OPINIÓN

Sin límites

El fiscal del distrito Sur de Nueva York le abrió un juicio criminal a un fondo financiero líder que maneja 14.000 millones de dólares, después de procesar a ocho analistas del mismo por infringir la ley usando datos confidenciales para obtener ganancias ilícitas. Un jurado condenó a un exanalista de Goldman Sachs.

The New York Times sugiere (16/7/13) que no son casos sueltos, sino que hay un tema de cultura corporativa.

Refiere una encuesta a 250 operadores de alto nivel de compañías financieras de Wall Street. Se les preguntó: “¿Se involucraría en el manejo ilegal de información confidencial si pudiera ganar 10 millones de dólares y no lo descubrieran?”. El 24% dijo que sí. Entre aquellos con menos de 10 años de antigüedad, los que contestaron afirmativamente fueron aún más, el 38%.

Asimismo, el 17% expresó sobre los líderes de las organizaciones que “esperaban que miraran para otro lado si sospechaban que alguien con un alto desempeño estaba involucrado en el uso de información confidencial”.

Preguntados sobre por qué este tipo de cultura antiética, el 26% creía “que los planes de compensación y las estructuras de bonos aplicados en sus empresas incentivaban a los empleados a comprometer los estándares éticos o violar la ley”.

La opinión publica se resiente profundamente de esta cultura que ha provocado graves daños a las economías. En la encuesta Edelman 2013, sobre confianza corporativa, cuando se pregunta: “¿Usted tiene confianza en que los bancos están haciendo lo correcto?”, solo contestó favorablemente el 15% en Irlanda, el 26% en Alemania, el 29% en Inglaterra y un 32% en Italia.

Al mismo tiempo que asciende la presión ciudadana en favor de regulaciones efectivas que pongan límites a la especulación, sigue el gran debate sobre cómo se educan quienes con tanta facilidad tienden a practicarla.

Un estudio de profesores de Harvard y Northwestern concluye al respecto: “El dominio no cuestionado de la maximización del interés personal como la lógica primaria de intercambio en las escuelas de negocios y los marcos corporativos puede llevar a las personas a ser más tolerantes ante lo que otras personas ven como conductas moralmente inaceptables”.

Como lo está exigiendo el papa Francisco, urge denunciar la lógica del “lucro sin limites”. Pone en riesgo grave a las economías y viola totalmente la ética bíblica que ordena la responsabilidad de cada uno por su prójimo.

 Premio 2013 a la Solidaridad y la Lucha por la Responsabilidad Social, de Argentina, conferido por 40 organizaciones líderes de la sociedad civil

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