Clausura un 15% de sus oficinas catalanas y las 306 sucursales del resto

Catalunya Banc cerrará toda su red fuera de Cataluña en 15 meses

El ajuste, que dejará a la firma con 716 centros, marcará la subasta de la nacionalizada

El mandato que la Comisión Europea dio a las entidades financieras nacionalizadas al aprobar sus planes de reestructuración, indicando que debían concentrar su actividad “en sus principales regiones históricas”, nunca se había aplicado tan a rajatabla como en Catalunya Banc.

Rezagada a la hora de afrontar su ajuste, que Bankia y Novagalicia acometieron a comienzos de año, la fusión de las cajas catalanas acaba de alcanzar un acuerdo para prescindir de un tercio de su plantilla y cerca de un 40%_de sus oficinas. Su aplicación, prevista en dos fases a culminar entre 2013 y 2014, supondrá el cierre de toda la red de sucursales de la entidad fuera de Cataluña en menos de 15 meses.

El plan de cierres, según fuentes conocedoras del mismo, recoge la clausura de 447 de las 1.163 sucursales con las que cuenta actualmente la entidad en todo el país. Por situación, 141 oficinas de las que prescindirá corresponden a la red catalana, que cuenta hoy día con unos 860 centros, con lo que el ajuste en la región es de aproximadamente el 15%.

Recorte que se completa con el 100% de las 306 oficinas repartidas por el resto de España. Las regiones más afectadas son Madrid, donde la entidad cuenta con un centenar de oficinas, la Comunidad Valenciana, con unas 70, o Andalucía, con casi cuatro decenas de sucursales.

Una región clave

1. Catalunya Banc es la segunda entidad de Cataluña, por detrás de CaixaBank.

2. El 20% de las nóminas de la región están vinculadas a la entidad y el 23% de los autónomos trabaja con ella.

3. La entidad cuenta con 3,6 millones de clientes en Cataluña, casi uno de cada tres habitantes.

4. Tras el ajuste conservará 716 oficinas y presencia en el 97,5% de los municipios con más de 10.000 habitantes.

El calendario se activará ya este mismo año, con la clausura de 36 oficinas en Cataluña y de 119 en el resto del país, mientras que durante 2014 deberán cerrarse 105 oficinas más de la red catalana y las 187 restantes fuera de dicha región.

El objetivo es empezar 2015 únicamente con 716 sucursales en Cataluña, si bien fuentes cercanas al proceso revelan que se contempla la posibilidad de mantener una oficina de representación en Madrid, otra en Valencia y una más en Sevilla.

Este esquema hace que el grueso de los 2.153 empleados afectados por el ERE_de la entidad estén concentrados fuera de Cataluña, si bien los mayores de 50 años –solo podrán salir 401– tienen más opciones de ser recolocados en la región.

La operación da la oportunidad a la firma controlada por el FROB de vender por paquetes parte de la red que cierra, dada la buena ubicación de algunas de sus sucursales. El ajuste, sin embargo, también supone un fuerte condicionante de cara al tercer intento de subastar Catalunya Banc.

En junio de 2012, el FROB aplazó un proceso ya abierto para someter a la entidad a la radiografía que se hizo sobre todo el sector financiero tras la concesión del rescate. El pasado marzo, el retomado intento de traspasar la entidad a manos privadas fracasaba ante la falta de entendimiento entre el FROB y los potenciales postores, que reclamaban ayudas públicas a cambio.

Apenas seis meses después, y sin mucho más margen para ofrecer incentivos por la compra de Catalunya Banc, el FROB se prepara para encarar un tercer intento en los próximos meses con una entidad mucho más ligera en cuanto a costes laborales pero con una red comercial limitada a Cataluña. Una región en la que la gran banca española ya está bien posicionada.

Para empezar, CaixaBank cuenta ya con un 32% del mercado en la comunidad, aunque podría aspirar a desbancar al resto haciéndose con el 14% de Catalunya Banc. Por su parte, Santander o BBVA podrían aspirar a hacerle sombra al banco de La Caixa pero el primero está a punto de redoblar su proceso de cierre de oficinas, buena parte en dicha zona, mientras que BBVA ya ganó peso en la región con la adquisición de Unnim, sumando 406 oficinas y cerrando 125, la mayoría en Cataluña.

Otro posible jugador es Sabadell, pero la firma acaba de reforzarse en la zona comprando a BMN las 461 oficinas de Caixa Penedés. Otra opción es que cada jugador se quede una parte. Con todo, en el sector indican que el plan de cierres de oficinas estará condicionado al interés que muestre un eventual comprador por la red.

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