Proliferan las compañías que prestan dinero de forma inmediata y con elevados intereses
La escasez de financiación reactiva los créditos rápidos

La escasez de financiación reactiva los créditos rápidos

Las compañías que ofrecen créditos rápidos inundan la red. Numerosas entidades especializadas en este tipo de financiación exprés exhiben en Internet tentadores eslóganes que prometen dinero fácil y sin complicaciones para afrontar pagos imprevistos. Las ofertas de estas firmas tienen puntos en común. Pequeñas cantidades de dinero (lo más habitual es que el primer crédito vaya desde los 50 hasta los 600 euros), a devolver en corto plazo (un mes, como máximo), con bastantes facilidades de acceso, con la posibilidad de solicitarlo en muy poco tiempo (“dinero en 24 horas”, rezan esos reclamos publicitarios) a través de Internet o incluso por mensajes cortos a través del móvil… y con elevados intereses.

Empresas como Sol Crédito, Kredito24, Vivus, Su Crédito, Crédito Rápido, CréditoPocket o Vía SMS, entre otras, componen la lista de compañías que ofrecen créditos rápidos. Estas empresas no están inscritas en el Banco de España y se rigen por las autoridades de Consumo.

La aparente facilidad de acceso al crédito es uno de los alicientes de estas firmas, en especial para personas con una necesidad imperiosa de financiación. Por ejemplo, en el caso de Vivus, el primer crédito solicitado por el cliente hasta los 300 euros es libre de intereses. Rapidez y facilidad que tienen como contrapartida el pago de unos intereses que generalmente se mueven en torno al 20%, aunque pueden ser mayores en función del importe y del plazo de amortización. Los créditos al consumo que ofrece la banca suelen tener unos intereses del 10%. La mitad por tanto. Pero hay casos mucho peores. Un crédito de 300 euros a devolver en 30 días (el máximo permitido) en Vía SMS supone un interés del 2.334% TAE. El cliente debe reembolsar 390 euros.

Ante una tasa anual equivalente (TAE) que multiplica por 100 la habitual en este tipo de préstamos, algunas de estas compañías pretenden tranquilizar a sus clientes con una explicación financiera de lo que es la TAE. De este modo, CréditoPocket asegura en su página web que esta tasa “no es una herramienta por la que pueda establecerse una comparación justa o clara entre los distintos tipos de préstamo”. Sin embargo, la TAE es la tasa de referencia universalmente aceptada para comparar intereses en créditos y en depósitos. “Decantarse por CréditoPocket para resolver un problema puntual de liquidez es, en cierto modo, como decidir coger un taxi. Hay medios de transporte más baratos, pero en determinadas circunstancias tiene perfecto sentido pagar una cantidad superior para conseguir un servicio rápido, seguro y digno de confianza”, afirman. La TAE que aplica esta compañía para prestar 225 euros a 45 días es del 2.581%.

“Cuanto mayor es la facilidad para obtener el dinero, mayor es el coste a la hora de devolverlo”, alerta Pedro Javaloyes, de Agencia Negociadora, una compañía que reagrupa créditos a clientes con problemas para pagar sus deudas. Por eso, continúa, “desaconsejamos en la medida de lo posible acudir a esta vía de financiación, ya que es muy gravoso para las familias y puede causar estragos”. Según datos manejados por esta empresa, el 30% de las ocasiones en las que una familia tiene que abordar una refinanciación completa de sus deudas es debido a créditos rápidos y a financiación por tarjetas de crédito.

El proceso de solicitud del crédito es similar en muchas de estas entidades. Todas ellas ofrecen simuladores en su página web para que el cliente pueda estimar la cuantía de las cuotas a devolver en función de la cantidad solicitada y el tiempo de reembolso. Solo se piden unos datos personales básicos (nombre, DNI, teléfono, número de cuenta…) para formalizar el contrato a través de Internet. La respuesta llega en un plazo máximo de 24 horas. En algunos casos, es cuestión de minutos. Una vez concedido, se puede disponer del dinero por transferencia bancaria o en un cajero automático. Entidades como Sol Crédito van un paso más allá y permiten solicitar el préstamo a través de un mensaje de móvil.

Bancos convencionales

Hay tres bancos que ofrecen créditos rápidos. Son Cofidis, Cetelem y BigBank. La primera entidad, pionera en este tipo de financiación en España, concedió el año pasado préstamos por un importe de 368,5 millones de euros, un 4,7% más que en 2011. Su director general, Juan Sitges, afirma que “los españoles son mucho más inteligentes de lo que pensamos. La demanda es menos del 50% que en 2008”. Ante la existencia de las entidades privadas que ofrecen créditos rápidos, cree que “juegan en otra liga”. Destaca que “la competencia es buena” y confía en que el mercado sepa apreciar las ofertas de calidad.

Al margen de la regulación bancaria

Las entidades de capital privado que ofrecen créditos rápidos a través de Internet no están inscritas en el Banco de España. Solo tienen obligación de estar registradas las entidades que recogen fondos de terceros o las que tienen una posición de intermediación en actividades financieras. La actividad de estas entidades de capital privado está regulada por las autoridades de Consumo. En concreto, se rige por dos normas: la Ley 2/2009, que regula la contratación con los consumidores de préstamos o créditos hipotecarios y de servicios de intermediación para la celebración de contratos de préstamo o crédito, y el Real Decreto 106/2011 que regula el registro estatal de empresas previsto en aquella legislación.

En aquella normativa se establecía la creación de este registro, que sería público y se podría consultar en la página web del Insituto Nacional de Consumo. Sin embargo, dos años después, sigue sin crearse.

El Real Decreto establece en 300.000 euros el importe mínimo para el primer año de actividad del seguro de responsabilidad o aval bancario que deben contratar estas empresas para cubrir las responsabilidades en que pudieran incurrir frente a los consumidores por perjuicios derivados de la realización de sus servicios. Esta cantidad deberá multiplicarse por el número de establecimientos en los que la empresa desarrolle su actividad.

Por tanto, estas entidades no se regulan por las mismas normas que los bancos como_Cofidis, Cetelem y BigBank que ofrecen créditos rápidos bajo el control y la regulación del Banco de España.

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