Críticas a la pérdida de poder adquisitivo de los jubilados

Toda la oposición pide la retirada de la reforma de las pensiones

Los partidos de la oposición en el Congreso han rechazado este martes de forma unánime la reforma de las pensiones propuesta por el Gobierno, y le han pedido a la ministra de Empleo, Fátima Báñez, que retire su proyecto de ley para poder acometer un verdadero proceso de negociación, en el que se revisen no sólo los gastos sino también los ingresos del sistema.

El exministro socialista de Trabajo Valeriano Gómez ha afirmado que a su grupo no le gusta la reforma propuesta, que “no durará más de lo que dure el PP al frente del Gobierno”, porque “plantea un modelo en el que no se pide un sacrificio concreto un año, que puede ser necesario, sino que ponen una fórmula que sanciona para siempre la pérdida de poder adquisitivo”.

En la misma línea se ha pronunciado, desde Alicante, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien ha adelantado que “la respuesta del PSOE será no, tajantemente no". Añadió que hay una contradicción  en el discurso del PP sobre recuperación económica, “pues no se puede entender que hablen de que estamos al final del túnel y pongan a los pensionistas al principio de un túnel de muchos años”, ha manifestado Rubalcaba.

“Tienen que tomar medidas que no pasen por congelar las pensiones. Debe retirar esta propuesta, que es un atropello, y discutir con los grupos y los agentes sociales”, ha reclamado Gómez, criticando también el modo en que se ha presentado la propuesta, “rompiendo” el Pacto de Toledo

Reforma impuesta

En el mismo sentido, el portavoz de la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA), Joan Coscubiela, cree que esta reforma se ha “impuesto sin posibilidad de hablar” y ha pedido a la ministra que demuestre que su propuesta de diálogo es “sincera” dejando “aparcado transitoriamente” el proyecto de ley y “decidiendo lo que crea oportuno” sobre la revalorización de 2014 para poder “abrir un periodo de negociación para encontrar un acuerdo”.

Sin embargo, ha avanzado que su grupo nunca podrá estar de acuerdo con un “recorte de derechos que no resuelve el problema de ingresos” de la Seguridad Social, algo que “sólo será posible cambiando la política económica suicida”. “Si continúan cayendo los ingresos ni ésta ni ninguna fórmula va a funcionar. La solución es garantizar los ingresos y, dado que España gasta poco en pensiones, existe posibilidad de actuar de otra manera”, ha añadido.

Muchos años buenos para compensar uno malo

Álvaro Anchuelo, de UPyD, duda de que el nuevo índice de revalorización permita mantener el poder adquisitivo de los pensionistas ya que, pese al suelo y el techo que recoge, no da “la misma posibilidad de ganar que de perder”, porque “por cada año malo harán falta muchos años buenos para recuperar”. Por eso, la única opción es “no sólo adaptar los gastos” a una población jubilada creciente sino también tocar unos ingresos que actualmente son “bajos”.

“No tentemos ninguna fe en esta negociación porque creemos que no tiene ningún margen para negociar, para mirar a los ojos (al ministro de Hacienda, Cristóbal) Montoro y decirle que suba las pensiones más del 0,25%. Estamos radicalmente en desacuerdo con los procedimientos y con el contenido, y vemos nulas posibilidades de llegar a ningún acuerdo”, ha añadido.

También Carles Campuzano (CiU) ha criticado que el “calendario impuesto” deja poco espacio al acuerdo, y ha advertido de que si el PP “impone su reforma lo más previsible es que una nueva mayoría la cambie” y no se garantice la tan necesaria estabilidad en el sistema. Además, cree que los problemas de la Seguridad Social no pueden resolverse “haciendo que los pensionistas, que no tienen margen de maniobra, se empobrezcan” y ha recordado que el problema actual “es de desempleo, no de inflación”.

Emilio Olabarria, del PNV, teme incluso que la propuesta de Empleo sea “inconstitucional” al no garantizarse el carácter “público, universal y suficiente” de las pensiones, y ha recordado al PP que por mucha mayoría absoluta que tenga no debería aprobar una reforma de este calado en solitario. También ha criticado que se haga a los pensionistas “cautivos” del IPC y ha recordado que se puede actuar sobre los ingresos y no sólo recortar gastos.

Olaia Fernández Davila (BNG) cree que la propuesta “no es más que un empobrecimiento de las pensiones” y teme el “rodillo de la mayoría absoluta” del PP porque hasta la fecha “no ha habido diálogo ni negociación”, mientras que Sabino Cuadra (Amaiur) ha reprochado que se pretenda “recortar las pensiones otra vez” a pesar de que algunos jubilados sobreviven con cuantías “que no permiten vivir dignamente”.

Réplica de Báñez

En su último turno de réplica, la ministra Báñez ha asegurado estar abierta a negociar para conseguir el respaldo de “una mayoría más amplia” que la del PP, y ha reconocido --como ya hizo este lunes el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro-- que la previsión de incremento del 0,25% recogida en los Presupuestos de 2014 podría revisarse al alza si se alcanza un entendimiento sobre este tema. Además, ha insistido en que se puede hablar de ingresos, recordando no obstante que ya se han tomado medidas para incrementarlos, tales como el plan de lucha contra el fraude laboral, la separación de fuentes de financiación o la lucha contra el paro. “Pero estoy dispuesta a seguir hablando de ello y quiero ver capacidad de llegar a acuerdos con un diálogo sereno y transparente”, ha añadido.

No obstante, no cree que haga falta retirar este proyecto de ley para negociar porque “aún no está en vigor” y hay mecanismos en la tramitación parlamentaria para incorporar cambios, aunque ha insistido en que el plazo límite es final de año, ya que el nuevo índice de revalorización deberá entrar en vigor el próximo 1 de enero. En este punto, ha insistido en que esta parte de la reforma es inaplazable ya que la revalorización supone un incremento del 27% del gasto en pensiones cada año y es “parte fundamental” de la sostenibilidad del sistema.

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