Premio al accionista
Sede de ACS en Madrid.
Sede de ACS en Madrid.

ACS amortizará acciones tras el pago del dividendo flexible

Suprimirá 7,85 millones de títulos, cifra que dedicó a remunerar a los accionistas en julio

La operación se realizará con autocartera en el mes de septiembre

El grupo ganó 357 millones hasta el cierre de junio

El consejo de ACS volverá a poner el capital de la compañía en su sitio tras la ampliación de capital liberada ejecutada el pasado mes de julio.

Aquél movimiento se debió al pago en acciones del dividendo flexible (fórmula que se adopta desde 2012), al que acudió el 45% de la base accionarial, y lo que ha decidido la compañía es aprobar la amortización de las mismas 7,85 millones de acciones. En este caso, los títulos forman parte de la autocartera y serán sacrificados el próximo septiembre.

Desde el grupo se ha hecho hincapié en que se trata de un modo de premiar de nuevo al accionista después de pagar un único dividendo este año de 1,11 euros por título el pasado 23 de julio (192,7 millones brutos). Tras las pérdidas registradas el año pasado fue suprimido el tradicional pago a cuenta que la empresa suele desembolsar en febrero y complementar en julio.

ACS remuneró con 1,968 euros por acción con cargo a 2011 y venia de repartir entre sus partícipes 2,05 euros por título detraídos de los beneficios de 2008, 2009 y 2010.

Ya sobre sus participadas, ACS reconocía ayer en el marco de la presentación de resultados que mantiene un 1,21% en Iberdrola (72,4 millones de acciones), con un valor en libros de 4,056 euros por título. Además cuenta con el derivado financiero sobre 597 millones de acciones de la eléctrica y un equity swap firmado con Natixis sobre 277,9 millones de acciones más.

Resultados semestrales

El director general corporativo de ACS, Ángel García Altozano, va a dirigir esta mañana un mensaje de optimismo a los inversores. Los negocios mantienen una línea estable en el beneficio y rendimiento, y la internacionalización (84% de las ventas se recogen fuera de España) espanta cualquier posibilidad de contagio por la situación del país. Atrás quedó el año de fuertes pérdidas motivado por la reestructuración de la inversión en Iberdrola y la primera mitad de 2013 se ha cubierto como marcaba el guion.

El grupo de infraestructuras declaró ayer un beneficio neto de 357 millones –ya sin Abertis y con menor presencia en la eléctrica– que contrasta con las duras pérdidas hasta julio del año pasado (1.233 millones en rojo). Excluidos los resultados extraordinarios, el beneficio neto recurrente es de 310 millones. Una cifra que retrocede un 7,5% desde los 335 millones del primer semestre de 2012. Al cierre completo del pasado ejercicio la ganancia neta recurrente de la empresa que preside Florentino Pérez fue de 705 millones y para 2013 se marcó el reto de mantenerla. ACS explica esta caída en el neto recurrente por el lastre de la obra pública local así como por una mayor tasa fiscal. Al mismo tiempo la compañía ha logrado adelgazar un 12% sus gastos de estructura –de 20 a 17 millones– y los financieros caen un 24% por una menor deuda.

En cuanto al comportamiento de las tres patas principales de actividad, la de Construcción presenta una merma del 13% en el beneficio neto, cayendo de 138 de hace un año a 120 millones. Medio Ambiente trae un balance parejo al de 12 meses atrás, con 46 millones de beneficio (un 1,7% más). Y es Servicios Industriales la que se consolida como motor con mejor rendimiento de ACS: su beneficio neto es de 237 millones, tras un alza del 4,4%.

En todo caso, el grupo ha mantenido su margen bruto en Construcción en el 6,4%, en línea con el del año pasado, y ya solo debe el 5% de las ventas de ese área al mercado doméstico, por un 6% español de una cartera de obra que asciende a 53.700 millones (de un total de 69.786 millones). Pese a presentar la mitad de beneficios que Servicios Industriales, Construcción es vital como primera generadora del grupo en ingresos (14.602 millones) y ebitda (940 millones).

Suben las ventas

La facturación global de ACS, de 19.121 millones, mejora un 1,5% y sigue nutriéndose de crecimiento exterior, donde la entidad recopila el 84% de las ventas. Casi 40 de cada 100 euros proceden de la región Asia Pacífico, donde compite con los gigantes chinos. Los negocios en América pesan un 34% y Europa aporta el 26% de facturación.

El que se resiente hasta julio es el ebitda, con un recorte del 2%, hasta los 1.545 millones, pero el margen sobre ventas aguanta en el 8,1% (8% en diciembre de 2012). Desde la empresa se apunta hacia las intensa desinversiones llevadas a cabo el pasado año (Iberdrola, Abertis, Clece, activos en renovables, líneas de alta tensión, etcétera) para explicar el descenso del beneficio bruto de explotación.

Sin embargo, el ebit sigue evolucionando favorablemente y se apunta una subida del 2% (hasta 850 millones), que sitúa el ratio sobre la facturación en el 4,4% (4,1% en diciembre de 2012). El segundo gran objetivo de ACS para 2013 era mejorar la rentabilidad operativa y eso parece al alcance de su mano.

El tercer compromiso es que la deuda neta baje a 3.000 millones. En junio la cifra es de 5.965, casi 1.000 millones por encima de la de diciembre, pero un 30% menor a la de hace un año. Buena parte del incremento en estos seis meses se debe a que la deuda neta de Hochtief ha subido 800 millones por la variación estacional del capital circulante.

Aún están por contabilizar las desinversiones de la filial alemana en aeropuertos y servicios por un importe conjunto de 1.350 millones de euros, que podrían ser cobrados en septiembre e irán en buena parte a atajar el endeudamiento.

 

 

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