Se ubican en zonas que han sufrido fuerte ajuste de red
Oficina de Bankia en Madrid
Oficina de Bankia en Madrid

Bankia abre oficinas especializadas en recuperar créditos morosos

La entidad hace así el seguimiento de los impagos en áreas ya sin infraestructura

La inyección de ayudas europeas por 18.000 millones de euros ha obligado a Bankia a un duro recorte de oficinas y plantilla con el que ajustar la dimensión de la red a la realidad actual del negocio bancario en España y con el que primar la política de ahorro de costes que haga a la entidad más eficiente y, en consecuencia, más rentable. Hasta el momento, la entidad ha cerrado ya 728 sucursales, que suponen el 64% del objetivo estimado: clausuras por un total de 1.143 oficinas.

El ajuste se ha acelerado en los últimos meses y estará finalizado en el primer trimestre de 2014 pero, en pararelo a estos cierres, la entidad está desarrollando un nuevo modelo comercial. Por un lado, ha puesto marcha las denominadas “oficinas ágiles”, que abrirán por la tarde y en las que se concentrarán las operaciones de ventanilla y los clientes menos rentables. Y por otro lado, Bankia está implantando los denominados centros de liquidación y recuperación, oficinas que estarán concentradas en la labor que queda tras el repliegue.

Los cierres de oficinas suponen dejar sin representación áreas donde antes había negocio y clientela y donde sigue habiendo clientes que la entidad desea conservar. La misión de estos centros es redireccionar a esos clientes de alto valor a las sucursales adecuadas y gestionar la liquidación de lo que queda. Es decir, el fin de la relación con los clientes que se pierden en el camino y, sobre todo, intensificar el seguimiento y la recuperación de los créditos morosos.

El intenso cierre de oficinas supone una pérdida de clientela que la entidad asume, aunque los cambios en el modelo comercial de la red de Bankia se esfuercen en retener a los clientes más rentables, aquellos que van más allá de la domiciliación de la nómina o la pensión. Además los años de fuerte crecimiento en el crédito y de expansión de sucursales han dejado un reguero de financiación a la que es necesario seguir la pista, en especial si es crédito con problemas que se hace necesario recuperar.

Bankia abrirá un total de 28 centros de liquidación y recuperación, que se pondrán en funcionamiento en territorios no naturales, es decir, aquellos en los que Bankia no tiene un arraigo tradicional y en los que debe replegarse por exigencia de Bruselas, como es el caso de Galicia, Asturias, Andalucía o Baleares. Un ejemplo de este nuevo modelo es la región de Murcia. En el mes de abril se cerraron todas las oficinas diseminadas por la provincia, en localidades como Lorca, Cartagena o Águilas. Y Bankia concentró su presencia en la capital y abrió uno de los citados centros de liquidación y recuperación para gestionar el impacto del cierre de oficinas en el conjunto de la zona.

“Se trata de crear un equipo especial en cada provincia en la que se ha perdido la infraestructura previa”, explican fuentes de la entidad. Y el seguimiento de la morosidad es un asunto crucial en una entidad con un volumen de dudosos a cierre de junio de 19.300 millones de euros, que se ha reducido en 500 millones en el semestre. La tasa de morosidad de Bankia es del 13,4%, con una cobertura del 63%.

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