España acumula una capacidad de financiación de 2.614 millones
El secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz.
El secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz.

Un ajuste de 75.000 millones desde el inicio de la crisis

El superavit corriente hasta agosto asciende a 2.614 millones.

En el mismo período de 2008 el déficit superaba los 72.000 millones

El tirón de las exportaciones, la llegada masiva de turistas (se espera superar el máximo histórico de los 59,2 millones de visitantes) y el impulso de los servicios no turísticos en el extranjero (en especial los ligados al sector financiero y de la construcción) son los tres factores que explican la profunda corrección experimentada en el saldo por cuenta corriente de España, que mide la diferencia entre los ingresos y los gastos de las transacciones de bienes, servicios, rentas y transferencias con el exterior.

Este ha sido tradicionalmente elevado por el abultado déficit comercial de España, que carece de producción propia y depende en gran medida de las importaciones. El déficit corriente alcanzó un máximo histórico en 2007, cuando la diferencia negativa entre ingresos y pagos se elevó a 105.266 millones de euros, un 10% del PIB. En ese récord tuvo mucho que ver el déficit comercial, que en ese ejercicio también tocó techo, con 91.116 millones.

Las cosas han cambiado mucho. Entre enero y agosto de 2.012, la economía española ha registrado un superávit corriente de 2.615 millones, lo que supone que se ha realizado un ajuste de 75.000 millones desde el inicio de la crisis. En el mismo período de 2008, el déficit corriente era de 72.529 millones.

El saldo positivo alcanzado en agosto es el cuarto consecutivo y el quinto en lo que va de año. El Banco de España justifica esta evolución por la “notable” corrección del déficit comercial y la mejora de los saldos de rentas y de servicios, frente a un mayor déficit de la balanza de transferencias corrientes.

En concreto, el déficit comercial, que mide la diferencia entre exportaciones e importaciones de bienes, se situó hasta agosto en 4.116,1 millones de euros, lo que supone un 79% menos que en el mismo periodo de 2012. Aeste ajuste ha contribuido por un lado el buen pulso de las exportaciones, que han crecido a un ritmo del 6,6%, y la caída de las importaciones, que han bajado un 3,2% por el desplome de la inversión y del consumo.

El Ejecutivo espera, tal y como refleja en el cuadro macroeconómico que acompaña a los Presupuestos Generales de 2014, que las exportaciones sigan creciendo a buen ritmo (prevé un 5,7% para este año y un 5,5% para el próximo ejercicio), mientras que augura que las compras al exterior repuntarán con fuerza en 2014 (un 2,4% anual), tras caer un 0,3% en 2013.

Según el Banco de España, la reducción del déficit comercial se explica por la “apreciable” ampliación del superávit no energético y, en menor medida, por la disminución del déficit energético. En la balanza de servicios, el superávit acumulado ascendió a 26.770,7 millones de euros, un 4,7% más que un año atrás, como resultado de la ampliación tanto del superávit del turismo y viajes como de otros servicios.

Así, el superávit de la rúbrica de turismo y viajes alcanzó los 23.118 millones en los ocho primeros meses del año, un 4,1% más que en igual periodo de 2012, mientras que el saldo de los otros servicios contabilizó un superávit de 3.652,6 millones de euros, un 8,4% más. Este último dato aporta un colchón importante para el Ejecutivo, ante la posibilidad de que los destinos turísticos del Norte de África se recuperen en el corto plazo y la aportación del turismo a la balanza de pagos disminuya.

El déficit de la balanza de rentas, por su parte, disminuyó hasta los 11.833,1 millones de euros entre enero y agosto, un 18,7% menos que en el mismo periodo del año pasado, en tanto que el déficit de la balanza de transferencias corrientes aumentó un 20,9%, hasta 8.206,6 millones.

 

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