridad, al igual que las constructoras. Eso consigue bajar la percepción del riesgo, lo que hoy en día es fundamental”, señala el estratega Daniel Pingarrón de IG Markets. La descarga del presión de la deuda, junto al final de las provisiones relacionadas con el sector inmobiliaro son otro de los motores que llevan a los analistas a pronosticar una subida de más del 100% en el beneficio al cierre del año.

Constructoras

ACS volverá a recuperar vigor tras las pérdidas del año pasado por las cuantiosas desinversiones y sobre todo por las minusvalías de la venta de un 12% de Iberdrola. El peso de Sacyr y FCC será también clave una vez superados los saneamientos contables y las provisiones por reestructuración.

Telefónica

Los analistas pronostican una mejora del 11% en beneficios en 2013. Ha alcanzado además su objetivo de bajar deuda de los 47.000 millones antes de lo previsto. Registra 46.101 millones de endeudamiento a septiembre. El plazo marcado era fin de año.

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