Entrevista con Hilde Singsaas, ministra de Finanzas de Noruega
La ministra de Finanzas de Noruega, Hilde Singsaas.
La ministra de Finanzas de Noruega, Hilde Singsaas.

“El GPF contribuye a la estabilidad de los mercados”

Pese a su juventud (cumplió los 41 años el pasado mes de marzo), la ministra de Finanzas de Noruega y directora del Fondo Global de Pensiones de Noruega (GPF por sus siglas en inglés), Hilde Singsaas acumula una elevada experiencia en el Ejecutivo noruego, en el que ha sido asesora en el Ministerio de Asuntos Familiares y en la Oficina del primer ministro, y posteriormente secretaria de Estado y ministra de Finanzas.

Singsaas tiene claro cuál es el principal objetivo que debe tener el fondo soberano: “El propósito es maximizar el retorno real a largo plazo”, remarca. Yeso pasa, en su opinión, por anticiparse al momento en el que la riqueza natural del país se agote y “asegurar que la riqueza del petróleo beneficie a la generación actual y a generaciones futuras”. Con esta pauta de actuación, el valor de los activos del GPF ha crecido desde los 300.000 millones de dólares con los que contaba en el inicio de 2008, coincidiendo con el inicio de la crisis mundial, hasta los 567.000 millones con los que cuenta.

Pero, aparte de por su crecimiento exponencial, el GPF también destaca por su gestión. La ministra de Finanzas establece la estrategia que es posteriormente presentada ante el Parlamento. Superada esta fase, la gestión operativa recae en el Banco de Noruega, que tiene la potestad de cambiar el plan establecido, siempre dentro de unos estrictos límites. “La transparencia es un prerrequisito para asegurar que se extienda la confianza en la gestión del fondo”, asegura Singaas convencida del prestigio y de la reputación bien ganada por el Fondo. “El GPF contribuye a la estabilidad en los mercados siendo un inversor predecible a largo plazo”, se enorgullece Singsaas, que además hace hincapié en el “objetivo claramente financiero” que persigue.

Para la titular del Ministerio de Finanzas, si el fondo fuera usado como un instrumento de política exterior “se arriesgaría a perder la credibilidad como inversor financiero”. A la hora de colocar el dinero, los gestores del fondo huyen de las inversiones cortoplacistas de gran riesgo. “El GPF tiene capacidad para absorber las fluctuaciones del mercado, no estamos obligados a vender hoy o mañana, podemos vivir bien con fluctuaciones a corto plazo”, defiende.

Un lugar de riesgo, durante los últimos años ha sido Europa y la proporción de las inversiones dedicadas a este continente ha disminuido un 13% en el último año. Sin embargo, la ministra afirma que la crisis en la eurozona “no ha influido en nuestra decisión de cambiar la distribución geográfica”.

La ética como límite

Todas las guías de actuación están supeditadas a un criterio superior: la ética. El GPF cuenta con un Consejo de Ética que examina las inversiones del fondo. Nada de compañías tabacaleras, productoras de ciertos tipos de armas y de aquellas con un proceder censurable, léase violación de los derechos humanos, daños medioambientales o implicación en casos de corrupción. Un ejemplo se produjo en junio de 2012, cuando se excluyeron del fondo a las compañías Africa Israel Investments y Danya Cebus por participar en la construcción de los asentamientos judíos en al este de Jerusalén, vulnerando lo dispuesto en la IV Convención de Ginebra.

Características del Fondo Global de Pensiones de Noruega

Beneficio: La inversión a largo plazo es la consigna principal para los gestores del fondo noruego. Gracias a esta estrategia, el fondo soberano noruego puede presumir de mantener un crecimiento sólido. En 2012 ha conseguido su segunda mejor marca de la historia: un beneficio del 13%. Durante los cinco años anteriores el retorno fue del 4,4%.

Tipos de inversión: Las acciones son el vehículo de inversión preferido del fondo noruego, abarcando un 60% de su cartera. La renta fija pierde importancia frente a un creciente interés por el mercado inmobiliario. En 2013, el porcentaje dedicado a la deuda ha caído del 40% al 35%, de manera que el peso de los activos inmobiliarios sube hasta el 5%.

Distribución: Las inversiones en el Viejo Continente representan en 2013 el 41% del total, frente al 54% del año anterior. Gracias a una mayor diversificación, la suma de las inversiones en América y África sube del 35% al 40%. También crece la apuesta en Asia y Oceanía, de un 11% a un 19%. En los países emergentes asciende de un 6 al 10%.

Empresas: 3.718 millones de euros es el valor de las acciones de Nestlé en propiedad del fondo noruego. El capital noruego también está presente en empresas como la petrolera Shell, el banco HSBC, la farmaceútica Novartis o la tecnológica Apple. En España ha invertido en Telefónica, Iberdrola, Indra, Santander, BBVA e Inditex entre otras.



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