Santander, BBVA y CaixaBank, los que más liquidez han reembolsado
Mario Draghi, presidente del BCE.
Mario Draghi, presidente del BCE.

La banca española ya ha devuelto al BCE el 27% del dinero de las megasubastas de liquidez

Los bancos españoles siguen adictos al dinero barato al BCE, al que debían en septiembre un total de 241.089 millones de euros. La cifra supone el 33,9% del importe prestado a todas la entidades financieras de la zona euro, y eso pese a que ha descendido fuertemente desde el récord de 388.736 millones de agosto del año pasado. Ese fue el verano negro para la zona euro, cuando la prima de riesgo española llegó a rozar los 650 puntos básicos e incluso se oyeron tambores de ruptura del euro.

La buena noticia para el sistema financiero nacional es que su dependencia del Banco Central va reduciéndose. La liquidez ilimitada a tres años inyectada a finales de 2011 y comienzos de 2012 surtió efecto en su momento pero ahora la tensión ha descendido y los bancos comienzan a devolver el dinero que habían pedido prestado a la institución que preside Mario Draghi. La situación aconsejaba entonces prevenir antes que curar.

Ángel Ron (Banco Popular), Francisco González (BBVA), Emilio Botín (Santander), Isidro Fainé (CaixaBank) y el resto de los presidentes de las entidades financieras patrias prefirieron pasarse antes que no llegar y pidieron en conjunto unos 300.000 millones de euros en las dos megasubastas. Las entidades españolas fueron las más precavidas.

La buena noticia es que ahora la presión ha bajado, el dinero que atesoran en depósitos de particulares ha crecido un 3,1% hasta agosto pese a la bajada de las rentabilidades, y el mercado de repos –en el que los bancos se prestan dinero unos a otros a cambio de dejarse activos en prenda– se ha recuperado.

Incluso entidades francesas como Société Générale, BNP Paribas, alemanas (Commerzbank) e incluso británicas (HSBC, Barclays o Royal Bank of Scotland) han vuelto a abrir sus líneas de financiación a la banca española, aunque muchas precauciones, con cuentagotas y en momentos puntuales.

Así, de hecho, el propio Barclays calcula en un informe que los bancos españoles han sido los segundos, tras los franceses, que más dinero han devuelto al BCE desde el pasado enero. Unos 82.000 millones o, lo que es lo mismo, el 27% del importe que solicitaron.

La entidad británica asevera también que han sido los grandes bancos nacionales, como Santander, BBVA y CaixaBank, los que han concentrado las devoluciones de efectivo al BCE. Los vencimientos de las subastas se producirán en enero y febrero de 2015, y aunque Draghi ha dejado la puerta abierta a un nuevo baño de liquidez pero no está claro que lo vaya a llevar a cabo a corto plazo.

Goldman Sachs descarta en un informe ningún riesgo de liquidez antes de que termine el presente ejercicio si bien sí considera probable que el BCE se anime a hacerla a partir de 2014. Afi también indica que este escenario es muy probable con dos objetivos principales. Primero, “facilitar la renovación de vencimientos de deuda pública periférica” (España tiene vencimientos por más de 130.000 millones en 2014). Y segundo, “limitar las caídas adicionales del crédito”.

Otra subasta impulsaría además la operativa del carry trade, con la que la banca impulsa sus cuentas comprando deuda pública con la liquidez al 0,5% obtenida en la ventanilla del BCE.

Las armas de Draghi para mantener a raya los tipos interbancarios

El BCE ya ha avisado que está dispuesto a actuar. Quiere aliviar las tensiones de liquidez que vuelven a acechar a euro sistema. El colchón de liquidez ronda los 200.000 millones de euros. De bajar de este listón, la consecuencia sería un alza en los tipos de mercado interbancario, sobre todo en los plazos más cortos. Esta es la batería de medidas que baraja el BCE

1 Coeficiente de caja a cero. BCE podría reducir los requerimientos de reservas mínimas que todo banco debe tener en función de sus activos (coeficiente de caja). Draghi ya los bajó (al 1%) el año pasado para incentivar el mercado interbancario. Barclays sostiene que podría bajar incluso al 0%. De ser así, los alrededor de 100.000 millones en reservas se convertirían automáticamente en liquidez. Se trata una medida rápida y fácil, pero no ampliaría los plazos de vencimiento. Además, los bancos dejarían de obtener la remuneración (0,5%) que da el BCE por cumplir con el coeficiente.

2 Menos esterilización. El BCE podría ralentizar el ritmo de sus subastas inversas con las que retira los excesos de liquidez provocados por el programa de compra de activos (SMP). Una medida rápida y efectiva pero que difícilmente aceptaría Alemania. El hecho de no compensar las compras de activos podría considerarse como financiación directa a los estados.

3 Bajada de tipos. El tipo rector lleva desde mayo en el mínimo histórico del 0,5%. Una bajada contendría rápidamente las alzas de los tipos del interbancario. Pero en el medio plazo, si el superávit de liquidez del eurosistema sigue reduciéndose, lo más probable es que los tipos de más corto plazo descuenten la bajada de tipos rectores.

4 Tercera megasubasta. Sería sin duda la más efectiva de las medidas. Elevaría automáticamente el superávit de dinero que circula en la eurozona y mantendría bajo control las alzas del interbancario. Pero parece poco probable. Sería necesario establecer todo un marco para la emisión (colaterales, plazos, coste). Más papeletas tiene una segunda variante. Ofrecer a las entidades que acudieron las dos megasubastas de 2011 y 2012 la posibilidad ampliar la devolución del efectivo más allá del fecha vencimiento actual: el año 2015.

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