Cree que Cataluña no tiene poder político suficiente para proclamar la independencia
Juan Luis Cebrián, presidente de PRISA, y Felipe González, ex presidente del Gobierno.
Juan Luis Cebrián, presidente de PRISA, y Felipe González, ex presidente del Gobierno. EL PAÍS

Cebrián defiende un cambio constitucional que implante un modelo federal

El presidente del Grupo PRISA, Juan Luis Cebrián, ha abogado este lunes por una reforma de la Constitución 1978, asegurando que el actual modelo autonómico está agotado. Durante un desayuno del Foro de la Nueva Sociedad, y presentado por el ex presidente del Gobierno, Felipe González, el directivo defendió la implantación de un modelo federal.

Así, en una alusión directa a la situación actual, Cebrián dijo que “Cataluña no tiene poder político para declarar su independencia, pero sí para reclamar un cambio en el modelo de financiación y en el reconocimiento de su identidad”. El presidente de PRISA aseguró que no se puede definir a España sin la presencia de Cataluña, recordando el maridaje entre las coronas de Aragón y Castilla.

En este sentido, calificó de argucia infantil el proponer una consulta para ser consultados. En su opinión, el contencioso catalán es consecuencia del agotamiento del estado de las autonomías, y recordó que la mayoría de los actuales estatutos de autonomía incluyen alusiones a modelos federales e incluso confederales.

El ejecutivo destacó que nada se puede hacer sin una reforma de la Constitución, abogando por la necesidad de dirigirse hacia un modelo federal, con la eliminación de las provincias y la reforma de la sucesión real que iguale los derechos entre las mujeres y los hombres.

En este sentido, defendió un nuevo estatuto de la Corona que garantice el funcionamiento de la Institución. Cebrián dijo que la enfermedad del Rey y el debate sobre la Monarquía han generado "una considerable alarma en no pocos sectores de opinión, que el Gobierno no se viene a reconocer". El directivo dijo que la Monarquía no es incompatible con el modelo federal y puso el ejemplo del Reino Unido.

Dentro de los cambios todavía pendientes, defendió la reforma de la ley de partidos para impulsar la democracia interna y la transparencia en las finanzas. Asimismo, abogó por la defensa de la sanidad y la educación pública, así como la puesta en marcha de una reforma de la Justicia.

“Si no hay una reforma constitucional, la continuidad del régimen salido de la Constitución de 1978 peligra”, afirmó Cebrián, quien pidió al presidente del Gobierno que impulse estos cambios y no perderse sólo en la recuperación económica. En este punto, el directivo afirmó que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, debe tomar la iniciativa y convocar a todas las fuerzas políticas y situó la celebración de un referéndum sobre el cambio constitucional después de las próximas elecciones.

Durante su conferencia, Cebrián criticó el desprestigio de la clase política, que se ha multiplicado por la austeridad y el aumento de la corrupción. “Hay gente que cree que el sistema no funciona”, dijo el directivo, que recordó que cada vez hay más críticas tanto a la transición política hacia la Constitución de 1978 como al sistema territorial.

Cebrián dijo que la clase política está asegurando que los casos de corrupción son aislados sin que pueda hablarse de generalización. El directivo, sin embargo, advirtió de que hay más de 1.000 cargos imputados, indicando que miembros de partidos políticos, patronal, sindicatos, la Casa Real, jefes policiales, están en el banquillo. Cebrián indicó que tampoco se están adoptando medidas puntuales como dimisiones o ceses, y criticó la actual situación del presidente del Tribunal Constitucional, Francisco Pérez de los Cobos, quien ocultó su militancia en el PP, que se aferra a la poltrona pese a haber perdido toda la credibilidad, que afecta a la institución desde la sentencia del Estatuto de Cataluña. “La corrupción es sistémica, sólo se podrá luchar contra ella cambiando el sistema”.

El directivo dijo también que el silencio de la clase empresarial “no creo que sea fruto de la prudencia, sino de la relación y clientelismo con el poder, que no agradece”.

En términos macroeconómicos, Cebrián recordó que hace cinco años se produjo la quiebra de Lehman Brothers, provocando una grave crisis, que se ha traducido en una mayor desigualdad, en un deterioro de los servicios públicos e incluso la aparición de bolsas de hambre en los países desarrollados. “Habrá que revisar el modelo”, dijo el ejecutivo, añadiendo que se ha producido un derrumbe del sistema institucional en Europa y España.

“Parece que estuviéramos tocando fondo, hay noticias positivas, como el hecho de que vaya a haber un saldo positivo de cuenta corriente de 20.000 millones de euros”, dijo Cebrián, quien sin embargo advirtió de que no se va a generar empleo en España a corto plazo.

Además, indicó que el sistema de pensiones está en revisión en toda Europa y España no es una excepción. En su opinión, los cambios en este ámbito deben ser negociados y pactados.

Con respecto a los medios de comunicación, Cebrián dijo que el Gobierno de Mariano Rajoy no está teniendo una política intervencionista en el sector de medios de comunicación, a diferencia de la que realizaron sus antecesores José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero. Así, el directivo dijo que “Aznar y Zapatero intervinieron activamente en los medios de comunicación para tratar de hacerse con cadenas u organizaciones de medios; dieron medios a sus amigos o a quienes les caían bien, o se los quitaron a quienes les caían mal”, afirmó Cebrián, indicando que esto no sucedió con Felipe González ni con Leopoldo Calvo Sotelo.

Sobre el propio Grupo Prisa, Cebrián confirmó la “voluntad” de vender Canal+ desde “por lo menos el año 2005” y ha asegurado que “gracias a América Latina, el grupo tiene un futuro, independientemente de cuál sea la situación económica de España”.

En este sentido, señaló que el 80% de las operaciones de Prisa, en la división de educación, y cerca del 60%, en radio, están en América Latina, región en donde el grupo está creciendo, mientras que cae en España y Portugal.

Además, recordó que Prisa tiene previsto lanzar próximamente una nueva edición de 'El País' en portugués para Brasil. De igual forma, destacó que El País “tiene más usuarios únicos en América Latina que en España, es el primer periódico en la red en México y en Argentina, y dentro de poco en Colombia”.

Con respecto a las negociaciones con los bancos acreedores para reestructurar su deuda, dijo que cualquier novedad se comunicará a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

En relación a la actual situación de los medios de comunicación en España, recordó que en los últimos años más 200 cabeceras han tenido que cerrar y más de 8.000 periodistas han perdido el empleo, una cifra que en EEUU se eleva hasta los 30.000. Cebrián señaló que si los periodistas pierden su empleo es porque la empresa se ve obligada a cerrar o a reducir plantilla, por lo que “la parte empresarial es la parte periodística”.

 

Felipe González asegura que la independencia de Cataluña es un objetivo imposible

Felipe González afirmó este que "la independencia de Cataluña como objetivo es imposible; insisto, imposible". El ex presidente del Gobierno aseguró que "galopar" hacia ella "puede provocar una fractura política y social que cueste soldar 30 o 40 años".

Durante un desayuno informativo organizado por el Foro de la Nueva Comunicación, González insistió en que quiso hacer su reflexión “con cariño y respeto”, tras recordar que él ganaba en votos en Cataluña incluso cuando perdía en otros lugares.

González dijo que si España tiene que dedicar ese tiempo a cerrar una herida con Cataluña perderá “de nuevo tiempo y energía” para recuperarse de la actual crisis económica y ha aprovechado para dejar claro que la recuperación costará “esfuerzo” y que debe hacerse teniendo en cuenta “el estado de ánimo de la gente”.

El ex secretario general del PSOE criticó, sin mencionarlo expresamente, el optimismo mostrado por ministros como Cristóbal Montoro, asegurando que “no creo que vayamos a asombrar al mundo por la rapidez y la velocidad con que vayamos a estar en no sé qué división. Me parece un gravísimo error, porque no tiene en cuenta el estado de ánimo de millones y millones de españoles”.

González mostró su preocupación por la financierización de la economía española y europea, “un proceso antiguo pero que está en el origen de la actual crisis”, y también por un modelo de globalización que redistribuye desigualmente los ingresos y genera desigualdad cuando hay crecimiento económico.

El ex presidente del Gobierno también advirtió sobre la combinación española de “peculiar demografía” y “perspectivas dramáticas de empleo” y aseguró que en pocos años estaremos discutiendo cómo “repartir el tiempo de trabajo disponible” para que puedan trabajar tanto los jóvenes como los mayores a los que se les retrasará la edad de jubilación.

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