Domingo Molina centralizará la compra de bienes informáticos del Estado
Domingo Molina, jefe de informática de la Administración pública.
Domingo Molina, jefe de informática de la Administración pública.

El jefe informático de la Agencia Tributaria, ‘zar’ tecnológico del Gobierno

El Gobierno de Rajoy ha seguido los pasos de la Administración Obama y ha nombrado un jefe nacional de tecnología que ayude a diseñar la política tecnológica del Estado y supervise el gasto público en el área TIC. El elegido ha sido Domingo Molina, ahora director del departamento de informática de la Agencia Tributaria. Desde su nuevo cargo, en el que toma hoy posesión, el CIO de la Administración general del Estado (como se llama en el argot sectorial) centralizará la compra pública de bienes informáticos y otras tareas como la estructura de redes o la optimización de los sistemas de publicación en web. 

Molina reportará a la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. Y según ha explicado en el foro Meeting Point 2013, lo primero que hará será diseñar la nueva Dirección de Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones, recién creada, y definirá la hoja de ruta para comenzar con la racionalización tecnológica en la Administración general. El objetivo último es lograr el gran reto de la reforma de la Administración.

Molina ha dejado claro que pretende llevar a cabo su trabajo “aplicando los mismos criterios” que le han guiado desde que inició su carrera hace más de 20 años: “Equipo y orientación al negocio”, según destaca la web de Astic, la Asociación Profesional del Cuerpo Superior de Sistemas y TIC de la Administración del Estado. La organización que reclamó el pasado enero la creación de esta figura de jefe nacional de informática.

En un documento enviado al Gobierno español reivindicaba que “es en las tecnologías de la información donde reside la capacidad de aportar soluciones a los retos de eficiencia y sostenibilidad a los que se enfrenta hoy la Administración en España”. Ayer, el presidente de Astic, Emilio García, calificó el nombramiento de Molina como “una elección lógica y acertada. Si hay una persona capaz de llevar a cabo esta tarea es él, porque conoce perfectamente el sector público y la tecnología; muestra de ello es el magnífico trabajo que ha hecho en la Agencia Tributaria”, subrayó.

El Gobierno ha dicho que con esta dirección y la figura del CIO pretenden evolucionar hacia un modelo más centralizado en la prestación de ciertos servicios horizontales, porque el modelo de organización actual “en isla” hace imposible optimizar los recursos disponibles y aprovechar las ventajas que se derivan de las economías de escala.

Ahorros millonarios

La reforma de la Administración, sustentada en las capacidades de las TIC como generadoras de ahorro y de optimización, permitirá, según Astic, abordar estrategias centralizadas de largo alcance que darían lugar a eficiencias estructurales en la sociedad y la Administración. Así, por ejemplo, “el desarrollo de estrategias centralizadas en datos abiertos y grandes volúmenes de datos (que explotasen todo el potencial de la información pública) permitiría desarrollar un sector de actividad de 3.400 millones de euros anuales y lograr ahorros para la Administración por valor de 12.750 millones”.

Igualmente, resalta que una digitalización progresiva e incentivada de todos los servicios y procedimientos públicos introduciría unos ahorros de costes del 93% para el ciudadano y del 96% para la Administración.

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