Enrique Bañuelos es el primer accionista del grupo tecnológico
Enrique Bañuelos, primer accionista de Amper.
Enrique Bañuelos, primer accionista de Amper.

Amper tiene hasta el día 31 para refinanciar 124 millones de deuda

La compañía y los bancos se han dado hasta el 31 de octubre para refinanciar

El plazo de negociación se puede ampliar hasta el 16 de diciembre

Amper ha contratado a Garrigues y a KPMG como asesores

El grupo tecnológico Amper tiene de plazo hasta el 31 de octubre para renegociar su deuda y evitar una posible entrada en concurso de acreedores, según advierte la compañía en el folleto sobre una ampliación de capital y que puede consultarse en la CNMV.

La empresa tenía una deuda financiera neta a 30 de junio de 124,2 millones de euros. Según explica Amper, el 28 de junio llegó a un acuerdo con el 95% de las entidades financieras acreedoras para la entrada en vigor de un stand still (suspensión de aplicación de obligaciones) hasta el 30 de septiembre. La compañía y los bancos acreedores “han procedido a prorrogar el stand still hasta el 31 de octubre de 2013 prorrogándose automáticamente hasta el 16 de diciembre en el caso de que se cumpla la condición relativa a la entrada de efectivo o desinversión de activos no estratégicos”. Amper añade en su comunicado a la CNMV que de no alcanzarse un acuerdo “podría provocar la insolvencia y la posibilidad de declaración por parte de la sociedad de cualquiera de las opciones concursales o preconcursales previstas en la Ley”.

La compañía, que tiene como primer accionista al inversor Enrique Bañuelos, con el 21,6%, presenta un fondo de maniobra negativo de 129,4 millones debido “a la clasificación como pasivo corriente de 103,3 millones de la deuda financiera como consecuencia del actual proceso de renegociación de la deuda en el que se encuentra inmerso el grupo en España”.

El grupo explica que de no alcanzarse un acuerdo en el proceso de negociación de la deuda, los bancos "podrían entender incumplidas las obligaciones de Amper según el contrato de financiación sindicada, lo que a su vez, podría provocar el vencimiento anticipado de dicho contrato, exigencia de pago anticipado del principal de la deuda y sus intereses, y, en su caso, ejecución de las garantías que pudieran haber sido otorgadas a su favor". La compañía tecnológica ha contratado a la consultora KPMG y al despacho Garrigues como asesores en este proceso.

Amper registró en el primer semestre de este año pérdidas por 12,9 millones y sus ingresos cayeron hasta los 129,5 millones, un 19% menos, debido a "la debilidad del negocio en España, al retraso en la ejecución del principal contrato de Defensa, al efecto de las medidas de restricciones en ventas tomadas en Venezuela y al tipo de cambio en Brasil". El grupo ha aplicado un plan de ajustes "que ha supuesto un ahorro de 11 millones" y que ha permitido mantener el Ebitda "a pesar de la caída de las ventas en cuatro millones en el primer semestre de 2013 frente a los 4,6 millones en el primer semestre de 2012".

La ampliación de capital a la que responde el folleto colgado en la CNMV por Amper esta semana fue acordado el 27 de diciembre pasado por el consejo de administración del grupo, por un precio de emisión de 1,7 euros por acción.

La compañía admite que al estar "la cotización media al cierre de las 15 últimas sesiones del mes de septiembre de 2013 en 1,304 euros por acción, la sociedad ve poco probable la suscripción de dicha ampliación de capital más allá de los cinco millones de euros comprometidos irrevocablemente por el accionista Veremonte España [sociedad de Enrique Bañuelos], los cuales ya ha desembolsado anticipadamente entre los meses de abril y julio". Amper cerró ayer a 1,3 euros tras subir un 5,6%.

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