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Pasad al aula, paga la empresa

Pasad al aula, paga la empresa

Una visita a las instalaciones de una empresa, asistir a un seminario, una conferencia o conseguir una beca para participar en una línea puntera de investigación son algunas de las ofertas académicas que las empresas financian cada vez más en las universidades españolas, públicas y privadas. La fórmula, importada de Estados Unidos y Reino Unido, reyes a la hora de tender puentes entre el mundo académico y el sector privado, es especialmente bienvenida ahora por los centros universitarios, cuando el paro juvenil alcanza el 56,13% y la incertidumbre crece entre los recién licenciados, que no saben qué hacer con sus títulos cuando salen de la universidad ante la escasez de opciones laborales.

“Hasta hace unos años, un estudiante podía no haber visto nunca una empresa. Esto ha cambiado y es positivo para ellos, están más adaptados a lo que será el mundo laboral, y para las compañías es la oportunidad de conocer quién va a formar parte de ellas”, comenta Antonio Peiró, director técnico de relaciones institucionales de la Universidad de Zaragoza.

 Beca a la mejor tesis

Desde que este centro incluyera en su oferta académica las cátedras patrocinadas hace cinco años, se ha convertido en el segundo en España en promover la colaboración con el sector privado, con 57 acuerdos en múltiples disciplinas, detrás de la Politécnica de Madrid. La farmacéutica Novartis, por ejemplo, financia en Zaragoza, en la Autónoma de Madrid y en la Autónoma de Barcelona la cátedra Medicina de Familia y Atención Primaria, por la que ofrece becas a las mejores tesis doctorales “que aporten elementos relevantes al desarrollo de la medicina de familia y atención primaria”, precisan en la compañía.

En Zaragoza no dudan en garantizar la independencia académica de este tipo de marcos de enseñanza, pese a que la compañía las financie a veces en su totalidad. “Todo lo que se hace en cada cátedra responde a las directrices de una comisión mixta, la empresa no impone su criterio”, aunque conceden que “es lógico que aprovechen para hacer publicidad, pero no hay una política agresiva por parte de las compañías”.

Los grados científicos y técnicos son los que cuentan con más mecenas privados. Los culturales apenas reciben dinero

Resulta complicado saber cuántas cátedras de este tipo ofrecen las universidades españolas al no existir un registro oficial, como tampoco unas normas estándares en su organización ni en la dotación económica. Cada universidad actúa basándose en su propio criterio, aunque desde los mismos centros avanzan que la colaboración suele ser más fluida con las multinacionales. “Al estar implantadas en otros países, comprenden mejor esta figura, la entienden como una donación, un mecenazgo”, matiza Paula Gil, coordinadora de las cátedras de empresa de la Universidad Politécnica de Valencia, que para este curso académico tiene previstas 29, en las que las compañías aportan un mínimo de 30.000 euros.

El de la construcción figuró durante años entre los sectores con mayor presencia, hasta que estalló la crisis del ladrillo y después la económica, y las compañías redujeron drásticamente su presencia en las aulas. “Entre 2006 y 2008 tuvimos muchas, después algunas no continuaron y vemos que este año se están moviendo bastante más”, prosigue Gil.

La práctica ausencia del sector privado en la gestión de la cultura en España ha borrado del mapa de las cátedras las humanidades y convertido las materias científicas y técnicas en las reinas de estas colaboraciones entre empresas y universidades. Biomedicina, Economía, Telecomunicaciones, Tecnologías de la Información y las ingenierías se reparten lo más visible del cartel de las cátedras patrocinadas, aunque no son ni mucho menos así de genéricas.

 Captar talentos

“Antes eran más indiferenciadas, pero desde hace cuatro o cinco años se han ido especializando. Es mucho más interesante para ambas partes, impartir sobre las mismas cosas no tiene sentido”, sostienen en la Universidad de Zaragoza. Y, sobre todo, ya no son solo las empresas las que acuden a las aulas. Para detectar qué buscan las compañías hay que acudir a ellas, así que ahora ya no sorprende que el rector de tal o cual universidad realice visitas a las empresas grandes y medianas para consolidar relaciones y, por ejemplo, abrir nuevas áreas de investigación que sin patrocinio los centros quizá no explorarían y que suponen un buen marco para captar talentos.

“Una de las líneas estratégicas de Airbus es potenciar cada vez más la relación con las universidades para atraer a los mejores ingenieros y profesionales del país, asegurarnos de que los futuros profesionales adquieren las competencias necesarias para trabajar en la industria aeronáutica y desarrollar aplicaciones innovadoras”, analizan en el grupo.

La casa matriz del fabricante de aviones civiles y militares, en pleno giro estratégico por el que cambiará su nombre corporativo de EADS a Airbus Group para reorganizar sus divisiones de negocio, financia dos cátedras desde hace cinco años en la Escuela de Ingeniería Aeronáutica de la Universidad Politécnica de Madrid y de Sevilla. En su caso, el salto de la universidad a la empresa está claro. “Los estudiantes que participan en programas de becas en España figuran entre los principales candidatos para cubrir vacantes júnior en la compañía”, resalta Mariano Alonso, director de recursos humanos de Airbus España.

Sin olvidar que la entrada del sector privado en las aulas, sobre todo si se trata de compañías medianas, “forma parte de la imagen de la empresa”, apuntan en la valenciana Gedesco, dedicada al descuento de pagarés y productos financieros. La compañía patrocinará por cuarto año parte de la cátedra Gestión y Desarrollo de Tecnologías de la Información para la Competitividad en la Universidad Politécnica de Valencia. “El mundo online va a representar entre el 70% y el 80% de la facturación de las compañías en el futuro. El crecimiento de las empresas dependerá de su desarrollo, y queremos formar a futuros profesionales que entren en Gedesco y que la compañía pueda formar parte de nuevas aventuras”, concluye Vicente Busó, responsable de marketing de Gedesco.

 

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