Serán “positivos para la banca española por su experiencia”

El IEB asume que los test de estrés elevarán la volatilidad del mercado

Advierte que solo va a ser analizada la mitad de la banca alemana

Se trata de un ejercicio muy difícil, muy largo -durará un año- y que puede crear volatilidad de mercado", ha advertido esta mañana Enrique Pérez-Hernández, profesor el Instituto de Estudios Bursátiles, sobre las pruebas de estrés a las que se someterá a la banca europea el próximo año como paso previo a la supervisión bancaria única.

 “Pero es un ejercicio muy beneficioso para la banca española, porque ya lo ha sufrido y tiene experiencia”, ha continuado el profesor, asumiendo que el sector está bien capitalizado bien porque las entidades más débiles han recibido ayudas públicas, bien porque otras, “como Popular y Sabadell han acudido a pecho descubierto al mercado” y han logrado financiación privada.

“El origen del problema español es un exceso de deuda”, ha añadido, exponiendo que pese a todo la banca deberá seguir desapalancándose, lo que reducirá más el crédito. Bajo su punto de vista, las pruebas no deben discriminar la deuda pública adquirida por las entidades a cada Estado, lo que podría penalizar a las españolas por el perfil de riesgo de la deuda del país.

En definitiva, ha asumido, “todo va a ser muy positivo” porque vamos a poder medir a la banca española frente a la europea bajo las mismas reglas, lo que “hasta ahora no se había cumplido” en otras pruebas de resistencia comunitarias.

Pérez-Hernández ha coincidido con su colega el profesor Santiago Pernías en que incluso la nueva penalización que establece Basilea III sobre los créditos fiscales no va a suponer un problema para la banca española una vez que el Gobierno apruebe la nueva normativa que está preparando, que permitirá que la mitad de éstos sigan contando en capital.

Un factor clave para el sector pero que aún está pendiente de concretarse, ha avanzado Pernias, es el coste que tendrá para la banca patria alimentar los nuevos fondos de garantía de depósitos y resolución de entidades que cada país deberá crear. La aportación de cada entidad dependerá de su volumen de depósitos, si bien el porcentaje que se aplicará aún no está claro pues aunque se ha especulado con un 0,8%, también se habla de reducir la aportación en función del riesgo de cada entidad.

Finalmente, los profesores han admitido que el ejercicio marcará diferencias entre países, pues aunque se pondrá la lupa sobre el 95% de la banca española, solo se analizará el 50% de la banca alemana que por su fuerte “atomización” no cumple en muchos casos los umbrales mínimos para someterse al examen.

 “Siempre quedará esa duda”, han admitido, aunque “se supone que el supervisor alemán se cuidará muy mucho de que el ejercicio” local que deban replicar “a sus entidades pequeñas, se haga siguiendo los criterios” establecidos para la gran banca europea.

Un riesgo adicional, han asumido desde el IEB, es que parte de la banca “se deslocalice”, estableciéndose por ejemplo en estados asiáticos que les permitan escapara esta rigurosa supervisión.

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