Pequeños gigantes
La distribución comenzó en Madrid, donde la marca cuenta con 500 puntos de venta en hostelería. Le sigue Baleares, País Vasco, Asturias y algunos puntos de Valencia y Castilla y León.
La distribución comenzó en Madrid, donde la marca cuenta con 500 puntos de venta en hostelería. Le sigue Baleares, País Vasco, Asturias y algunos puntos de Valencia y Castilla y León.

La cerveza española llegada de Flandes

Emprendedores contra un oligopolio... La empresa Brabante quiere competir con las grandes marcas ofreciendo variedad y calidad a los más cerveceros

La idea era sencilla: vender cerveza de calidad. Ponerla en práctica, casi una locura. ¿Cómo crear el producto sin experiencia? ¿Cómo entrar en un mercado dominado por las grandes empresas de bebidas? Cuestiones que no espantaron a un grupo de emprendedores españoles.

“Nos decían que estábamos locos. ¡Que cómo íbamos a entrar en un mercado dominado por un oligopolio!”, recuerda Ignacio Pan de Soraluce, consejero delegado y uno de los fundadores. La idea nació en una charla de amigos sobre la riqueza y variedad en el mundo del vino en España.

“Todo español tiene una cultura del vino. Pero en el caso de la cerveza, que se consume más, la variedad de productos es pobre. Hay casi un monoproducto, la de tipo lager, y tres empresas controlan el 80% del mercado”, explica. Así que el reto estaba en marcha: “Hacer una cerveza de calidad y con una gama amplia”.

Se sumaron al proyecto cinco socios, entre amigos y familiares. Pan de Soraluce ejerce de consejero delegado. Él proviene del mundo de la publicidad, donde creó la agencia Exclama. José Manuel del Olmo, ex director comercial de Heineken en España, es el presidente. Además, cuentan con el apoyo de un family office ligado a uno de los socios. En total, comenzaron con una inversión de tres millones de euros.

Hace poco la marca ha comenzado a exportar a México, Colombia y Chile

Tenían claro desde el principio que querían salir al mercado con una gama de cinco cervezas como señal inequívoca de que ofrecían variedad. Y también sabían que no podían fabricarla ellos mismos, porque la inversión entonces hubiera sido brutal. Así que se marcharon a Bélgica, país con una gran tradición de fabricación de esta bebida.

“En toda Europa hay una enorme capacidad fabril. Nos fuimos a Bélgica y desarrollamos con un equipo de maestros cerveceros las fórmulas que nosotros les pedíamos en base a los estudios de mercado que teníamos sobre los gustos del consumidor español”.

Los viajes a Gante se sucedieron hasta que dieron con el toque final que querían. La gama de cinco cervezas salió a la venta en 2011. La empresa española, por su parte, contrató como maestro cervecero al experto belga Alex de Smet, quien dirige la producción.

Si la cerveza iba a ser de producción belga pero dirigida al mercado español, debían encontrar un nombre que ligase ambos lugares. “Brabante es la región donde se hace una de las mejores cervezas del mundo y es una zona belga de la época del Flandes español. Además, suena como bravo”, asegura Pan de Soraluce.

La cerveza se elabora en Gante para el mercado español

En la etiqueta aparece una B mayúscula y el dibujo de un gallo, un animal símbolo de la región y que refleja muy bien, según este emprendedor, “los valores de orgullo, fuerza e independencia”.

Cree que su proyecto tendrá éxito. “No tenemos una competencia clara. Vamos a un nuevo nicho de mercado. No somos una cerveza artesanal, pero tampoco la comercializamos a gran escala”, añade.

Lo más complicado está siendo, según Pan de Soraluce, la distribución y ganar bares a su causa. “La distribución es muy cerrada y las empresas no permiten transportar productos de la competencia”. Finalmente han conseguido distribuidores independientes.

Respecto a la hostelería, han chocado con la política de exclusividad de las multinacionales. “Nosotros no pedimos exclusividad. No nos gusta. Preferimos que haya más de un grifo de cerveza en un bar y que el cliente elija. Solo queremos locales donde sepamos que van a cuidar el producto, que no vean la cerveza como un genérico”, cuenta.

Tienda online

Además de en bares y restaurantes, estas cervezas se pueden encontrar en algunas tiendas gourmet y en la sección Gourmet Experience de El Corte Inglés.

El consejero delegado de Brabante asegura que desde el principio la tienda online les ha funcionado muy bien. “Te lo llevamos a casa y proponemos catas. Es una experiencia diferente”.

De hecho, esta cerveza es más cara que la competencia. Una caña puede costar entre 1,75 y 2 euros. Así que tiene un problema para convencer a consumidores y dueños de los locales. El producto se está vendiendo bien, dice el consejero delegado, en las zonas más céntricas de ciudades como Madrid –con éxito en el barrio de Salamanca–, y Palma de Mallorca, en lugares donde el cliente busca una gastronomía cuidada.

“Nuestro cliente debe ser curioso, que le guste probar y descubrir cosas diferentes y que le guste la cerveza”. Los bares “sacan más rendimiento por litro acompañando la cerveza con otros productos de gastronomía”. Y es que el estilo de Brabante es unir una variedad de cervezas a la experiencia de disfrutar de la comida, como se hace en el mundo del vino.

Lager, tostada, doble fermentación...

Los locales pueden contar con grifo de la marca y con la gama completa de cervezas en botella. En la imagen, El Frontón de Tito, en Madrid.
Los locales pueden contar con grifo de la marca y con la gama completa de cervezas en botella. En la imagen, El Frontón de Tito, en Madrid.

Brabante nace con una gama de cinco variedades de cerveza en botella. La más habitual de los consumidores y más fresca es la Lager, que a diferencia de otras pasa por dos filtrados.

La Oro es rubia de doble fermentación, una alternativa con más cuerpo para las cañas. Algo más rotunda es la Oscura, tostada y de doble fermentación, ideal para acompañar con comidas.

La Gran Triple se presenta como sustitutivo del vino. Es rubia de fermentación alargada, de color ámbar y requiere tiempo para saborearla, mejor si es junto a platos contundentes.

Finalmente, con un sabor diferente está la Blanca: con fermentación de trigo, se sirve fresca y es perfecta para acompañarla con aperitivos suaves o ensaladas.

Datos básicos

Brabante busca locales de hostelería donde se cuida tanto la cerveza como el producto gastronómico. En la foto, la taberna La Imperial, del Mercado de San Antón, en Madrid.
Brabante busca locales de hostelería donde se cuida tanto la cerveza como el producto gastronómico. En la foto, la taberna La Imperial, del Mercado de San Antón, en Madrid.

Facturación

Brabante nació con tres millones de euros de inversión. El pasado ejercicio registró un millón de euros en ingresos y la previsión para 2013 es doblar las ventas.

Plantilla

Cuentan con 19 empleados, ocupados fundamentalmente en administración y en un pequeño equipo comercial para Madrid.

Precios

En la tienda online una caja de 12 unidades de un tercio de litro de la versión lager cuesta 15,5 euros, o 1,29 euros cada unidad. “Nosotros no entramos en la guerra de precios”, asegura su consejero delegado. Además, la firma planea aumentar la gama de productos lanzando otras versiones.

Internacional

La empresa ha comenzado a exportar muy recientemente a México, Colombia y Chile. En el caso de los dos primeros países fueron distribuidores locales los que se mostraron interesados en importar Brabante. “Allí hay un gran mercado para una nueva marca más premium”, según Ignacio Pan de Soraluce. Descartan la entrada en Europa, donde hay más cultura de esta bebida y más variedad. “Nuestro mercado natural debe de ser Latinoamérica”, señala.

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